Las cifras de personas fallecidas a causa de la accidentalidad corresponden en su mayoría a peatones. La comunidad pide reductores de velocidad y desde la Alcaldía de Bucaramanga se prepara un programa para instalarlos.
Hasta mayo pasado, la Dirección de Tránsito de Bucaramanga, DTB, contabilizaba 28 víctimas fatales en accidentes viales en la ciudad.
Según cifras oficiales, han muerto 12 peatones, 12 motociclistas, dos ciclistas y dos parrilleros. Los mayores de 59 años han puesto la mayor cantidad de fallecidos en incidentes de tránsito este año, con ocho casos. Lea también: Aprobaron alivios para morosos de impuestos Predial e Industria y Comercio en Bucaramanga
Los choques entre vehículos siguen siendo la primera causa de mortalidad, con 13 víctimas fatales. Les siguen los atropellamientos contra transeúntes, con 12 casos.

Por su parte, enero fue el mes más mortal para los actores viales. Durante el mencionado mes fallecieron ocho personas. Febrero le sigue en la lista con siete víctimas mortales y marzo con seis.
Para el caso de los peatones, dos de los barrios en los que la comunidad reporta más accidentes son San Francisco y Campo Hermoso. Le puede interesar: Así ‘embellecen el alma’ de los pacientes del HIC
Pedro Guarguatí es habitante del barrio Campo Hermoso y aseguró que “pasar de un lado al otro de la vía es un desafío. Hay vehículos que exceden los límites de velocidad y muchas veces se ve uno ‘cogido’ por un carro o una moto”.
El hombre afirmó que “quienes corren más peligro son los adultos mayores. Conductores no respetan que estas personas cruzan ni tampoco paran para cederles el paso”.
Precisamente, en febrero pasado, una mujer de 75 años, identificada como Lucila Ortiz, falleció tras ser arrollada por una motocicleta que transitaba en contravía por el barrio Campo Hermoso. El accidente ocurrió en la calle 45 con carrera 3 Occidente. Vea además: Las luchas por cuidar el agua del ‘corazón’ de Santurbán que llega a Bucaramanga
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Por su parte, el concejal de Bucaramanga, Cristian Reyes, manifestó que “en múltiples ocasiones comerciantes y compradores del Distrito del Calzado, en el barrio San Francisco, nos han solicitado que se instalen pompeyanos para facilitar el paso seguro de peatones”.
Reyes Aguilar dijo que “son obras de bajo impacto, pero son muy útiles para vías de alto flujo vehicular como estas. En lugares en los que ya están instalados, tuvieron un efecto importante en la reducción de accidentes”.
Desde la Alcaldía de Bucaramanga se adelantará un proyecto para instalar reductores de velocidad, de varios tipos, en sitios neurálgicos de accidentalidad.


Según datos de la Secretaría de Infraestructura local, hay un proyecto en el que se incluyeron 22 sectores en los que se instalarán estos dispositivos.
El barrio San Francisco está priorizado con reductores parabólicos y se contemplan pompeyanos para barrios como Manuela Beltrán, María Paz, Café Madrid y Kennedy.
















