En esta sección, ciudadanos, líderes cívicos y vecinos en general pueden hablarnos de los barrios de Bucaramanga, Girón, Piedecuesta y Floridablanca. Hoy el invitado es el sector de El Poblado.

El nombre del barrio El Poblado, desarrollado por la firma Urbanas entre 1965 y 1967, respondió a la idea inicial de crear en ese entonces una especie de ‘pequeño pueblo’. El proyecto se distribuyó en dos grandes sectores: uno con alrededor de 1.000 lotes y otro que superó los 1.200 predios.
Entre sus primeros habitantes estuvieron Álix Picón, Polo Amado, Cleotilde de Alfonso y Gilberto Agudelo, quienes ayudaron a darle vida a un barrio que, con los años, dejó de ser un proyecto periférico para integrarse plenamente a la dinámica de Girón.

El Poblado se extiende hoy entre las carreras 22 y 27A y desde la calle 36 hasta la 52, en inmediaciones de El Carmen, Brisas del Río y el casco antiguo de la Villa de los Caballeros. Desde su tradicional glorieta, propios y visitantes pueden emprender el recorrido hacia el centro histórico de Girón.
En sus calles hay hoteles, hostales, restaurantes, supermercados, instituciones educativas y entidades bancarias, entre otros servicios. La transformación del sector estuvo acompañada por sucesivas ampliaciones y remodelaciones de la vía que comunica a Girón con Bucaramanga, obras que facilitaron la movilidad y consolidaron al barrio como un punto estratégico de conexión entre ambos municipios.

Por su cercanía al Río de Oro el sector ha enfrentado inundaciones y crecientes, entre ellas la del 12 de febrero de 2005, una de las más graves para la comunidad. El sector también está relacionado con las quebradas del Padre Jesús y Las Macanas.
Su parroquia, Nuestra Señora de la Salud, ubicada en la calle 43 con carrera 26, fue construida el 19 de marzo de 1977, tras un proceso iniciado dos años antes, cuando el terreno funcionaba como Centro de Animación Bautista. La iniciativa contó con el impulso de Monseñor Isaías Duarte Cancino, entonces párroco de San Juan Bautista de Girón, hoy Basílica Menor. Una vez levantado el templo, el maestro Mario Hernández, reconocido pintor de la región y vecino de la parroquia, elaboró y donó la imagen de la patrona, una obra de diseño único que hace parte de la identidad religiosa del barrio.
Se podría decir que El Poblado ha sabido transformarse, manteniendo vigente aquella idea de ser una acogedora población, aunque su tamaño, actividad e importancia lo hayan convertido en uno de los sectores más representativos de Girón.













