En un sentido comunicado, el exministro Alfonso Gómez Méndez dio a conocer una tragedia familiar que ha marcado su vida. Su hijo mayor, ya fallecido, hizo negocios “turbios” con el Manuel Castañeda, conocido como el ‘narcochofer’.

Publicado por: Redacción Mundo
Alfonso Gómez Méndez, exfiscal general y exministro de Justicia, explicó las circunstancias que rodearon los últimos años de vida de su hijo mayor, Alfonso Gómez Lugo, fallecido el 7 de octubre de 2022, en medio de lo que describió como una batalla dolorosa contra la adicción y las consecuencias de decisiones equivocadas.
En un extenso comunicado, explicó cómo el expolicía Manuel Castañeda, conocido como el ‘narcochofer’, estuvo relacionado con su hijo, primero como escolta asignado y luego como intermediario en actividades ilícitas que derivaron en amenazas de muerte. Además: “No nos expriman más la herida”: Habló la mamá de Juan Felipe Rincón, el joven asesinado en Bogotá
“En los últimos 20 años, mi hijo lidió con un complejo problema de adicción que lo llevó a tomar decisiones cuestionables. Hice todo lo que estuvo en mis manos para ayudarlo, pero no lo logré. Su situación fue, y sigue siendo, el dolor más grande que he cargado en mi vida”, expresó Gómez Méndez, quien decidió narrar estos hechos para adelantarse a versiones tergiversadas que, según indicó, personas con “vínculos con la mafia” estarían intentando filtrar a los medios de comunicación.
Un negocio turbio
El exministro relató que en marzo de 2021, Manuel Castañeda contactó a su hijo para proponerle un negocio ilícito que involucraba un pago de $60 millones.
“Le ofrecieron ese dinero para garantizar la permanencia de Nelson Rodríguez Balaguera como procurador provincial de Villavicencio. Asumo que su estadía en ese puesto era vital para tapar los procesos de aquellos interesados que pusieron la plata”, explicó.

Sin embargo, la gestión nunca se concretó. Según detalló Gómez Méndez, en septiembre de 2021 la procuradora general, Margarita Cabello, removió a Rodríguez Balaguera de su cargo, dejando en evidencia que su hijo había engañado a quienes habían confiado en él. Este hecho desencadenó una serie de reclamos y amenazas.
“Alfonso engañó a Castañeda y a las personas para las cuales él sirvió de intermediario. Cuando no les respondió, buscaron a mi hija Rosita y, a través de ella, llegaron a mí. Fue entonces cuando ambos nos enteramos de la situación”, señaló. Otras noticias: Niño de cinco años desapareció después de su graduación de preescolar en Cartagena
Tras ser confrontado por su familia, Gómez Lugo confesó lo ocurrido y advirtió que quienes lo buscaban eran personas peligrosas que podrían matarlo. Ante esta situación, su padre decidió pagar la deuda para protegerlo.
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“Preferí pagar una extorsión de 60 millones de pesos que poner en riesgo su vida. Por más que se equivoquen una y otra vez, la labor de un padre es estar al lado de sus hijos hasta el final”, afirmó el exfiscal.

Relación con Manuel Castañeda, el ‘narcochofer’
La relación entre Alfonso Gómez Lugo y Manuel Castañeda comenzó años atrás, cuando este último, en su calidad de policía, fue asignado como escolta del hijo del entonces ministro de Justicia.
Según Gómez Méndez, Castañeda no solo cumplía con sus funciones de seguridad, sino que también facilitaba a su hijo el acceso a drogas. Le interesa: Hijo del general Rincón murió por impacto de bala en corazón y pulmones, revela la necropsia
“Esa relación continuó incluso después de que Castañeda dejó la Policía. Él fue quien introdujo a mi hijo en esta situación que terminó con amenazas y extorsión”, agregó.
El comunicado, revelado por El Tiempo, también incluyó un llamado a la reflexión sobre el uso del dolor personal como arma para atacar su trayectoria pública.
“A lo largo de casi medio siglo de servicio al país, he enfrentado a guerrilleros, paramilitares, narcotraficantes y altos funcionarios corruptos. Sé perfectamente que haberme enfrentado a esas estructuras tiene consecuencias”, dijo.

Gómez Méndez denunció que enemigos de su carrera estarían intentando utilizar la historia de su hijo para desprestigiarlo.
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“Es lamentable que mis detractores recurran a una situación tan dolorosa para mancillar mi nombre y el de mi familia. Esta es una verdad que nunca había compartido, pero considero necesario hacerlo ahora”, afirmó.
El exministro concluyó destacando que, a sus 75 años, se siente tranquilo con su recorrido profesional. “En tantos años de ejercicio público me he cuidado para proceder con los valores que me inculcó mi padre. Pese a los ataques y las dificultades, puedo decir que mi vida pública no tiene tacha”, puntualizó.
Con información de Colprensa.














