Muchas zonas rurales persisten en esta condición. Este es el panorama del departamento.

En algunas familias de Santander, la cocina con leña es un tema cultural y de tradición. Se prefiere este método porque se considera que la comida queda con mejor sabor por la característica ahumada que le otorga a los alimentos y la cocción lenta que realza distintos sabores.
Sin embargo, en muchos hogares sobre todo en zonas rurales y apartadas, se cocina con leña, con carbón, desechos o con cilindro de gas, no por preferencia cultural, sino porque todavía no tienen prestación del servicio de gas natural.
En el departamento de Santander, de los 87 municipios, todavía seis cascos urbanos no cuentan con gas natural, según datos proporcionados por la Superintendencia de Servicios Públicos.
Estas cabeceras son Cepitá, Carcasí, Guapotá, Jordán, Maracavita y San Miguel, principalmente ubicadas en la provincia de García Rovira.
Según el organismo técnico, el nivel de cobertura para el departamento es significativo, teniendo en cuenta que el 80 % de la población está conectada al servicio.
No obstante, para el 20 porciento restante, como estos municipios y las zonas rurales y apartadas del departamento, la realidad es cocinar con combustibles contaminantes y peligrosos para la salud, como los gases tóxicos emitidos al aire y la exposición al humo, que afectan la calidad del ambiente, y que generan a largo plazo, variedad de enfermedades respiratorias en las comunidades campesinas.

De hecho, según un estudio de planeación minero energética, Santander es uno de los departamentos con más emisiones de gases de efecto invernadero, por el uso de leña para cocinar.
A esto se suma el factor económico. Mientras que el costo mensual del servicio de gas natural en un hogar puede oscilar entre $15 mil y $40 mil, dependiendo del consumo mensual, un cilindro con capacidad de 40 libras cuesta alrededor de $106 mil.
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Si se sigue la proporción nacional, según el Dane, el 11% de los hogares en Colombia cocinan con leña, y el 22 % con cilindros de gas. En ambos casos, la mayoría de estos hogares se encuentran en las zonas apartadas.
Aunque en los últimos años se han hecho esfuerzos para mejorar la cobertura de gas natural, todavía hay regiones que carecen de este servicio básico.
Pobreza energética
De hecho, esta condición fue denominada por el actual Gobierno Nacional como pobreza energética multidimensional, lo que implica la incapacidad o falta de acceso a servicios energéticos como la electricidad y el gas, así como las condiciones en las que se hace uso de estos servicios, como la disponibilidad de un espacio adecuado para cocinar o el tipo de combustibles empleados.
En un informe reciente del Ministerio de Minas y Energía sobre esta materia, se destacó que el 20 % de la población santandereana vive en condiciones de pobreza energética.
La cifra no es del todo negativa, pues está por debajo del promedio nacional y es el más bajo de la región oriente.
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En este mismo sentido, Naturgas, la organización que agrupa a las empresas de gas natural del país, asegura que, aunque ha aumentado el número de hogares conectados al servicio, sigue siendo un reto lograr que más hogares dejen de cocinar con leña o con combustibles contaminantes.
De acuerdo con su último informe, entre 2022 y 2023, en Santander creció un 4 % el número de usuarios conectados al servicio.
Por ejemplo, Vanti, una de las principales empresas proveedoras de gas por redes en el departamento, informó que, para 2025, 10 mil nuevas familias fueron conectadas al servicio, de las cuales 3.900 corresponden a nuevas edificaciones y 6.100 a la expansión del servicio en barrios de Bucaramanga, Girón, Barrancabermeja y Piedecuesta.
Carcasí contará con servicio de gas natural
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Uno de los municipios que actualmente no tiene cobertura inicia en 2026 la construcción de la infraestructura necesaria para que, después de tantos años, los hogares puedan recibir gas natural en sus viviendas.
El alcalde de Carcasí, Gerardo Durán, anunció que 302 familias del área urbana y sus alrededores podrán contar con el servicio hacia mediados de 2026.
Luego de un año de gestiones ante el Ministerio de Minas y Energía, el municipio fue notificado mediante resolución para el inicio de este proceso.
Santander va mejorando con gestión ambiental.
— Gobernación de Santander (@GobdeSantander) December 25, 2025
178 familias en 11 municipios ya tienen estufas ecoeficientes y sembramos 150 mil árboles. Son hechos que cuidan la salud, protegen el ambiente y aseguran un futuro sostenible para Santander. pic.twitter.com/ZSZS3xXMxY
Otra alternativa: Estufas coeficientes
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Otra de las medidas que se toman para contrarrestar la situación de contaminación que genera el uso de combustibles, así como disminuir el uso inadecuado de recursos naturales, es la de dotar a algunas familias con estufas ecoeficientes.
El gobierno departamental informó que en el último año se instalaron 178 estufas coeficientes en 11 municipios del departamento. “Estas estufas permiten reducir emisiones contaminantes, disminuir el consumo de leña y mejorar la salud de los hogares”, destacaron desde la Secretaría Ambiental de la Gobernación de Santander.

Estas alternativas mejoran la condición de salud de las comunidades vulnerables y campesinas, sobre todo la exposición a gases invernaderos y posibles enfermedades respiratorias.
Algunos de los municipios a donde llegó este proyecto fue a Palmas del Socorro, Ocamonte, Charalá, San Joaquín, Gámbita, Carmen de Chucurí, Sabana de Torres y Puerto Parra.
















