La Contraloría hizo una revisión del Sistema Indígena de Salud Propio e Intercultural, donde encontró graves fallas en su administración.

Publicado por: D.V.
A pesar de que entre 2010 y 2022 se asignaron recursos por $20.193 millones al sistema de salud indígena, solo se ejecutó el 47% de esta suma.
Así lo reveló la Contraloría, que hizo una revisión del Sistema Indígena de Salud Propio e Intercultural (SISPI) y encontró graves fallas en su administración.
En paralelo, según la entidad, entre 2012 y 2022, el Gobierno Nacional destinó $50.043 millones a entidades territoriales y organizaciones indígenas para el desarrollo de 77 modelos de salud. Sin embargo, se detectó la falta de criterios técnicos y de un adecuado control y seguimiento de sus avances y resultados.
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La Contraloría señaló que los Planes Nacionales de Desarrollo de los últimos tres gobiernos (los dos de Santos y el de Duque) propusieron metas para estructurar y poner en funcionamiento el SISPI, las cuales fueron incumplidas reiteradamente.
Adicionalmente, la Contraloría identificó deficiencias en la articulación del SISPI y de los modelos de salud con el Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS).
Esta falta de coordinación podría afectar negativamente la calidad y la equidad en la prestación de servicios de salud a la población indígena.
A pesar de haber sido creado mediante el Decreto Ley 1953 de 2014, el SISPI carece de una regulación que permita su operación.
También se identificó la ausencia de un sistema de indicadores que permita medir resultados en salud para los pueblos indígenas. La falta de metas, líneas de base e indicadores dificulta evaluar de manera objetiva el impacto del SISPI en la mejora de la salud de esta población.
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Finalmente, ante estas deficiencias, la Contraloría General exhortó al Ministerio de Salud y Protección Social, así como a los pueblos indígenas a través de sus espacios de concertación, a revisar el proceso de regulación y puesta en marcha del SISPI.
Esto, con el objetivo de asegurar que se aborden de manera efectiva las necesidades de salud de las comunidades indígenas y se pueda evaluar adecuadamente su impacto en el bienestar de estas poblaciones.
*Con información de Colprensa












