Santander enfrenta un aumento en el riesgo de incendios forestales en medio de las altas temperaturas y la temporada seca. Actualmente, 24 municipios permanecen en alerta, mientras las autoridades mantienen el seguimiento.

Poco a poco ha aumentado la alerta por incendios forestales en Santander. Mientras en julio pasado las autoridades reportaban seis municipios en riesgo y, a principios de agosto, la cifra ya había ascendido a 16, las condiciones climáticas mantienen encendidas las alarmas en el departamento.
Actualmente, al menos 24 municipios de Santander se encuentran bajo algún nivel de alerta por incendios forestales, entre roja, naranja y amarilla, de acuerdo con los reportes de las autoridades departamentales.
El incremento del riesgo se presenta en medio de las altas temperaturas asociadas al Fenómeno de El Niño. Aunque en algunos municipios también se han registrado precipitaciones, la temporada seca continúa generando condiciones favorables para la propagación de incendios, además de dificultades en el suministro de agua potable en diferentes zonas del departamento, donde se mantienen medidas de racionamiento.
De acuerdo con las cifras locales, ya son nueve los municipios que concentran actualmente el mayor nivel de riesgo y permanecen en alerta roja: Albania, Charalá, Encino, Florián, Gámbita, Sucre, Jesús María, La Belleza y Puente Nacional.
En un nivel de riesgo más moderado se encuentran municipios como Barbosa, Bolívar, Guavatá, Onzaga, Vélez, Cimitarra, Macaravita, Coromoro y Capitanejo.
A esta lista se suman otros seis municipios en alerta amarilla: Girón, Güepsa, Palmar, Suratá, San Joaquín y San Vicente de Chucurí.
Sin embargo, las alertas no significan que los demás municipios estén exentos de sufrir afectaciones. Durante la actual temporada seca se han registrado más de 15 incendios forestales en zonas rurales de Santander, algunos de ellos con importantes extensiones de terreno afectadas.
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Uno de los casos más graves ocurrió en Charta, a principios de agosto, donde una emergencia se prolongó durante cuatro días y dejó más de 100 hectáreas afectadas por las llamas.
En los últimos días, Puerto Parra también se sumó a los municipios afectados por incendios forestales. Allí, una emergencia consumió al menos 10 hectáreas. En San Andrés, por su parte, también se reportó otro incendio forestal.
Desde la Oficina de Gestión del Riesgo departamental advirtieron que actualmente se mantiene un incendio forestal en Coromoro, y que en Landázuri otra emergencia ya fue controlada.
A las emergencias ocasionadas por el fuego se suma otro efecto de las altas temperaturas: la reducción de la disponibilidad de agua. La Oficina de Gestión del Riesgo mantiene el seguimiento a la situación y, hasta el momento, son 11 los municipios que presentan restricciones en el suministro de agua potable, mientras varios ríos del departamento registran bajos caudales.
Además, Vélez, Oiba y Capitanejo permanecen declarados en calamidad pública por la situación que atraviesan.
Las autoridades reiteran las recomendaciones para esta temporada seca, por un lado, evitar las quemas en zonas rurales y áreas de vegetación o espacios abierto, así como reportar cualquier situación de humo y estar atentos a cualquier situación que ponga en peligro los bosques.
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También recomendó no arrojar fósforos, colillas de cigarrillo ni otros elementos inflamables y reportar de manera oportuna cualquier columna de humo o conato de incendio.
El panorama mantiene la atención de las autoridades, pues la combinación de altas temperaturas, disminución de los caudales y condiciones secas incrementa la vulnerabilidad de las zonas rurales frente a nuevos incendios forestales y profundiza las dificultades para garantizar el suministro de agua en diferentes municipios de Santander.














