Colombia
Sábado 12 de mayo de 2012 - 10:51 AM

De confeccionarle a ‘Tirofijo’ a las pasarelas: entrevista al exsastre de las Farc

El confeccionista encargado de abrir las pasarelas del Círculo de la Moda 2012, recuerda su paso como ‘sastre de las Farc’ y habla de su nueva etapa como diseñador.

De confeccionarle a ‘Tirofijo’ a las pasarelas (Foto: Tomado de Internet/VANGUARDIA LIBERAL)
De confeccionarle a ‘Tirofijo’ a las pasarelas (Foto: Tomado de Internet/VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: COLPRENSA

Que la vida penda de un hilo, no es lo mismo que dependa de éste. Álvaro Cruz lo tiene claro, pues durante diez años estuvo dando puntadas en medio de la intranquilidad. Su talento como sastre estuvo al servicio de las Farc durante una década y ahora sus diseños están al servicio de la moda y de la paz.

De ser reconocido como ‘el sastre de las Farc’, Álvaro pasó a ser el confeccionista de las 82 prendas de ‘Libertad’, la primera colección de la marca de ropa y accesorios ‘Chance by Colombia’, la cual fue encargada de inaugurar el miércoles las pasarelas del Círculo de la Moda de Bogotá 2012, uno de los eventos más importantes de la industria textil colombiana.

Sus días en medio del zumbido de las balas quedaron atrás y hoy en medio de su carrera como diseñador, solo quedan los recuerdos. Es así como evoca que con la quiebra en tres ocasiones de su propia empresa de confección, hace 15 años, llegaron los problemas económicos y la decisión de confeccionar para las Farc.

Al grupo guerrillero llegó en 1997 confiando en la ‘buena paga’ e impulsado por sus ideas de izquierda. Allí fue clasificado como ‘miliciano’ y nunca cargó un fusil. Sus armas fueron las telas, agujas, hilos y tijeras y sus diseños siempre ‘uniformes’ eran modelados en el monte por los actores del conflicto.

Fue así como internado en su taller de costura, rodeado de camuflados y bajo la intranquilidad que le producía la ilegalidad y la persecución, Álvaro se encontró con un grupo guerrillero que lo decepcionó pues en él no vio ningún futuro político o económico.

Pero fue su espíritu de creador y el talento empírico que había cosechado durante su vida como sastre, los que terminaron por impulsarlo a buscar la alternativa. Un camino que encontró en 2006 cuando se desmovilizó y creó Colfepaz, su propio taller con el cual se dedicó a confeccionar uniformes de dotación para diferentes empresas del país.

Estando en esos menesteres, llegó el ‘Chance’ del Ministerio de Defensa y la Alta Consejería para la Reintegración. Una propuesta de moda asesorada por la reconocida diseñadora Sandra Cabrales en la cual el aporte de Álvaro fueron las prendas que junto a maletines, zapatos, collares y demás accesorios conforman la colección ‘Libertad’.

 

- ¿Cómo era su vida como ‘sastre de las Farc’?

Agitada, hoy uno está bien y mañana no sabe, en cualquier momento hay presencia de las Fuerzas Militares y hay problemas. Es la vida en un hilito, pues no hay tranquilidad.

 

- ¿Qué caracteriza su vida ahora lejos de ese grupo guerrillero?

Hoy en día la situación es de libertad, de poder decir que quiero una educación para mis hijos, una casa. De decir que esto es lo mío, que voy a enseñar a otros y que es lo que me gusta.

 

- ¿Quién es usted hoy para Colombia, para ‘Chance’ y para la colección ‘Libertad’?

Soy un nuevo diseñador que arrancó hoy aquí con 82 prendas que se desfilaron y que fueron elaboradas por nuestra mano, la de todo un equipo de compañeros que hoy trabaja para este proyecto.

 

- ¿Qué significa para usted tener de nuevo la atención de los medios, pero esta vez como diseñador?

Es algo muy novedoso. Es un punto muy importante de mi vida, por lo que yo he hecho y por mi experiencia de 36 años de confección. Significa lo máximo.

 

- ¿Cómo recibe este paso de la clandestinidad en las Farc a su nueva condición como estrella de la moda?

Cuando yo estuve en la clandestinidad yo sentía que no tenía una libertad sino que cumplía órdenes. En la guerrilla hay dos clases de prisioneros, los armados y los desarmados, cualquier guerrillero raso que esté allá, como yo, de todos modos sigue siendo un prisionero.

 

- ¿Qué enseñanzas le han quedado de esta nueva etapa de trabajo en equipo con la marca ‘Chance’?

He aprendido a convivir con todo el mundo y a decir que todos somos iguales, que no hay estrato. Todo en mi vida ha cambiado a través del trabajo en confección, lejos de las filas de las Farc. Todo esto ya quedó en el pasado, porque gracias al medio en el que trabajo hoy en día, entre 15 y 16 horas diarias, ya no pienso en eso.

 

- ¿Cuáles son los conocimientos de moda que ha adquirido en este nuevo proceso como confeccionista?

He aprendido sobre las tendencias de la moda y los colores que vienen. De aquí en adelante tengo que seguir viendo y mirando mucha televisión, leyendo más revistas para conocer más sobre las tendencias de la moda.

 

- ¿Ha sentido mayor libertad a la hora de confeccionar sus prendas y de utilizar colores y materiales?

Claro, estoy muy asesorado y ya tengo que empezar a ver eso, qué es lo que viene, qué es lo que gusta y va a gustar para otoño, para verano. Ya tengo que ser otra persona distinta.

 

- ¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar con otros desmovilizados?

He trabajado con todos los frentes, derecha e izquierda. Aquí de este lado todos somos iguales y no hay rivalidades.

 

- ¿Cuál es el mensaje para todos sus compañeros que aún siguen en las filas de la guerrilla?

Les diría que se vinieran para acá porque este es el último ‘chance’ de la vida. Aquí están todas las cosas buenas y se goza de la libertad. Aquí van a tener la posibilidad de escoger entre lo bueno y lo malo.

 

- ¿Cuando usted habla de un ‘chance’ a que se refiere?

Es una oportunidad para ser productivo dentro de la legalidad. Con nuevas armas que son una máquina de coser, una aguja, unas prendas y la libertad de poder decir ‘quiero mi casa, quiero trabajar y compartir mi conocimiento y estar con la gente que quiere trabajar’.

 

- ¿Qué sigue en su carrera como diseñador?

Canalizar este esfuerzo de hoy, no dejarlo caer y esperar el apoyo de toda Colombia.

 

- ¿Cómo se puede dar ese apoyo?

La invitación es al pueblo colombiano, a los grandes empresarios, para que utilicen nuestras prendas, que nos compren, nos contraten. No se trata de donaciones, basta con que nos relacionen y nos ayuden a hacer posible el sueño de las casi 40 familias que dependen de Colfepaz, a ellas las hemos empleado y capacitado.

Publicado por: COLPRENSA

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