En medio de la jornada de manifestaciones de los taxistas en Bogotá, el alcalde Carlos Fernando Galán ordenó a la Policía Metropolitana y a Tránsito despejar los bloqueos. Además, afirmó estar listos para responder con contundencia ante posibles actos de vandalismo.

Minutos después de que se congestionaran las principales vías de Bogotá por el paro de taxistas, que una vez más rechazan las plataformas de movilidad, el alcalde Carlos Fernando Galán dio instrucciones a la Policía y a las autoridades de Tránsito de despejar los bloqueos, argumentando que se no se pueden vulnerar los derechos de millones de personas.
“Bogotá no puede ser bloqueada cada vez que algunos taxistas deciden protestar. La Policía y las autoridades de Tránsito tienen la instrucción de levantar los bloqueos cumpliendo todos los protocolos y, ante cualquier acto de vandalismo o violencia, estamos listos a responder con contundencia en el marco de la ley”, afirmó el mandatario de la capital.
El Alcalde afirmó que, si bien es cierto su administración respeta la protesta, reglamentada en la Constitución Política, no está dispuesto a permitir que millones de personas se vean afectadas por las jornadas del ‘gremio amarillo’.
“En Bogotá se respeta la protesta, pero ésta no puede vulnerar los derechos de millones de personas que se dirigen al trabajo o a estudiar. Nuestro deber es garantizar los derechos de todos los ciudadanos, tanto quienes se manifiestan como quienes deciden no hacerlo. No vamos a aceptar vandalismo, bloqueos a la movilidad o al sistema de transporte público. Quien incurra en estas conductas será sancionado”, afirmó Carlos Fernando Galán.
Los bloqueos no solo son en Bogotá. En las principales ciudades del país los taxistas decidieron avanzar en el denominado ‘plan tortuga’ que tiene como objetivo rechazar las plataformas de movilidad además del mototaxismo que, según aseguran, están en competencia desleal además de no darles garantías y condiciones para trabajar en competencia leal.
Por el momento no se han presentado alteraciones al orden público, a parte de los inconvenientes en la movilidad que tiene a las principales ciudades de Colombia con algunos traumatismos viales.

















