La Unidad para las Víctimas entregó un balance de cómo van los procesos de reparación en Santander.

Dos proyectos se adelantan en Matanza, mientras que en Riachuelo se están ampliando unos acueductos veredales.
Desde la territorial Santander de la Unidad para las Víctimas se informó que durante 2024 se impulsaron 12 planes de reparación colectiva que avanzan en el departamento, de los cuales se aprobaron dos: el Plan de Reparación Colectiva en el Paujil y el Plan de Reparación Colectiva en Santa Cruz de la Colina, ambos del municipio de Matanza. Estos tienen una inversión que supera los $7 mil millones. Lea también: Buscan ampliar capacidad de salas de cirugía en el Hospital Universitario de Santander
Asimismo, la entidad explicó que cerca de $1.000 millones se ejecutaron en entregas de materiales para la realización de proyectos consignados en los Planes de Reparación Colectiva.

Para la comunidad de Riachuelo en Charalá se entregaron $1.161 millones en materiales para mejorar y ampliar los acueductos de ocho veredas.
En tal sentido, Carlos Alberto Monsalve, integrante del corregimiento de Riachuelo, expresó que “veo que la unidad ha tomado un nuevo rumbo y es querer que estos planes de reparación colectiva lleguen a feliz término, (esto) es avanzar sobre la culminación y resarcir en gran parte los daños y contribuir con las apuestas a las que quiere llegar la comunidad”. Le puede interesar: Buscan ayuda para joven quemado en Santander
Al respecto, Yesid Triana, director territorial Santander de la entidad, manifestó que “por las carreteras y trochas de Santander, el equipo de la Unidad para las Víctimas cruzó, pasó y superó desafíos llevando esperanza a las comunidades de los sujetos de reparación colectiva”, llamados así para identificar que “se encuentran trabajando en un plan de reparación de los daños colectivos sufridos por el conflicto, que permita superar la vulnerabilidad de las víctimas”.

Triana agregó que “durante el 2024, desde la dirección territorial Santander se dinamizaron las alianzas estratégicas con entidades del Estado y alcaldías de los 81 municipios en los que esta territorial tiene cobertura misional, para impulsar, capacitar y fortalecer a las víctimas emprendedoras, así como buscar una alternativa de retorno o reubicación para la comunidad indígena Embera asentada en Piedecuesta”. Vea además: Recuperaron y embellecieron zona convertida en ‘escombrera’ urbana en Bucaramanga
400 víctimas se beneficiaron con estrategias de reparación psicosocial en Macaravita, Cerrito, el centro poblado Santa Rosa, Suratá, el corregimiento Turbay, San Vicente de Chucurí y Bucaramanga.














