Pese a mantener cifras ligeramente mejores que el promedio nacional, Santander enfrenta la urgencia de garantizar que ningún niño, niña o joven quede fuera del derecho fundamental a la educación.

La deserción escolar en Santander preocupa pese a estar por debajo del promedio nacional. El indicador en nuestro Departamento alcanzó un 3,31 % al cierre de 2024, frente a un 3,44 % en la estadística de Colombia.
Pese a ello, este fenómeno sigue generando alerta entre las autoridades educativas, debido a la pérdida de muchos estudiantes en el sistema durante los últimos años.
También los registros oficiales evidencian un descenso sostenido en la matrícula en colegios públicos. En 2024 se contabilizaban 135.979 alumnos matriculados, mientras que este año la cifra cayó a 130.398. Esta reducción, de más de 5.500 estudiantes en dos años, revela un impacto significativo en el acceso y la permanencia escolar, especialmente en las zonas rurales y en comunidades de mayor vulnerabilidad.
Causas de la deserción

Las razones detrás de este fenómeno son múltiples, pero destacan los factores económicos, que dificultan que muchas familias mantengan a sus hijos en el sistema educativo.
A ello se suman los problemas de movilidad en áreas apartadas, así como el temor de estudiantes y padres de familia frente a situaciones de inseguridad y alteraciones del orden público, lo que incrementa las barreras para la continuidad académica.
Ante este panorama, la Secretaría de Educación de Santander ha reforzado diversos programas para contrarrestar la tendencia, tales como El Programa de Alimentación Escolar (PAE), que busca aliviar la carga económica de los hogares más vulnerables; la gratuidad en la educación pública, que se mantiene como un pilar central para garantizar el derecho a estudiar; y la implementación de un Pre-Icfes gratuito para estudiantes de 10° y 11°, iniciativa inédita en el departamento.
La respuesta de las autoridades

El secretario de Educación Departamental, Nicolás Ordóñez, aseguró que los resultados, aunque preocupantes, también reflejan los avances de las estrategias.
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“El reto de la matrícula descendente es una realidad en todo el país y en el mundo por factores demográficos. En Santander ocurre a un ritmo más lento gracias a los esfuerzos en calidad, cobertura y permanencia escolar. Desde la Secretaría hemos logrado recuperar a más de 1.000 estudiantes que habían abandonado el sistema y hoy están de regreso en las aulas”, puntualizó.














