Autoridades reportan la imposición de sanciones contra este tipo de negocios. En Bucaramanga persisten las denuncias ciudadanas sobre chatarrerías dedicadas a la comercialización de componentes de mobiliario urbano y de redes de servicios públicos.

En medio de las crecientes denuncias sobre robo de mobiliario público y comercio clandestino de dichos elementos en Bucaramanga, las autoridades locales emprendieron desde la presente semana acciones adicionales e intervenciones contundentes en establecimientos dedicados a la compra de chatarra.
Lea también: Sicarios asesinaron a un hombre en una chatarrería en Girón
Hasta el sector de Granada, en cercanías del barrio Girardot, las autoridades arribaron con el objetivo de inspeccionar las locaciones y verificar el funcionamiento en regla de este tipo de negocios.
Le sugerimos: Ocho chatarrerías, a responder por mobiliario público hurtado en Bucaramanga
Como resultado de estos operativos, la Alcaldía de Bucaramanga reportó la imposición de cierres temporales contra dos chatarrerías, tras comprobarse que operaban sin el cumplimiento de los requisitos exigidos.
Dichas inspecciones y controles por parte del Municipio se pusieron en marcha en el marco de la campaña ‘BGA 20/6’, por medio de la cual se busca reforzar la seguridad y el orden en la zona céntrica de la capital santandereana.
La ciudadanía exige operativos permanentes en chatarrerías de Bucaramanga
Desde 2021 se denuncia el creciente robo de componentes del mobiliario público en el área metropolitana de Bucaramanga. El descaro de los delincuentes y la falta de vigilancia por parte de las autoridades quedaron en evidencia ese mismo año a raíz de un robo sin precedentes, cometido en Floridablanca.
Sobre la Transversal El Bosque, los delincuentes ‘cortaron’ un total de 14 postes metálicos que formaban parte del sistema de alumbrado público. Además de hurtar estos enormes y pesados ‘parales’, los ladrones también se llevaron 28 luminarias.
Publicidad

En los siguientes años, durante 2022 y 2023, el blanco de los delincuentes fueron las tapas de alcantarillas y las cubiertas metálicas de las diferentes redes de servicios públicos. En corredores viales como la autopista, sobre el ‘Tercer Carril’, se robaron todas estas tapas entre la Puerta del Sol y Provenza.
Con la crisis de Metrolínea los ladrones también comenzaron a atentar contra la infraestructura del Sistema Integrado de Transporte Masivo. Prácticamente todas las estaciones sufrieron robos y la mayoría quedaron inservibles luego de ser saqueadas.

Justamente esta semana, trabajadores de Metrolínea convocaron una rueda de prensa para denunciar el pésimo estado de las estaciones debido a los robos cometidos, así como la inacción por parte de las alcaldías de Bucaramanga, Floridablanca y Piedecuesta para frenar estos hurtos y dar con los responsables.
Usuarios de Metrolínea que resultaron afectados, como Tomás Alvarado, lanzaron un llamado a las autoridades “para que se ‘pongan los pantalones’ con las chatarrerías. Varias funcionan en la clandestinidad y sus dueños forman parte de la cadena delincuencial que nos tiene azotados. No son todas, pero es ampliamente conocido que estos comercios de chatarra también se prestan para comprar objetos de los cuales está prohibida su comercialización”.
En respuesta a este tipo de denuncias, en agosto pasado la Alcaldía de Bucaramanga también cerró un negocio dedicado al comercio de chatarra, sobre la carrera novena. La comunidad alertó a las autoridades sobre el comercio de medidores de servicios públicos en este lugar. Las labores de investigación aún están en marcha.

Alcaldía de Bucaramanga trata de ordenar los alrededores del Colegio Salesiano
Las dos chatarrerías que fueron cerradas esta semana se ubican a pocos pasos de la sede principal del Colegio Salesiano, una zona considerada como crítica en materia de inseguridad y por desórdenes en el espacio público.
Además de fortalecer las labores de limpieza y atención de habitantes de calle, en este neurálgico sector también se pusieron en marcha una serie de intervenciones para garantizar el correcto funcionamiento de las diferentes actividades comerciales, como la compra y venta de chatarra.
Publicidad
“Se evidenció que varios de estos establecimientos no contaban con la documentación exigida. Como resultado, dos negocios fueron objeto de cierre temporal, mientras se adelantan los procesos administrativos correspondientes”, informó la Alcaldía de Bucaramanga.
Un total de 385 establecimientos comerciales sufrieron sanciones en Bucaramanga, en operativos desplegados entre enero y mediados de septiembre de 2025, según estadísticas oficiales del Gobierno Local.











