Entre bloqueos vehiculares y motos, el rebusque de los conductores informales está movilizando a muchos ciudadanos en Santander.

En medio de las protestas que sacuden al área metropolitana y a Santander, hay quienes, sin proponérselo -o tal vez sí-, están “haciendo su agosto” en pleno mes de abril. Se trata de algunos mototaxistas que, tras el freno que imponen los bloqueos viales, se han convertido en una solución práctica -aunque ilegal- para garantizar la movilidad.
Mientras los cierres persisten en puntos estratégicos del área metropolitana y en distintas carreteras del departamento, la coyuntura ha abierto espacio a este negocio informal, que crece al ritmo de la necesidad ciudadana. Lo que para unos es mototaxismo, para otros no es más que el “rebusque” que, en medio de la crisis, mantiene a flote la movilidad.
¿A qué se debe la protesta?

La inconformidad social tiene su origen en la implementación del catastro multipropósito, que ha disparado el impuesto predial en al menos 60 municipios de Santander. Esta situación ha llevado a comunidades enteras a volcarse a las vías, interrumpiendo el tránsito y afectando a miles de personas que hoy buscan alternativas para poder llegar a sus destinos.
En ese contexto, los mototaxistas han encontrado una oportunidad. En medio de los bloqueos, algunos están cobrando entre $20.000, $30.000 y hasta $40.000 por trayectos informales que permiten a los ciudadanos atravesar puntos cerrados o desplazarse de un retén a otro. “No es que uno quiera abusar, pero es el riesgo y la gasolina. Además, es la única forma de trabajar en estos días”, aseguró uno de estos conductores, quien prefirió no revelar su identidad.
#Atención ⚖️ El alcalde de Lebrija, Gabriel Martínez Calderón, asegura que se articula garantía de derechos para todos y se estudian descuentos por pronto pago entre abril y junio 📄. También buscan habilitar movilidad por al menos una hora ⏱️, aunque no será un proceso rápido.… pic.twitter.com/tjbQwpjjMP
— Vanguardia (@vanguardiacom) April 9, 2026
Sin embargo, del otro lado están los usuarios, quienes sienten el golpe directo en el bolsillo. “Me tocó pagar $30.000 por un recorrido que normalmente vale menos de $10.000. Es un abuso, pero ¿qué más hacemos? Si no pagamos, no llegamos”, relató una usuaria afectada por los cierres. La escena se repite a diario, especialmente en los corredores más críticos. (Le puede interesar: Bloqueos viales en Santander y carta a Petro, ciudadanos reclaman cambios urgentes al catastro)
Uno de los puntos más neurálgicos es la vía que conduce al aeropuerto Palonegro, donde los bloqueos han sido constantes y la desesperación de los viajeros va en aumento. Allí, los mototaxistas se han convertido prácticamente en la única alternativa para quienes tienen vuelos o necesitan movilizarse con urgencia. “Yo llegué de un vuelo y sí o sí tenía que llegar a Bucaramanga. Si no fuera por la moto, no llego”, contó un pasajero.
#Urgente 🚨 Así se ven los momentos de tensión en el bloqueo entre Lebrija y Bucaramanga: manifestantes se niegan a abrir la vía, pese a la propuesta de habilitar el paso por una hora ⚠️. pic.twitter.com/OimO3yPQi5
— Vanguardia (@vanguardiacom) April 9, 2026
Aunque este “rebusque” representa un alivio momentáneo para la movilidad, también evidencia la falta de soluciones estructurales y el impacto negativo que recae sobre la ciudadanía. Los altos cobros, sumados a la informalidad del servicio, generan riesgos y profundizan la sensación de desorden en medio de una crisis ya compleja.

Por ahora, la realidad es que, entre bloqueos y protestas, los mototaxistas siguen capitalizando la coyuntura. Mientras tanto, los ciudadanos, atrapados entre la necesidad y la falta de opciones, continúan pagando los costos de una situación que, al menos por ahora, no parece tener una salida clara.















