Líderes cívicos relataron a Vanguardia Liberal los problemas e incomodidades que afrontan todos los días, desde hace más de dos décadas, debido a la numerosa presencia de habitantes de calle en el barrio Chapinero. La Alcaldía de Bucaramanga habló sobre la estrategias que ha puesto en marcha para contrarrestar este fenómeno social.

Publicado por: José Luis Pineda
“El mayor problema es que hay unos habitantes de calle que se drogan. Ellos se meten con las personas para robarlas o insultarlas porque no se les da dinero o comida”, expresó uno de los residentes del barrio Chapinero, el vecindario de la capital santandereana que tendría más presencia de habitantes de calle.
De acuerdo con los resultados del censo realizado en 2018 por la Alcaldía de Bucaramanga, se calcula que por las calles de la ‘Ciudad Bonita’ deambulan cerca de 1.546 personas en condición de indigencia. Los habitantes de Chapinero estiman que dicho sector es frecuentado a diario por la quinta parte de esta población.
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“Son cerca de 300 los habitantes de calle que recorren la zona. El punto más crítico es entre las calles 4 y 6, con carreras 15 y 17. Como ahí quedan muchas chatarrerías, ellos van y venden el reciclaje y la mayoría se queda ahí mismo a consumir drogas”, informó otro de los líderes cívicos del sector, quien pidió reservar su identidad.
Desórdenes y escándalos
Miembros de la Junta Administradora Local de la Comuna 3, en donde se halla el barrio Chapinero, afirman que constantemente se observan desórdenes de basura atribuidos a esta población en indigencia.
A estos inconvenientes se le suma que en horas nocturnas y en las madrugadas suelen escucharse escándalos, a raíz de enfrentamientos que se desatan entre los mismos habitantes de calle.
Según manifiesta la comunidad, la alta presencia de este tipo de personas obliga a extremar las medidas de protección para la infancia. “Hay unos que se la pasan casi desnudos o de exhibicionistas. El otro problema es que muchos hacen sus necesidades en plena calle”.
Comercio de droga
Otro líder comunal de la zona explicó por qué “no es fácil criar una familia en este tipo de ambiente”.
“La cantidad de habitantes de calle ha generado el comercio de drogas en el sector. Se ha vuelto un tema muy delicado para hablar entre los mismos vecinos, porque ya hay mafias y es peligroso hablar sobre eso”.
“También se ve hasta comercio sexual, porque he visto que paran carros y hacen subir a habitantes de calle, especialmente mujeres”, aseguraron las fuentes consultadas.
Además de los numerosos negocios de reciclaje y chatarrería que existen en tal zona residencial, la comunidad cree que el problema de habitantes de calle en Chapinero persiste debido a que allí se ubicaba antiguamente la zona de tolerancia de Bucaramanga.
“Esta es una secuela del funcionamiento que tuvo la zona de tolerancia, que la eliminaron hace como unos 25 o 30 años. El problema de habitantes de calle ya se ha tratado con Policía, en las reuniones de frentes de seguridad. Ellos hacen controles, pero los corren y a la hora ya están otra vez en el barrio”, indicó uno de los comunales.
“Esta semana iniciamos controles”: Alcaldía
Luz Helena Torres, secretaria de Desarrollo Social de la Alcaldía de Bucaramanga, informó que en próximos días se reactivarán las labores del ‘Programa de Habitante de Calle’. “Esta semana iniciamos los convenios con seis fundaciones, para hacer los diferentes proceso de desintoxicación, rehabilitación y proyecto de vida, para este tipo de población”.
Torres explicó uno de los mayores impedimentos que tiene el Municipio para tratar dicho problema. “Cuando abordamos a un habitante de calle primero nos toca sensibilizarlo, para que él acepte ingresar al programa y se rehabilite. Nosotros no podemos subirlo a la fuerza y llevarlo a un refugio, ni encerrarlo contra su voluntad, porque nos meteríamos en problemas legales”.
La funcionaria aseguró que también se trabaja de la mano con la Policía, para impartir control “cuando se detecta un posible expendio de droga en zonas concurridas por los habitantes de calle, o cuando usan calles o escenarios como baños públicos”.












