Santander tiene condiciones naturales para convertirse en un territorio con mayor producción acuícola. Sus diversos pisos térmicos permiten cultivar especies como tilapia, cachama, bocachico y trucha, pero el reto está en transformar ese potencial en sistemas productivos eficientes y sostenibles.

Publicado por: Jael Monroy Soto
Según el informe ‘El estado mundial de la pesca y la acuicultura 2024’ de la FAO, la producción mundial de animales acuáticos alcanzó un máximo histórico de 195 millones de toneladas, con un consumo estimado de 21 kilogramos per cápita. Por primera vez, la acuicultura, con 103 millones de toneladas, superó a la pesca de captura como principal fuente de animales acuáticos para el consumo humano.
Colombia es el segundo país suramericano con mayor producción de animales acuáticos procedentes de la acuicultura continental, solo por debajo de Brasil. Los productores acuícolas colombianos no solo se preocupan por aumentar el volumen de producción, sino que también se esfuerzan por cumplir con la normatividad nacional e internacional que les permite llegar a mercados externos y posicionar a Colombia entre los países exportadores de productos acuícolas, como la tilapia hacia los Estados Unidos de América.
El consumo per cápita en Colombia, según el profesor Daniel Leonardo Cala Delgado, investigador asociado de la Universidad Cooperativa de Colombia, se encuentra actualmente entre 9,1 y 11 kilogramos. De acuerdo con el investigador, esto responde, entre otros factores, a cambios en la cultura de consumo de alimentos en los hogares colombianos.
El creciente interés de los consumidores por el pescado y otros alimentos acuáticos representa una oportunidad para incentivar la productividad acuícola en Colombia. El profesor Cala menciona que en el territorio nacional existen alrededor de 25 millones de hectáreas aptas para la producción de especies tropicales, como tilapia, cachama y bocachico, mientras que cerca de 4 millones de hectáreas presentan condiciones para la producción de trucha arcoíris, especie que requiere aguas frías.

Potencial acuícola en Santander
El departamento de Santander se caracteriza por sus diversos pisos térmicos, condición que se convierte en una ventaja para la producción de especies como bocachico, tilapia, cachama y trucha. Del territorio departamental, aproximadamente el 55 % es apto para la producción de bocachico y el 30 % para cachama, tilapia roja y tilapia plateada. Para la producción de trucha arcoíris, Santander cuenta con cerca del 17 % de su territorio con condiciones aptas.
Con millones de hectáreas aptas para diferentes especies y una creciente demanda de pescado, Colombia tiene una oportunidad para impulsar la acuicultura. En Santander, los pisos térmicos y la disponibilidad de agua abren nuevas posibilidades para diversificar la producción agropecuaria.
Esta aptitud adquiere especial relevancia al compararla con otras actividades tradicionalmente desarrolladas en Santander. Cerca del 31 % del territorio departamental presenta condiciones aptas para la ganadería de pastoreo y la ganadería lechera. En este contexto, la acuicultura puede considerarse una alternativa para diversificar la producción agropecuaria, especialmente en zonas donde las condiciones ambientales y la disponibilidad de agua permitan su desarrollo. Esto no implica sustituir las actividades ganaderas tradicionales, sino ampliar las posibilidades productivas del territorio y ofrecer a los productores nuevas opciones para la generación de alimentos e ingresos.
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Sin embargo, contar con áreas potencialmente aptas no significa que estas se conviertan automáticamente en unidades productivas. Para aprovechar este potencial se requieren productores con capacidades técnicas, acceso a recursos, disponibilidad y calidad de agua, conocimiento de las condiciones ambientales y sistemas de producción que permitan obtener buenos resultados sin comprometer su sostenibilidad.
A pesar de contar con terrenos aptos para la producción de diversas especies piscícolas, Santander registraba en 2019 3.453 Unidades de Producción Agropecuaria dedicadas a la acuicultura. Por su parte, en 2025 la producción departamental fue de 3.545 toneladas, según informes del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural. Estas cifras muestran que la acuicultura representa una alternativa importante para la producción de alimentos de origen animal en el departamento, pero también evidencian la necesidad de fortalecer su capacidad productiva.
Fredy Rivera, gerente de la piscícola Agua Blanca, señala que la piscicultura santandereana cuenta con importantes fortalezas: «Las fortalezas se fundamentan en la disponibilidad de recursos naturales y humanos óptimos para producir las diferentes líneas de la acuicultura». Sin embargo, identifica entre las principales dificultades «la falta de recursos financieros para apalancar la actividad y la elevada intermediación, en donde el que menos gana es el productor».
Rivera considera que Santander puede fortalecer la acuicultura como una actividad estratégica para el desarrollo socioeconómico del departamento, promoviendo el apoyo de las entidades interesadas en el sector, especialmente hacia los pequeños productores, con el propósito de mejorar su eficiencia productiva, competitividad y sostenibilidad.
El profesor Cala, dentro de las investigaciones que viene desarrollando con los estudiantes del Semillero de Investigación Acuícola, ha evidenciado que en el departamento existen empresas santandereanas que están invirtiendo recursos y ejecutando proyectos de investigación en acuicultura, principalmente mediante el desarrollo de productos nutricionales que aportan al mejoramiento productivo. Asimismo, la generación de nuevo conocimiento es cada vez más evidente desde instituciones públicas y privadas.
El conocimiento generado alrededor de la nutrición, la calidad del agua, la sanidad, el bienestar de los peces y el manejo de los sistemas productivos puede contribuir a mejorar la eficiencia de las unidades acuícolas. El reto consiste en lograr que estos avances trasciendan los espacios académicos y empresariales y puedan ser conocidos, evaluados y aprovechados por los productores de acuerdo con sus necesidades y condiciones particulares.
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Sin embargo, aún existe desconexión entre los diferentes actores de la cadena acuícola, situación que dificulta aprovechar todo el potencial productivo del departamento. A pesar del esfuerzo que realizan los productores por mejorar sus indicadores de productividad, es necesario que el conocimiento generado llegue efectivamente a los piscicultores.

Se requiere generar espacios de intercambio de conocimiento donde los productores puedan expresar sus necesidades y transferir el conocimiento tradicional y empírico adquirido durante años de trabajo. Al mismo tiempo, es necesario que los profesionales escuchemos atentamente los problemas reales de los piscicultores y trabajemos conjuntamente en la búsqueda de soluciones tangibles.
Generar espacios para compartir experiencias y conocimiento es parte de este proceso. Del 7 al 9 de octubre, Bucaramanga será sede del XII Congreso Colombiano de Acuicultura, organizado por la Universidad Cooperativa de Colombia y la Asociación Académica Colombiana de Acuicultura (ACCUA), con el apoyo de la Federación Colombiana de Acuicultores (FEDEACUA). Este encuentro permitirá reunir a diferentes actores de la cadena acuícola para intercambiar experiencias, acercar el conocimiento científico y técnico a los productores y discutir algunos de los retos que enfrenta la acuicultura en Colombia y Latinoamérica.
Santander tiene condiciones para producir más y fortalecer su acuicultura. El desafío está en transformar ese potencial en sistemas productivos eficientes, competitivos y sostenibles, capaces de generar alimentos, ingresos y oportunidades para las comunidades rurales del departamento.
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* Crédito al Dr. Daniel Cala, docente de la Universidad Cooperativa de Colombia, por sus aportes a este documento.













