Detrás de la agenda de autores internacionales de Ulibro hay otra historia: la de docenas de escritores santandereanos que publican sus obras, muchas veces en desconocimiento de la inmensa red editorial regional.

Publicado por: Alejandra Acela
‘Libros Nuestros’, la apuesta de la feria por visibilizar, impulsar y conectar este ecosistema, recibió este año 139 postulaciones y seleccionó a 40 autores independientes y 24 autopublicados para divulgar y promocionar sus obras durante la feria.
Una conversación entre Camila Botero, directora de UNAB Cultural, Carlos Díaz Consuegra, autor e ilustrador, e Isaías Romero, escritor y mediador de lectura, fue la semilla que dio origen a ‘Libros Nuestros’, la nueva estrategia de la Universidad UNAB para fortalecer el ecosistema editorial. No obstante, más allá de este espacio físico dentro de la programación de la feria, la iniciativa es atravesada por una pregunta importante: ¿existe una literatura santandereana con voz propia?
Para Isaías Romero, hay una respuesta clara: “La literatura en Santander ya trascendió su propia condición y sus propios límites”. La región cuenta con autores que publican fuera del departamento y acumulan reconocimientos internacionales, entre ellos Carlos Díaz Consuegra, quien recientemente fue galardonado con el Certificado de Honor en la categoría de Ilustración de IBBY International, Beatriz Vanegas Athías, Gonzalo España y Yolanda Reyes. A ellos se suma una producción persistente: solo en 2025, cada semana se publicó en promedio un libro en Santander, en su mayoría en editoriales independientes.

Una identidad hecha de multiplicidad
De acuerdo con Romero, estas producciones ya no se limitan a mirar hacia adentro, pues “ya no se habla solamente de la región, de la preocupación por lo que pasa en el pueblo o en la cuadra, porque en estos lugares también hay temas mucho más universales”. Además, si se quiere construir una identidad literaria, vale la pena mencionar que esta es interpelada por una multiplicidad propia de la ciudad: poesía que reflexiona desde el parque Romero o la catedral de El Socorro, novelas que atraviesan San Camilo o la carrera novena, literatura infantil inspirada en las estatuas de los próceres locales y una creciente literatura de denuncia sobre temas ambientales, violencia y discriminación.
El reto no está en la falta de autores, sino en lo que ocurre después de escribir. Una encuesta de caracterización del sector liderada por Ulibro encontró que la mayor parte de la producción regional corresponde a autopublicaciones, muchas de gran calidad, que no alcanzan a llegar a mercados nacionales e internacionales.
Carlos Díaz Consuegra coincide en que el paso más difícil no es escribir el libro, sino lograr que este llegue a más lectores. Para él, ese salto ocurre cuando el autor deja de trabajar en solitario y se suma a un proceso editorial integral: edición, corrección de estilo, diseño, promoción y divulgación. “Creo que ‘Libros Nuestros’ pretende hacer ver a los autores, escritores e ilustradores una necesidad de que sus libros tengan una mayor difusión; que quienes escriben, ilustran o editan sientan la necesidad de ser partícipes de una cadena favorable para toda la producción editorial”, propone.

Por eso surge ‘Libros Nuestros’, pues muchas de estas autopublicaciones no llegan a mercados internacionales ni nacionales, siendo libros que perfectamente podrían competir con cualquier libro de una gran editorial

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‘Libros Nuevos’, la respuesta de Ulibro
En palabras de Lynda Bula, coordinadora de contenidos de Ulibro, este proyecto busca establecer estrategias para que los actores del sector puedan trabajar en equipo y reconocerse mutuamente, con el propósito de trazar una ruta que permita conocer la composición del ecosistema editorial local.
‘Libros Nuestros’ cuenta con la participación de 12 editoriales regionales:
- Ediciones Corazón de Mango.
- Editorial Buen Augurio.
- Épica Ediciones.
- El Libro Total.
- Arracimada.
- Fundación Vericuetos.
- Editorial Sátiro.
- Editorial Hilodeplata.
- Editorial Garrapata Nómada.
- Editorial LACSA.
- Taller Editorial Ambidiestro.
- Valkyria Editores.

Adicionalmente, la iniciativa recibió 139 postulaciones para participar en este espacio de Ulibro con fines de visibilización, divulgación y promoción de sus obras, de las cuales fueron seleccionados 40 autores independientes y 24 autopublicados, con fuerte presencia de Santander y Norte de Santander. Al respecto, Bula señala que es la evidencia de que la región sí está escribiendo libros, producciones que necesitan ser reconocidas y leídas, tanto en el departamento como más allá de las fronteras regionales.
Desde la ‘orilla’ del ecosistema ocupada por las editoriales, la maestra Beatriz Vanegas Athías, escritora y editora de la Fundación Ediciones Corazón de Mango, describe un panorama más desafiante. “La mayor dificultad se halla en la distribución porque si no cuentas con una distribuidora te ponen mucho pereque en las librerías para recibirte los títulos; cuando te los reciben, el descuento es de un salvajismo que creo que ganan más los libreros que la autora, el autor y el editor”, reconoce.
En ese sentido, Corazón de Mango le apunta a participar en ferias y a ofrecer obras buenas y accesibles económicamente, de manera que logren ser adquiridas en las cantidades suficientes para publicar la siguiente. Para Vanegas Athías, para que el ecosistema sea sostenible, hace falta “una red de distribución efectiva, de valoración de nuestros títulos, de acceso a convocatorias públicas, de aprendizaje para perfeccionar lo que producimos”.
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Con ese panorama de fondo, Ulibro le apuesta a consolidar esta visibilización y conexión del sector editorial de Santander, al igual que continuar impulsando ‘Libros Nuestros’ como una plataforma de largo plazo. Para Camila Botero, directora de UNAB Cultural, la meta es “lograr una figura de proyecto que nos permita viajar con los libros de Santander por todas las ferias del mundo, no solo los autores de manera independiente sino que podamos unirnos”.

Esto es un ejercicio que trasciende también los 10 días de Ulibro, por eso los invitamos muy especialmente a visitar la tienda de la UNAB, donde tenemos libros de autores autopublicados regionales. Es un escenario donde se escuchan nuevas voces de la literatura regional

La pregunta de si Santander ya tiene una literatura con voz propia parece tener una respuesta afirmativa; queda pendiente, entonces, que esa voz termine de encontrar quién la lea, la distribuya y la lleve más allá de sus fronteras.













