Hace casi cinco años, Empas y Cdmb firmaron un convenio para los estudios previos y diseños de la Ptar Río de Oro por $12.000 millones. La semana pasada, la Anla otorgó la licencia ambiental.

La planta de tratamiento (Ptar) del Río de Oro es, sin duda alguna, el proyecto ambiental más importante y ambicioso de las últimas décadas del área metropolitana. Actualmente, el 92 % de las aguas residuales de Bucaramanga y el 99 % de las de Girón se están vertiendo directamente o a través de estructuras escalonadas en el río de Oro o en las quebradas de la meseta.
Esto ha llevado a que la calidad del agua en ese afluente, así como en el río Lebrija (donde llegan luego las aguas del río de Oro), se esté deteriorando hasta el punto de que los niveles de oxígeno que permiten que haya vida en esos cuerpos de agua estén ahora en niveles críticos.

A pesar de que este proyecto es un imperativo para la sostenibilidad ambiental del departamento y el país, la falta de voluntad política y los conflictos de intereses de los gobernantes de turno llevaron a que esta iniciativa avanzara muy poco por cerca de 20 años.
La buena noticia, no obstante, es que la semana pasada, después de un largo proceso de casi cinco años, se logró destrabar el proyecto y la máxima autoridad ambiental nacional, la Anla, confirmó que la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (Ptar) del Río de Oro ya cuenta con todos los documentos y requisitos para la licencia ambiental.

En otras palabras, a la iniciativa solo le falta el concepto técnico del Ministerio de Vivienda (que ya está en trámite) y la consecución de los recursos para al menos la primera fase (entre $600 mil millones y $800 mil millones), para que se pueda iniciar finalmente, después de décadas de espera, su construcción.
“Es la primera vez en casi 90 años de historia del alcantarillado que damos un paso firme, confiable, técnico y contundente... La mejor solución hoy para recuperar el río de Oro es la Ptar, que hoy cuenta con licencia ambiental expedida por el Anla”, confirmó César Camilo Hernández, gerente de Empas.

Así será la Ptar Río de Oro
La Ptar del Río de Oro se ejecutará en un terreno de 38 hectáreas (unas 54 canchas de fútbol), que está ubicado en la margen occidental de este afluente, en jurisdicción de Girón. En esta planta se tratarán 2.000 litros cada segundo (esto equivale a 70 piscinas olímpicas por día), garantizando así que en unos 10 años, cuando termine la construcción y las obras complementarias, Empas esté tratando el 100 % del agua de Bucaramanga, Floridablanca y Girón (junto con la operación de la Ptar Río Frío).
Para ello se utilizará la tecnología que científicamente más se ha probado a nivel mundial y que tiene los menores impactos en generación de olores.
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Se trata de una técnica de tratamiento aeróbico, utilizando lodos activados. De igual forma, los lodos que producirá la Ptar se trataran en reactores cerrados y se utilizaran subproductos para generar parte de la energía que este proceso requiere.
Según César Camilo Hernández, el mayor reto técnico es “construir unos 30 mil metros de tuberías y las obras de mitigación que deben conducir las aguas residuales de los diferentes sectores de Bucaramanga y Girón por un terreno escarpado y difícil, para llevar estas aguas a la planta donde serán tratadas”.

La clave ahora, gestionar y garantizar los recursos para la Ptar Río de Oro
La obra completa costaría al menos $1.3 billones, pero para una primera fase se requieren aproximadamente $600 mil millones, que en el papel deben ser aportados por la Nación, Empas, la Cdmb, la Gobernación de Santander y las alcaldías de Bucaramanga y Girón.

En ese contexto, cabe recordar que la Ptar Río de Oro está priorizada en el Plan Nacional de Desarrollo del Gobierno Petro, por lo que se espera el apoyo del Gobierno Nacional, así como de las otras entidades involucradas.
Según Empas, ya se han adelantado 11 eventos de socialización con las comunidades en el área de influencia, todas en el marco del trámite de la licencia ambiental.
Ptar del Río de Oro: Deuda histórica
Juan Carlos Reyes, director de la Cdmb, explica que la Ptar del Río de Oro es una deuda histórica de la ciudad con la región, toda vez que el área metropolitana recibe el agua de los ríos Suratá, Tona y Frío en óptimas condiciones para su consumo, pero luego vierte gran parte de sus aguas negras sin tratar al río de Oro, que a su vez llega al Suratá, contaminando al río Lebrija y, posteriormente, al Magdalena.
Por ello, explicó que hace cinco años, cuando no se llegó a un acuerdo con los entes territoriales para el convenio de los estudios previos y diseños, la Cdmb y Empas tomaron la decisión de financiarlo entre ambas entidades, para no demorar más la ejecución de esta iniciativa. De los $12.000 millones que costó el convenio, la Cdmb puso poco más de $4 mil millones y Empas casi $8 mil millones.
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“Esa decisión ahora está rindiendo sus frutos, con esta decisión de la Anla de darle la licencia ambiental a la Ptar de Río de Oro... nosotros cumplimos, ahora la meta es que entre todos los actores busquemos los recursos”, dijo Reyes Nova.
¿Cómo será la construcción de la Ptar del río de Oro?
Según el gerente de Empas, César Camilo Hernández, el proyecto será ejecutado en dos fases.
En la primera etapa está previsto que se construya la planta y ponerla en operación. La idea es que esto se pueda dar en un plazo de cuatro años.
Posteriormente, se deben construir las redes y canales para la conducción del 100 % de las aguas residuales de Girón y el 90 % de las de Bucaramanga.
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Se estima que será necesario construir obras de colectores de aproximadamente 30 km y adicionalmente desarrollar algunas obras de adecuación del terreno de la Ptar, como vías internas y también obras de mitigación del riesgo. El objetivo es que en 10 años Empas esté tratando el 100% de las aguas en Bucaramanga, Girón y Floridablanca.

La Cdmb explicó que la planta estará ubicada en el costado occidental del río de Oro, en jurisdicción de Girón, por lo que está previsto que las redes de ese municipio se conecten primero a la planta. En el caso de Bucaramanga, el trabajo será más complejo, pues la meta es canalizar las aguas residuales que actualmente se disponen en las quebradas y el río de Oro, para conducirlas hasta la planta para su tratamiento.
Proyección de cómo será la Ptar del Río de Oro. El objetivo es que con esta infraestructura y la Ptar de Río Frío se pueda tratar el 100 % de las aguas residuales de Bucaramanga, Floridablanca y Girón.
Actualmente, el 92 % de las aguas residuales de Bucaramanga y el 99 % de las de Girón son vertidas en las quebradas de la meseta y el río de Oro.
















