Llantas usadas, aparatos eléctricos, bombillas, medicamentos y envases de agroquímicos fueron los residuos más entregados por la comunidad durante la vigésima tercera jornada posconsumo de la Corporación.

Publicado por: Danilo Cárdenas
Más de 34 toneladas de residuos posconsumo fueron recolectadas durante la vigésima tercera Jornada de Recolección de Residuos Posconsumo, liderada por la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (CDMB). Los materiales, considerados potencialmente contaminantes, no llegarán al relleno sanitario El Carrasco y serán incorporados a cadenas de aprovechamiento y valorización.
La jornada se desarrolló durante dos días con puntos de recolección en los 13 municipios que integran la jurisdicción de la Corporación. En esos sitios, cientos de ciudadanos, empresarios, funcionarios y estudiantes entregaron pilas, computadores, electrodomésticos, bombillas, medicamentos, baterías, aceites vegetales usados y envases de plaguicidas, entre otros residuos que requieren un manejo especializado.
Según la CDMB, con esta participación se evitó que más de 34 toneladas de materiales llegaran a El Carrasco, con lo que se reducen los riesgos de contaminación sobre el suelo, las fuentes hídricas y los ecosistemas de la región.
“Cada residuo que la ciudadanía decidió entregar durante esta jornada representa una oportunidad para proteger nuestros recursos naturales. Estos resultados reflejan que cada vez existe una mayor conciencia ambiental y una participación más activa frente al manejo responsable de los residuos especiales”, expresó Juan Carlos Reyes Nova, director general de la CDMB.

Llantas usadas, el residuo más recolectado
El profesional especializado de la oficina de Gestión Social y Ambiental (GESA) de la CDMB, Bladimir Perea Mena, calificó la jornada como “un éxito rotundo” y detalló cuáles fueron los materiales que más recibió la Corporación.
De acuerdo con el funcionario, las llantas usadas fueron el residuo con mayor volumen de recolección y superaron los registros de ediciones anteriores. En segundo lugar se ubicaron los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), seguidos por bombillas y luminarias, además de una cantidad importante de envases y empaques de agroquímicos provenientes, principalmente, del sector agropecuario del área de influencia.
Perea Mena resaltó que en la actividad participaron de manera activa la comunidad y los sectores institucional y empresarial.
Publicidad
¿Qué pasa con los residuos recolectados?
Una vez surtida la recolección en los 13 municipios, los residuos son movilizados por gestores que cuentan con licencia ambiental para su tratamiento. En articulación con gestores posconsumo autorizados, como Lúmina y Ecocómputo, y otros programas aliados, cada elemento será sometido a procesos de clasificación, transporte, aprovechamiento, valorización, tratamiento o disposición final, según sus características y la normatividad ambiental vigente.
“Estos elementos son movilizados por los gestores que cuentan con licencia ambiental y, en este marco, ellos hacen el proceso de tratamiento, aprovechamiento y valorización, y los reincorporan a los procesos productivos”, explicó Perea Mena, quien enmarcó el proceso dentro de la economía circular.

Una prueba piloto para el próximo año
El funcionario adelantó que la CDMB proyecta para el próximo año una experiencia piloto en un barrio de Bucaramanga, cuyo sector será anunciado próximamente. La intención, según explicó, es medir el impacto de la estrategia para luego replicarla en todas las comunas de la ciudad y en los municipios de la jurisdicción.
La Corporación reiteró el llamado a la ciudadanía a seguir participando en este tipo de espacios, que buscan garantizar una disposición adecuada de los residuos especiales.
“Estas actividades nos facilitan hacer algo que muchas veces queremos, pero no sabemos cómo: disponer correctamente esos objetos que ya no sirven. Nos dan la tranquilidad de entregar los elementos con la certeza de que no van a contaminar el ambiente”, señaló Tatiana Mutis, habitante del barrio La Aurora, en Bucaramanga.














