La Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, imputó crímenes de guerra y lesa humanidad contra el general (r) Mario Montoya y otros ocho uniformados por al menos 130 ejecuciones extrajudiciales en el Oriente antioqueño.

Publicado por: Arley Sánchez
En medio de una audiencia, la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, imputó crímenes de guerra y lesa humanidad al excomandante del Ejército Nacional, general (r) Mario Montoya, por presuntamente haber participado junto a otros ocho militares en al menos 130 casos de ejecuciones extrajudiciales o mal llamados 'falsos positivos'.
La decisión del tribunal de justicia transicional obedece a que entre 2003 y 2004 Montoya fue comandante de la Brigada IV en de Antioquia, donde se habrían dado las 'bajas en combate', especialmente en el Oriente del departamento.
"Así mismo, determinó que el fenómeno criminal se inscribió en la política de la IV Brigada del conteo de cuerpos. Es decir, la imposición de las muertes en combate como único indicador de éxito militar (...) La presión fue ejercida por el comandante de la Brigada, el general (r) Mario Montoya y por los comandantes de los distintos batallones, especialmente del Batallón de Infantería No. 4 'Jorge Eduardo Sánchez'", puntualizó la jurisdicción.
De igual forma, los tenientes coroneles (r) Julio Alberto Novoa Ruiz e Iván Darío Pineda Recuero, y cuatro subtenientes, un teniente y un soldado regular, todos antiguos integrantes del Bajes, también fueron imputados.
"Crímenes de guerra"
Varios militares que estuvieron bajo el mando del excomandante del Ejército Nacional, (r) Mario Montoya, revelaron ante la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, que el entonces uniformado les pedía resultados a como diera lugar para demostrar las acciones contra las guerrillas en el departamento de Antioquia.
"Nos pedía litros de sangre", reveló uno de los uniformados años atrás cuando se sometió a la justicia transicional creada luego del Acuerdo de Paz entre el Gobierno del entonces presidente Juan Manuel Santos y la extinta guerrilla de las Farc.
"La JEP encontró que la obligación impuesta por el general (r) Montoya Uribe, como comandante de la IV Brigada, de reportarse en términos de “litros”, “chorros”, “ríos”, “barriles”, o “carrotancados” de sangre fue una orden recurrente (...) Los imputados instigaron o indujeron a los ejecutores materiales, a pesar de no tener siempre contacto directo con ellos y encontrarse, por regla general, relativamente alejados del lugar de la perpetración", dijo el tribunal.














