Economía
Martes 01 de septiembre de 2026 - 01:00 AM

Así ha cambiado la economía de Santander en los últimos 40 años

El desarrollo de Santander ha sido impulsado por varios sectores en los últimos cuarenta años. La expansión del área metropolitana de Bucaramanga ha sido esencial en esta consolidación del departamento como la cuarta economía del país: el petróleo, el comercio, el agro y la construcción siguen siendo los motores de estas tierras.

Así ha cambiado nuestra economía en los últimos 40 años. El desarrollo urbano del área metropolitana de Bucaramanga y la refinería de Barrancabermeja han sido dos estandartes.  | Fotos Archivo y Suministradas.
Así ha cambiado nuestra economía en los últimos 40 años. El desarrollo urbano del área metropolitana de Bucaramanga y la refinería de Barrancabermeja han sido dos estandartes. | Fotos Archivo y Suministradas.

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En cuatro décadas, la economía de Santander ha experimentado diversas transformaciones, aunque sus grandes “turbinas” siguen siendo las mismas: petróleo, comercio, agro y construcción.

El impulso de la década de 1980 permitió que, a finales de siglo, Santander ascendiera al cuarto lugar entre los departamentos de mayor aporte a la economía nacional, solo superado por Bogotá, Antioquia y Valle del Cauca.

La expansión poblacional y el desarrollo urbano del área metropolitana de Bucaramanga han marcado el rumbo en estas últimas cuatro décadas. Si hay un sector que ha sido crucial para Santander, es el petróleo y la consolidación de la refinería de Barrancabermeja.

A lo largo del siglo XX e incluso en la actualidad, el desarrollo de la industria petrolera en el Magdalena Medio ha sido fuente de regalías y empleo para el departamento.

Sectores como la construcción han sido fundamentales en el desarrollo económico y en el crecimiento poblacional y urbano del área metropolitana de Bucaramanga.

Tan solo en un vistazo de los datos del Dane se aprecia el salto económico del departamento, que en 1998 superó a Cundinamarca y se ubicó como la cuarta economía del país.

El desarrollo urbano y económico del área metropolitana de Bucaramanga en los últimos 40 años

Álvaro Beltrán Pinzón —ingeniero civil, constructor, exgobernador de Santander, exrector de la Universidad Industrial de Santander (UIS) y columnista de Vanguardia— es una de las voces autorizadas para hablar de los cambios que tuvo el área metropolitana de Bucaramanga en los años 80.

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Para Beltrán Pinzón, es necesario mencionar cinco hitos ocurridos en la década anterior que fueron fundamentales para el desarrollo urbano de Bucaramanga a partir de 1980. Beltrán fue el constructor a cargo del viaducto Armando Puyana Puyana, también conocido como La Flora (1993-1995), por el que a diario transitan miles de vehículos entre Bucaramanga y Floridablanca.

Además, estuvo al frente de la construcción de Plaza Mayor en la Ciudadela Real de Minas, un conjunto residencial que se distingue por su geometría y diseño.

Álvaro Beltrán Pinzón fue Gobernador de Santander, rector de la UIS y constructor de obras como el viaducto La Flora y Plaza Mayor en la ciudadela Real de Minas. | Fotos Marco Valencia / VANGUARDIA
Álvaro Beltrán Pinzón fue Gobernador de Santander, rector de la UIS y constructor de obras como el viaducto La Flora y Plaza Mayor en la ciudadela Real de Minas. | Fotos Marco Valencia / VANGUARDIA

El primer hito que señala este constructor santandereano tiene que ver con la edificación del viaducto La Iglesia o García Cadena. “Esta obra permitió construir la autopista a Floridablanca y, más tarde, prolongarla hasta Piedecuesta, lo que favoreció la expansión urbana y la conurbación de los tres municipios”, señala Beltrán Pinzón.

Para el especialista, el segundo hito esencial fue el establecimiento de la Unidad de Poder Adquisitivo Constante (UPAC) en 1972. Dicho sistema captaba ahorro para financiar, a largo plazo, la construcción y adquisición de vivienda mediante créditos ajustados a la inflación.

El tercer elemento clave que advierte Beltrán Pinzón fue el cierre del aeropuerto Gómez Niño en 1975 y la entrada en funcionamiento simultánea del aeropuerto Palonegro, lo que impulsó la zona industrial de Girón y el desarrollo urbano de este municipio. Puede interesarle: El desolador panorama vial de Santander: proyectos sin recursos y obras sin terminar

“El cuarto correspondió a la creación de la Empresa de Desarrollo Urbano de Bucaramanga, encargada de urbanizar los terrenos del antiguo aeropuerto Gómez Niño con base en el concepto ‘ciudades dentro de la ciudad’. Esta iniciativa dio paso al desarrollo de la Ciudadela Real de Minas”, señaló Beltrán Pinzón.

