El malestar de los habitantes de Lebrija se hizo sentir el pasado sábado, cuando cerraron la vía hacia Barrancabermeja, por la crisis que los aqueja ante la falta de agua potable.

Publicado por: ÁNGELA CASTRO ARIZA
El Departamento declaró ayer la calamidad pública en los municipios de Lebrija, Los Santos y Capitanejo, donde la sequía ha hecho estragos en el suministro de agua potable a sus habitantes.
Con esta medida, el Gobierno Seccional pretende liberar recursos y adoptar acciones excepcionales que permitan atender la emergencia que se presenta en estas tres localidades santandereanas ante la falta del líquido.
Sin duda, la ‘gota que rebosó la copa’ de esta crisis de desabastecimiento fue la protesta que protagonizaron el pasado sábado, 9 de enero, un grupo de habitantes de Lebrija que se fueron a las vías de hecho taponando la vía nacional que de Bucaramanga conduce a Barrancabermeja.
El malestar generalizado por parte de la comunidad en Lebrija, municipio ‘piñero’ que desde el pasado 28 de octubre ya había decretado la calamidad pública, tocó fondo y movilizó a las autoridades locales y departamentales frente a la emergencia.
El alcalde de Lebrija, Sergio Valenzuela, aseguró a Vanguardia Liberal que la protesta permitió tomar acciones inmediatas, luego de una mesa de trabajo realizada el mismo día en horas de la tarde con el propio gobernador Didier Tavera, y a la que asistieron además el alcalde de Floridablanca, Héctor Mantilla y el secretario de Infraestructura Departamental, Mauricio Mejía.
Entre estas acciones se cuenta con 10 carrotanques para transportar el agua (cuatro contratados por la Empulebrija, uno de Bomberos de Bucaramanga, dos de la Esant, otro de Gestión del Riesgo del Departamento, otro de Bomberos de Floridablanca y otro de Lebrija).
“Es una situación compleja que se nos sale de las manos pero estamos trabajando con las uñas y las 24 horas del día reparten agua en carro-tanques”, explicó el mandatario local, quien subrayó que se trata de una labor articulada con los distintos entes y agradeció la solidaridad de las autoridades del área metropolitana.
Valenzuela recordó que al llegar al cargo le manifestó al gobernador Didier Tavera, el pasado 3 de enero, “que se iba a presentar una situación crítica por la falta del líquido” en Lebrija y que había que tomar medidas urgentes.
Una alternativa de suministro
Como una alternativa a la crisis por falta de agua, mañana entraría a operar un pozo profundo en inmediaciones del parque principal de Lebrija, como parte de un estudio de cinco pozos subterráneos, indicó el alcalde Sergio Valenzuela. Dijo: “este pozo permitiría recibir alrededor de 10 litros por segundo, llenar los carrotanques para poder llevarlos a los tanques de almacenamiento”.















