Economía
Jueves 03 de septiembre de 2026 - 05:23 PM

¿Quiénes mandan en Colombia?: El estudio que revela la concentración del poder y la exclusión de Santander

Juan David Velasco, coautor del libro ‘¿Quién manda en Colombia? Élites, poder y nación’, habló con Vanguardia sobre el comportamiento de los poderes económicos y las élites políticas, judiciales y militares que han gobernado el país desde la Constitución de 1991.

El periodista Pastor Virviescas fue el encargado de moderar el encuentro con Juan David Velasco, autor de '¿Quién mandan en Colombia?' | Foto Cortesía Javier Ferreira / UNAB
El periodista Pastor Virviescas fue el encargado de moderar el encuentro con Juan David Velasco, autor de '¿Quién mandan en Colombia?' | Foto Cortesía Javier Ferreira / UNAB

Compartir

Aunque Santander es la cuarta economía del país y representa un 6,4 % del producto interno bruto (PIB), su participación ha sido casi nula en los principales cargos de poder en los últimos 35 años.

Esa es una de las principales conclusiones de Juan David Velasco Montoya, coautor de ¿Quién manda en Colombia? Élites, poder y nación, quien estuvo en la Feria del Libro de Bucaramanga, Ulibro, para la presentación de su obra en la capital santandereana.

Junto a la profesora Jenny Pearce, Velasco Montoya analizó la concentración del poder y los apellidos que dominan en sectores como la economía, la política, la justicia y las Fuerzas Militares, entre otros. El análisis de los datos es revelador: desde 1991 hasta 2022, el poder de este país ha estado en manos de menos de 1.000 personas y 119 familias.

En un proceso que tardó cinco años, los autores recopilaron biografías, realizaron entrevistas, analizaron recortes de prensa, revistas y más de 300 libros sobre la vida política desde la Constitución Política de 1991.

Como fruto de ese trabajo, no solo surgió el libro de 797 páginas, sino también una robusta base de datos sobre los individuos y familias que integraron las élites en el país entre 1991 y 2022.

¿Por qué un santandereano no llega a la presidencia de Ecopetrol desde hace un tiempo o no tiene asiento en la junta directiva del Banco de la República? Son preguntas que la obra responde con una caracterización del perfil de las personas que llegan a este tipo de cargos.

Juan David Velasco, autor del libro ¿Quién manda en Colombia? Élites, poder y nación
Juan David Velasco, autor del libro ¿Quién manda en Colombia? Élites, poder y nación

Muestra de ello es que Luis Bernardo Flórez Enciso es el único santandereano que ha sido parte de la élite tecnocrática entre 1995 y 1996, cuando llegó a ser el presidente de Ecopetrol. Entre 1997 y 2001 fue miembro de la Junta Directiva del Banco de la República, siendo el último santandereano en este cargo.

Publicidad

De hecho, las últimas figuraciones de nombres santandereanos en el poder gremial del país estuvieron a cargo de la exministra Martha Elena Pinto de Hart (presidencia de Camacol 2009-2011) y Gustavo Galvis Hernández (presidencia de Andesco 2000-2018).

Preguntas y respuestas

Los colombianos están acostumbrados a escuchar apellidos como Santo Domingo o Sarmiento Angulo, pero ¿cuáles fueron esos contrastes o conexiones de poder que más le llamaron la atención frente al imaginario social de la gente?

El tema de los apellidos es muy importante en Colombia. Cuando uno tiene un apellido, este funciona como una marca de distinción y la llave que le abre oportunidades múltiples. El apellido hace que usted no tenga que enviar hojas de vida a ningún lado porque ya tiene un cargo alto garantizado con un muy buen salario.

Lo que demostramos en esta investigación es que, tanto en la realidad como en el imaginario popular, hay unos apellidos como Santo Domingo, Sarmiento, Ardila Lülle o, ahora, Gilinski, que la gente asocia como los más ricos del país. Pero en otros grupos de poder y otros sectores de la economía y del Estado se han ido enquistando ciertas familias.

En el Congreso también hay apellidos muy fuertes. En Colombia, para dirigir grandes empresas, llegar al Congreso o ingresar a un ministerio es muy importante el apellido y el lugar de nacimiento; sin embargo, para ser magistrado de las altas cortes no es un factor determinante. Es una diferencia sustancial que muestra que, en los diferentes ámbitos del poder, el apellido desempeña roles distintos.