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Finalmente, el exgobernador destacó que otro de los pasos vitales en el desarrollo de la ciudad fue la adquisición, por parte de la Nación, de casi todas las acciones de la Compañía del Acueducto de Bucaramanga que estaban en manos privadas. “La operación, realizada en 1975, abrió el camino para que la empresa acometiera grandes inversiones destinadas a atender los nuevos desarrollos urbanísticos”, indicó.

Así ha cambiado nuestra economía en los últimos 40 años. El desarrollo urbano del área metropolitana de Bucaramanga y la refinería de Barrancabermeja han sido dos estandartes.  | Fotos Archivo y Suministradas.
Así ha cambiado nuestra economía en los últimos 40 años. El desarrollo urbano del área metropolitana de Bucaramanga y la refinería de Barrancabermeja han sido dos estandartes. | Fotos Archivo y Suministradas.

La construcción de Plaza Mayor marcó el inicio de la Ciudadela Real de Minas, concebida por Germán Samper Gnecco, hito que le valió su lugar como modelo urbanístico.

En la expansión del mercado de vivienda, Beltrán Pinzón rescató que el Instituto de Crédito Territorial impulsó el crecimiento de Floridablanca y Girón, mientras el Banco Central Hipotecario tuvo presencia en Bucaramanga.

“La iniciativa privada incorporó sistemas industrializados y mejoró la producción de concreto y ladrillo para atender la demanda del auge petrolero de Barrancabermeja y de los desarrollos agroindustriales del sur del Cesar”, reconoció.

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Entre los pasos que siguieron en el sector, en 1981 se creó el Área Metropolitana de Bucaramanga para ordenar el crecimiento de Bucaramanga, Girón y Floridablanca; Piedecuesta se incorporó después.

Beltrán Pinzón también recordó que, hacia 1982, la construcción del Auditorio Luis A. Calvo dio “un impulso sobresaliente al fomento de la cultura en la región”.

“En los demás municipios, el Plan de Acción Social del Gobierno departamental amplió desde 1986 los servicios de acueducto y alcantarillado”, señala.

Sin embargo, Beltrán Pinzón explicó que, con la nueva Constitución de 1991, el Estado dejó de construir vivienda y pasó a subsidiar su adquisición en proyectos privados, lo que cambió el modelo de negocio.

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La construcción del viaducto La Flora, inaugurado en 1995, abrió la urbanización del sector oriental de Bucaramanga y Floridablanca. “El auge de esa década terminó con la crisis del UPAC y la quiebra de numerosas constructoras”, añade.

Ya en el siglo XXI, como remarca el experto, se dinamizó la inversión en infraestructura y en nuevos desarrollos comerciales, universitarios, hospitalarios y residenciales que transformaron el mapa del área metropolitana, dominada hoy por edificios de gran altura.

“Mi Casa Ya impulsó otra expansión de la vivienda desde 2015. En 2023, la restricción de subsidios propiciada por el Gobierno de Gustavo Petro condujo al colapso del sector”, resume Beltrán Pinzón sobre el recorrido urbano de Bucaramanga en los últimos cuarenta años.

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La principal urgencia es articular el desarrollo de los cuatro municipios y darle proyección metropolitana en planificación territorial, movilidad, medio ambiente, servicios públicos y desarrollo sostenible

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Álvaro Beltrán Pinzón, ingeniero civil, constructor, exgobernador de Santander, exrector de la Universidad Industrial de Santander (UIS) y columnista de Vanguardia

Petróleo y refinería: una conversación que se concentra en Santander

La industria petrolera del país nació en Santander a principios del siglo XX y, aunque en principio estuvo a cargo de la Tropical Oil Company, marcó la senda de la región.

Para los años 80, Santander mantenía su posición relevante en el sector petrolero del país y conservaba su peso en el producto interno bruto (PIB) del departamento. Aunque la producción venía en descenso, la refinería de Barrancabermeja se consolidaba como uno de los centros industriales más importantes de Colombia.

El ingeniero de petróleos y docente Óscar Vanegas Angarita advierte que, para los años 80, el departamento mantenía su relevancia como región petrolera. No obstante, sus campos históricos del Valle Medio del Magdalena “ya se encontraban en una etapa de madurez y declinación”.

