La tasa de incidencia de intentos de suicidio para Santander es de 37,34 casos por cada 100.000 habitantes.

El suicidio sigue siendo una de las problemáticas de salud pública más graves y silenciosas en Colombia, y Santander no escapa a esta realidad. De acuerdo con el Instituto de Medicina Legal, durante el primer semestre de 2025, 1.352 personas perdieron la vida por esta causa, 41 de ellas en el departamento.
Según la misma estadística, ocho de cada diez casos corresponden a hombres, un dato que refleja la complejidad de este fenómeno y la urgencia de atenderlo.
Una de las situaciones más preocupantes es que muchos de los intentos se concentran en la población joven, que enfrenta dificultades para manejar sus emociones.
Aspectos como las rupturas sentimentales, las relaciones tóxicas o la presión por un futuro incierto terminan siendo detonantes entre los jóvenes. Además, la falta de oportunidades laborales y las exigencias sociales generan una carga adicional que, en algunos casos, se convierte en un peso difícil de soportar para los adolescentes.
Gestión de emociones
Especialistas advierten que el suicidio no responde a un único motivo, sino al cúmulo de circunstancias que desbordan la capacidad emocional de las personas: “La no gestión de emociones se convierte en ese fantasma que siempre está detrás. No sabemos cómo afrontar un conflicto con nuestra pareja y lo que hacemos es terminar con ella o alejarnos, sin permitir que exista un verdadero espacio de diálogo que ayude a encontrar una salida”, explicó el psicólogo Javier González.
En Santander, el Hospital Psiquiátrico San Camilo recibe de manera frecuente a pacientes que han intentado acabar con su vida y que, además, enfrentan diagnósticos asociados a patologías duales: desde trastornos depresivos, bipolares o de personalidad, hasta esquizofrenia, ansiedad o consumo de sustancias psicoactivas. Estas condiciones incrementan el riesgo y hacen que la atención médica especializada sea indispensable.
Las estadísticas fueron reveladas ayer, el 10 de septiembre, en el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una jornada que busca recordar que esta problemática sí puede prevenirse.
En ese sentido, se hizo un llamado a los santandereanos a acudir a los servicios de salud mental disponibles en el departamento y a no enfrentar solos sus dificultades emocionales. La línea 106 está habilitada para las personas que requieran algún tipo de ayuda.
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El Hospital San Camilo, institución pública de referencia en salud mental, mantiene activo su servicio de urgencias las 24 horas. Todo paciente que ingresa tras un intento de suicidio es valorado por psiquiatría, reportado al sistema Sivigila y sometido a un proceso de seguimiento clínico.
Gracias a una ficha de control diseñada por la institución, se hace monitoreo constante a la evolución del paciente, garantizando acompañamiento y apoyo integral en cada etapa de su recuperación.














