sábado 09 de junio de 2018 - 12:01 AM

Sin un plan de contingencia, Metrolínea afrontará desalojo

Aunque ya se cumplieron los cinco días de plazo que dio un juzgado para que se dé el desalojo del patio-taller de Metrolínea, el Ente Gestor aun sigue ocupando este predio, pues no existe ningún plan de contingencia para la operación del sistema.
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Aunque Metrolínea aseguró el pasado miércoles que había un “parte de tranquilidad” ante el inminente e inevitable desalojo que tiene que hacer del patio-taller ubicado sobre el Anillo Vial, la realidad parece lo contrario, pues la falta de un nuevo lote con instalación de los equipos que allí operan, ocasionaría múltiples problemas para la operación del Sistema Integrado de Transporte Masivo (Sitm).

Lo más preocupante de esta dificultad que afronta el Ente Gestor, es que, según los mismos operadores del Sitm, la compañía no cuenta con un plan de contingencia para hacer frente adecuadamente a esta situación, lo que causaría múltiples traumatismos para la prestación del servicio a los usuarios.

Es importante recordar que esta orden de desalojo la emitió el pasado 31 de mayo el Juzgado Décimo Civil de Bucaramanga, tras considerar que hubo incumplimiento en el pago de los cánones de arrendamiento concernientes a dicho inmueble, pues entre junio de 2016 y mayo del presente año no se hizo el correspondiente pago al arrendador del predio.

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Fallas administrativas

Esta redacción pudo establecer que a la situación que hoy enfrenta Metrolínea se llegó luego de una serie de fallas administrativas que habría cometido el mismo Ente Gestor, las cuales se mencionan a continuación.

En abril de 2016, Estaciones Metrolínea (firma que tenía la custodia del patio-taller y que pagaba el arriendo del mismo) y Metrolínea acordaron liquidar el contrato que tenían. Desde entonces, el Ente Gestor asumió la custodia del patio-taller y el pago de sus cánones de arrendamiento.

“A partir del 11 de abril de 2016 el lote quedó bajo responsabilidad de Metrolínea, tal y como se acordó en un acta. Ahí iniciamos una serie de conversaciones con la empresa en donde le indicamos que el patio-taller tenía que desocuparse; pero en ese entonces nos respondió que no eran necesarias dichas advertencias porque se estaba negociando la suscripción de un contrato nuevo con el propietario”.

“Nosotros quedamos fue entre la espada y la pared, porque hay un contrato que, en nuestro criterio, se terminó, sino que el arrendador lo que hizo fue meter una demanda de restitución del inmueble”, acotó María Margarita Peralta, representante legal de Estaciones Metrolínea Ltda.

Este fue el primer error en el que se incurrió, pues Metrolínea recibió este terreno sin que Estaciones Metrolínea y el propietario del inmueble hubiesen dado por terminado el contrato que existía entre ellos.

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De allí que el arrendador demandó por el no pago del arriendo desde mediados de 2016, cuando Estaciones Metrolínea y Metrolínea ya habían acordado que de ahí en adelante seguiría pagando el Ente Gestor.

“A partir de junio de ese año el pago ya lo tuvo que asumir Metrolínea. Hasta junio de 2017 se hizo el pago por consignación de los cánones a una cuenta de la banca pública. El problema fue que Estaciones Metrolínea y el arrendador no terminaron el contrato que tenían”, indicaron fuentes allegadas a la compañía.

No hubo nuevo contrato

Justamente esta fue la segunda gran falla cometida, pues Metrolínea no estableció ningún tipo de contrato con el propietario del lote y en su lugar siguió girando durante un año dinero por concepto de los cánones a dicha cuenta bancaria.

“Al no existir un contrato entre Metrolínea y el propietario del terreno, el arrendador no quiso recibir el dinero; por eso se consignó la plata en una cuenta judicial; ese dinero aun debe estar en el banco”, aseveraron personas cercanas a Metrolínea.

Esta redacción pudo conocer, mediante notas de revelación de los estados financieros de Metrolínea (con corte al pasado 31 de diciembre), que la suma depositada en dicha cuenta asciende a cerca de $1.327 millones.

“Como consecuencia de la liquidación del contrato con Estaciones Metrolínea, a la entidad le asiste la necesidad de tomar en arriendo el terreno en donde funciona el patio-taller provisional, como una obligación del Ente Gestor con los concesionarios de garantizarles un espacio para el estacionamiento y taller de buses, y con ello continuar con la prestación eficiente del Sitm”, expresa tal documento.

Cabe señalar que, los $1.327 millones mencionados corresponden a los cánones entre junio de 2016 y junio de 2017. Según afirmaron las fuentes consultadas: “desde mediados del año pasado Metrolínea no ha girado recursos para el pago de ese arriendo”.

Afectaciones que causa el desalojo

La existencia y disposición de este patio-taller es de fundamental importancia para la operación del Sistema Integrado de Transporte Masivo, pues además de servir como lugar de estacionamiento para la flota del Sitm (más de 230 buses), en este espacio también se hace el mantenimiento de los vehículos, por lo que se hallan grúas, elevadores, y múltiples herramientas que se emplean para la reparación de los mismos.

Sumado a esto, en este sitio también están instaladas las antenas y dispositivos de transmisión que posibilitan el flujo de información, como rutas y paradas que deben hacer los conductores, además de los sistemas de comunicación y validación de los pasajes y dinero recaudado.

Otro factor imprescindible y que no se puede dejar de mencionar, es que en dicho lote también se encuentran las bombas de combustible de las cuales se abastecen los automotores del Sitm.

“La parte administrativa y operativa de los operadores (Movilizamos, Metrocinco Puls y Tisa) se vería muy afectada. El suministro de combustible lo tenemos allá, las labores de lavado y reparación también se afectarían. El recaudo es otro de los problemas, porque funciona con unas antenas especiales que hay en el lote y son las que reciben toda la información. Para adecuar un lugar parecido a este patio-taller se necesitaría entre tres o cuatro meses, pues se deben hacer obras para oficinas, talleres y demás”, informó Alfonso Pinto, gerente de Movilizamos.

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Pinto agregó: “El contrato es claro, Metrolínea debe suministrar los talleres de mantenimiento. Como operadores, esperaremos a que el Ente Gestor tome la decisión sobre qué vamos a hacer, para dónde nos vamos a ir. Hasta la fecha, Metrolínea no ha dicho cuál es el plan de contingencia ante este desalojo… la empresa ha tenido unas administraciones desastrosas”.

Frente al proceso de desalojo ordenado por el Juzgado Décimo Civil de Bucaramanga, Metrolínea se limitó a informar: “Metrolínea S.A. no es parte dentro del proceso declarativo verbal de restitución de inmueble arrendado ubicado en el anillo vial, promovido por Asinco S.A.S., en el juzgado décimo del civil del circuito de Bucaramanga, en contra de Estaciones Metrolínea Ltda”.

Frente a la pregunta ¿Cuál es el plan de la contingencia que se tiene preparado para afrontar el desalojo?, el Ente Gestor no emitió ninguna declaración.

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