En esa década, el país recibió una de sus noticias más importantes en materia energética: el descubrimiento de Caño Limón.

Para Vanegas, la producción petrolera de Santander se encontraba en una etapa de madurez en los años 80, momento en que inició una caída que se profundizaría durante la década de 1990.

“Sus grandes campos históricos del Valle Medio del Magdalena seguían produciendo volúmenes importantes, pero ya mostraban los efectos naturales del agotamiento y la declinación. Mientras Colombia recuperaba su autosuficiencia petrolera y volvía a exportar gracias a nuevos descubrimientos como Caño Limón, Santander dependía principalmente de campos maduros y comenzaba una tendencia descendente que se profundizaría durante los años noventa”, señaló Vanegas.

Para la década de 1980, la producción promedio de petróleo en Santander rondaba los 52.300 barriles diarios, según cifras históricas de Ecopetrol recopiladas por Fedesarrollo. Tan solo para dimensionar, actualmente el departamento reporta una producción promedio de 40.900 barriles diarios de crudo.

Bloqueos en La Cira-Infantas, el principal campo petrolero de Santander: ¿cuáles son los motivos? | Suministradas
Bloqueos en La Cira-Infantas, el principal campo petrolero de Santander: ¿cuáles son los motivos? | Suministradas

Como referencia, el departamento había producido en promedio 59.600 barriles diarios durante los años 70 y posteriormente cayó a 33.000 barriles diarios durante los noventa.

Sin embargo, a juicio de Vanegas, en los últimos 45 años el departamento pasó de ser una provincia petrolera convencional, madura y en declinación durante los años 80 y 90, a experimentar una extraordinaria revitalización desde mediados de los años 2000 mediante la aplicación de tecnologías de recuperación secundaria y redesarrollo de campos maduros, particularmente en La Cira-Infantas, el primer campo petrolero del país.

De acuerdo con Vanegas, dicha estrategia permitió duplicar la producción departamental durante la década de 2010. Pese a ello, la producción ha vuelto a mostrar una tendencia a la baja, lo que demuestra la necesidad de incorporar nuevas reservas, desarrollar hallazgos y continuar aumentando los factores de recobro de los campos existentes.

Refinería, una joya que está en su pico de cargas

Para el profesor Vanegas, mientras que el potencial petrolero de Santander empezaba a declinar en los años 80, algo muy diferente ocurría con la refinería.

“La refinería de Barrancabermeja tenía una perspectiva diferente: crecer, modernizarse y transformarse en un complejo de refinación cada vez más sofisticado, capaz de procesar crudos provenientes de diferentes regiones del país, aumentar la conversión de barriles y producir combustibles y productos petroquímicos de mayor calidad y valor agregado”, aseguró Vanegas.

De acuerdo con el experto, hacia esa época la refinería tenía una capacidad cercana a los 160.000 barriles diarios, pero era un complejo construido por etapas y enfrentaba el desafío permanente de modernizar sus procesos. “Con el tiempo la capacidad aumentó hacia los 250.000 barriles diarios y el reto dejó de ser solamente procesar más petróleo: había que lograr mayor conversión, procesar crudos más pesados, producir combustibles más limpios y desarrollar una cadena petroquímica de mayor valor agregado”, señala.

Refinería de Barrancabermeja marcó récord en cargas y margen de ganancias | Infografía Nelson Caviedes
Refinería de Barrancabermeja marcó récord en cargas y margen de ganancias | Infografía Nelson Caviedes

Los resultados llegaron: en 2025, la refinería cerró con un año récord de cargas de crudo y mantiene su tendencia de alta operatividad, aunque con una importante proporción de crudos importados.

Ante esa caída en la producción local de petróleo y la necesidad de importar gasolina para cubrir la demanda nacional, el debate sobre el fracking para aumentar la producción petrolera del país ha regresado, y Santander vuelve a ser el epicentro de la conversación, como hace cien años.

Así ha cambiado nuestra economía en los últimos 40 años. El desarrollo urbano del área metropolitana de Bucaramanga y la refinería de Barrancabermeja han sido dos estandartes.  | Fotos Archivo y Suministradas.
Así ha cambiado nuestra economía en los últimos 40 años. El desarrollo urbano del área metropolitana de Bucaramanga y la refinería de Barrancabermeja han sido dos estandartes. | Fotos Archivo y Suministradas.

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