El lunes sobre el medio día el procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez, le informó a los medios de comunicación el fallo que destituía e inhabilitaba al alcalde Gustavo Petro, por 15 años, lo que originó diversas reacciones, tanto del sector político como de los bogotanos.

Publicado por: COLPRENSA
El mismo Alcalde de Bogotá aseguró que era una decisión injusta que atentaba contra el Estado de Derecho y convocó a los ciudadanos a congregarse en la Plaza de Bolívar de Bogotá para protestar pacíficamente por la decisión de la Procuraduría General de la Nación.
A los pocos minutos de conocerse la convocatoria, la Plaza de Bolívar se fue llenando de manifestantes, voces que comenzaban a protestar contra la decisión del Procurador, gritos dolidos por la destitución, lágrimas y voces quebrantadas, los manifestantes aseguraban que cuando un gobierno es del pueblo siempre buscan la manera de alejarlo del poder.
Tal vez, lo que más se escuchó en la tarde del lunes en la Plaza de Bolívar fueron los gritos contra el jefe del ministerio público, arengas de fachista, uribista, lacayo, inquisidor, retrógrado y otras palabras, ya mayores, alentaron la manifestación que cada vez se hacía más grande.
Mientras los manifestantes se aglutinaban frente al Palacio de Liévano, el alcalde recibía el apoyo de su gabinete en pleno y de sus más cercanos colaboradores, a los que recibió en la sala de crisis, donde habló con sus abogados y con su familia sobre el camino que debía tomar.
A las 3:00 de la tarde decidió salir, "darme al pueblo, a mis electores", pero no se dirigió a los medios de comunicación. A las 5:00 de la tarde hizo una alocución oficial por el Canal Capital para convocar a los habitantes de Bogotá nuevamente, pero mientras se preparaba la logística, mientras se esperaba al último manifestante, el alcalde recibió la visita de dos íntimos amigos, Aida Abella, candidata presidencial por la Unión Patriótica, y su exsecretario de Gobierno, Navarro Wolf.
La plaza se llenó, cientos de cabezas gritaban el nombre del alcalde, las banderas de las centrales de trabajadores, las juventudes comunistas, de la marcha Patriótica de la UP y las banderas de la campaña de Petro a la alcaldía se movían al ritmo de las arengas. Bolívar, que por las fiestas está rodeado de agua, resultó con una bandera de Petro rodeada al cuello y las banderas de Colombia comenzaron a rotarse entre los manifestantes.
La población fue obediente, el alcalde había hecho un llamado para que no se recurriera a la violencia durante la manifestación y los capitalinos hicieron caso. Sin embargo, los ánimos estaban caldeados durante la tarde, los periodistas fueron culpados de destituir al alcalde, unos manifestantes se enfrentaban a otros por uno u otro comentario, parecía la receta perfecta para un caos que no se dio.
Antes que el alcalde hiciera su aparición, los manifestantes quemaron un muñeco con la figura del procurador, acto que sería rechazado más adelante por el alcalde, quien dijo que la única llama que debería arder en la Plaza de Bolívar era la de la democracia.
A las 7:00 de la noche el burgomaestre salió al balcón de la sede de la alcaldía se le vio sorprendido por el apoyo popular. Les dijo a sus seguidores la importancia de una manifestación pacífica, la importancia de que la clase política tradicional se de cuenta que "el pueblo está cansado".
El alcalde tildó a quienes quieren acabar con las diferencias dentro del Estado de fascistas, "¿hay diferencia alguna entre quiénes empuñaron los fusiles para acabar con la Unión Patriótica y quiénes hoy quieren acabar con un gobierno democrático por el bienestar popular?"
Y agregó que quien hoy profirió la decisión en su contra "es el continuador de la misma lucha de los que quisieron extinguir la libertad levantando las sierras eléctricas".
A cada palabra de Petro la gente coreaba, lo alentaba para que continuara en la alcaldía mientras él respondía que irá hasta donde el pueblo quiera. En su discurso pidió que los manifestantes continúen apoyándolo y aseguró que este martes a las 4:00 de la tarde se reunirá con los líderes que permanezcan en la plaza durante la noche, "como parte de una vigilia por la democracia".
Al final de su discurso el alcalde le concedió la palabra a Aida Abella, candidata de la Unión Patriótica para aque ella terminara coreando: "Petro se queda".














