Una infancia campesina, un vecino, una madre y un mandado pueden convertirse en una canción capaz de retratar a toda una generación. Esa es la magia que Walter Silva encuentra en el folclor llanero y que llevará este sábado al Teatro Santander.
Publicado por: John Arias
Hay historias que se cuentan con palabras y otras que encuentran su camino a través de un arpa, un cuatro y unas maracas. Para Walter Silva, la música llanera es una manera de narrar la vida y de conservar, en cada canción, la memoria de una tierra.
Con más de 33 años de trayectoria, el cantautor es una de las voces más reconocidas del folclor llanero colombiano. Su camino musical lo ha llevado a escenarios nacionales e internacionales, a dos nominaciones al Grammy Latino y, recientemente, fue inscrito para competir en los Grammy estadounidenses con su más reciente álbum, ‘El puñal’.
Este sábado 12 de septiembre, a las 7:30 p. m., Silva llegará a la Gran Sala del Teatro Santander con un concierto que propone un recorrido por su historia musical y por algunas de las canciones que han marcado su carrera.
“Los asistentes al concierto van a hacer un recorrido por mi ejercicio musical de 33 años”, cuenta el artista, quien asumió este encuentro como una oportunidad para abrir las puertas de los grandes teatros del país a la música de los Llanos.
La elección de Bucaramanga no es casual. Para Silva, existe una conexión profunda entre Santander y la región llanera. En Casanare, explica, hay una importante presencia de santandereanos que han participado en el desarrollo económico, empresarial y cultural del territorio. Al mismo tiempo, habitantes de Arauca y otros departamentos de los Llanos mantienen en Bucaramanga un vínculo permanente por razones familiares, educativas, médicas y comerciales.
A esa relación se suma la presencia de una colonia llanera que vive o estudia en la ciudad. “Hay una conexión permanente con los Llanos”, afirma Silva. Por eso, llevar su música al Teatro Santander representa también un encuentro entre dos territorios que, aunque separados geográficamente, comparten historias y vínculos que se han construido durante generaciones.
Contar quiénes somos
Para Silva, la esencia del folclor llanero está precisamente en su capacidad para contar.
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“El folclor llanero, como todo folclor, es un vehículo que cuenta historias”, explica. Son relatos que hablan de la sociedad, de las costumbres y de las emociones de quienes habitan una región. En sus canciones caben las fantasías, las creencias, los mitos y las leyendas, pero también los amores, los desamores, las alegrías, las tristezas y hasta los desencuentros cotidianos.
Esa capacidad de retratar la vida es, para el cantante, lo que mantiene vigente al folclor y lo hace profundamente arraigado a su territorio.
Una de sus canciones más representativas, ‘El chino de los mandados’, es justamente un ejemplo de esa manera de narrar. La composición recupera una escena aparentemente sencilla de la infancia campesina: un niño enviado por su madre a la tienda o a la casa de un vecino para pedir algo fiado o prestado, bajo esa lógica de solidaridad cotidiana que en Colombia se resume en la expresión “a mano vuelta”.
En esa escena doméstica, Silva encontró un retrato de la niñez campesina. La canción habla de la formación de un niño, del esfuerzo de su madre y de las relaciones de confianza que se construyen entre vecinos. Por eso, el artista considera que terminó convirtiéndose en una especie de retrato de una generación de colombianos.
Una tradición que también se transforma
El arpa, el cuatro, las maracas y el bajo eléctrico conforman buena parte de la sonoridad con la que el público identifica actualmente a la música llanera. Sin embargo, Silva recuerda que la tradición también ha tenido transformaciones.
La guitarra, por ejemplo, estuvo presente en los comienzos de la música llanera colombiana, antes de que el arpa adquiriera el protagonismo que tiene actualmente. En tiempos recientes, algunos artistas han vuelto a incorporar la guitarra y otros instrumentos a sus producciones. El propio Silva experimentó con un ukelele en una de sus canciones.
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Pero transformar la sonoridad del folclor requiere, según explica, sensibilidad y cuidado.
La música llanera tradicional conserva un fuerte vínculo con sus raíces y una audiencia que valora esa identidad. Por eso, cualquier incorporación de nuevos sonidos debe hacerse con tacto para no generar una ruptura con aquello que constituye su esencia.
Es una tradición que cambia, pero que no quiere perderse a sí misma.
El Llano llega a Bucaramanga
El concierto del Teatro Santander será, en ese sentido, una invitación a acercarse a esa identidad sin necesidad de viajar hasta las sabanas.
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Silva promete un recorrido por sus 33 años de carrera, con canciones como ‘El chino de los mandados’ y ‘Ya no le camino más’, esta última una de sus obras más reconocidas y la pieza central del álbum que le valió una nominación al Grammy Latino en 2008. Un año después recibió una segunda nominación por una recopilación de sus canciones.
El espectáculo también contará con invitados de la región y una muestra de baile llanero en dos facetas: la tradicional y una propuesta más contemporánea, vinculada al baile espectáculo y a las nuevas generaciones.
Para el artista, será una oportunidad para que los bumangueses y la comunidad llanera que vive en la ciudad se reencuentren con esos sonidos que acompañan las vacaciones, las fiestas decembrinas y las celebraciones de los Llanos.
Será, finalmente, una noche para escuchar canciones, pero también para reconocerse en ellas.
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Porque, como dice Walter Silva, el folclor no solo interpreta una región: cuenta lo que somos.