A partir de la Constitución de 1991 cambian algunas instituciones y varios procesos. ¿Este cambio de Carta Política tuvo alguna incidencia en el poder de las familias de la élite?

Después del año 91 ocurrió un fenómeno muy interesante: en el Congreso siguieron ganando las familias tradicionales y, de hecho, los partidos tradicionales siguieron siendo la fuerza mayoritaria hasta el año 2022. El Partido Liberal y el Partido Conservador mantenían el mayor número de curules en la Cámara y el Senado. En Colombia, esos partidos tradicionales fueron como dinosaurios que nunca murieron. Mucha de la gobernabilidad de los presidentes dependía de ellos.

Presentación del libro ' ¿Quién mandan en Colombia?' en Ulibro 2026. El autor Juan David Velasco habló de élites, política, poder y gremios. | Foto Cortesía Javier Ferreira / UNAB
Presentación del libro ' ¿Quién mandan en Colombia?' en Ulibro 2026. El autor Juan David Velasco habló de élites, política, poder y gremios. | Foto Cortesía Javier Ferreira / UNAB

Pero, a su vez, pasó algo revelador: los partidos tradicionales perdieron la Presidencia, el principal cargo público de la nación. De hecho, Andrés Pastrana fue el último presidente proveniente de un partido tradicional, porque desde Álvaro Uribe en adelante todos los mandatarios se lanzaron por partidos emergentes o movimientos ciudadanos. Pierden las presidencias y, en cuanto a las alcaldías y gobernaciones más importantes —como la de Bogotá—, el bipartidismo tradicional queda totalmente marginalizado. El libro muestra cómo cambia la realidad política: unos dinosaurios que siguen controlando el Congreso, pero que pierden la Presidencia y las alcaldías principales.

Publicidad

¿Cómo se acomodaron a lo largo del tiempo las familias más poderosas de diferentes sectores económicos frente a los presidentes?

Las familias más ricas del país siempre son gobiernistas. Vemos casos como el de la familia Gilinski: Jaime Gilinski se convirtió en el colombiano más acaudalado bajo la administración actual y aumentó significativamente su fortuna en este periodo. Estamos viendo que muchas de esas familias que acompañan al gobierno de turno se reacomodan según el mapa político. Es un matrimonio casi indisoluble. Lo que varía es que, dependiendo de los presidentes, hay unas familias que acumulan más capital que otras. En algunas ocasiones, los mandatarios favorecen más a ciertos grupos económicos que a otros.

En la región siempre se habla de los “cacaos” o grandes empresarios. ¿Qué encontraron ustedes sobre Santander?

Santander encierra una paradoja muy interesante: es la cuarta economía más grande de Colombia, pero, a pesar de esa influencia económica, las personas nacidas aquí no tienen una representación proporcional en los principales cargos que dirigen la política económica del país. En la tecnocracia no figuran santandereanos: desde 1991, en la dirección del Departamento Nacional de Planeación no hemos tenido representación de la región, como tampoco en la Gerencia General del Banco de la República. Si uno mira a nivel de gremios, son casos contados; la última fue Martha Pinto de Hart.

Los gremios son clave porque monopolizan la intermediación de los intereses empresariales ante el Estado, y los santandereanos no han dirigido los gremios ni han estado en los principales órganos tecnocráticos del país.

¿Por qué regiones como Atlántico o Boyacá, con un PIB menor, tienen mayor participación en estas instancias?

Irónicamente, los santandereanos que alcanzan posiciones de élite a nivel nacional provienen de las clases medias y de los sectores populares. ¿Por qué? Santander es muy importante en la élite judicial del país. La conformación de la Corte Suprema de Justicia y del Consejo de Estado ha tenido mucha fuerza de esta región, al igual que en el generalato de la fuerza pública.

Publicidad

Es interesante que donde más representación ha tenido Santander es a través de personas de sectores populares, como en el caso del Ejército, o de clases medias que estudian Derecho en la región o en Bogotá y llegan a ser magistrados. Sin embargo, en el ámbito empresarial, solo hay una familia de Santander en el top 50 de las más poderosas económicamente.

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad