Colombia
Jueves 22 de mayo de 2025 - 10:59 AM

Papa León XIV inicia proceso de beatificación de monja colombiana, mártir en la Amazonía

La Iglesia reconoce el sacrificio de Inés Arango, monja colombiana asesinada en la Amazonía. Conozca su historia y el camino que la lleva hacia los altares.

Compartir

En su primera serie de decretos sobre causas de canonización, el papa León XIV aprobó el reconocimiento del martirio de la religiosa colombiana Inés Arango Velásquez, asesinada en la selva amazónica ecuatoriana en 1987. Con esta decisión, la Iglesia católica da el primer paso en el proceso de beatificación de esta misionera que entregó su vida por proteger a comunidades indígenas.

El anuncio fue hecho por el Vaticano tras una audiencia entre el Santo Padre y el prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, el cardenal Marcello Semeraro. En el mismo decreto se incluyó al sacerdote español Alejandro Labaka Ugarte, quien murió junto a Arango en circunstancias similares. Ambos fueron asesinados con lanzas por miembros del pueblo tagaeri, una comunidad indígena en aislamiento voluntario, cuando intentaban establecer contacto pacífico en medio de un contexto marcado por el avance de empresas petroleras en territorio amazónico.

Lea: SIC investiga a Movistar por presuntas prácticas irregulares

Una vida entregada a la misión y a los pueblos indígenas

Inés Arango Velásquez, nacida en Medellín en 1937, fue miembro de la Congregación de las Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia. Desde joven mostró vocación por la vida religiosa, ingresando en la comunidad en 1956. Se destacó como educadora en distintas regiones de Colombia antes de cumplir su anhelo de ser misionera. A mediados de los años setenta fue enviada a Ecuador, donde trabajó en la misión capuchina de Aguarico, al oriente del país, apoyando labores de salud y alfabetización en comunidades indígenas.

La religiosa aprendió el idioma local y vivió con familias indígenas para comprender mejor sus costumbres. Su defensa de los derechos de estas comunidades frente a los intereses extractivos le otorgó gran respeto dentro y fuera de la Iglesia. El 20 de julio de 1987, junto con el obispo Labaka, descendió en helicóptero en un claro de la selva para acercarse a los tagaeri. Dos días después, ambos fueron hallados sin vida.

El papa Francisco ya había abierto la posibilidad de considerar como causa de beatificación la “oferta de vida”, una figura que reconoce a quienes entregan su existencia por amor al prójimo. León XIV retoma esta línea al reconocer el sacrificio de Arango y Labaka. El proceso de beatificación continuará ahora con la búsqueda de un milagro atribuido a su intercesión.

Esta decisión representa un hito para la Iglesia colombiana, que ve en Inés Arango no solo un modelo de fe y entrega, sino un símbolo de la defensa de los más vulnerables.

Siga leyendo: El mensaje de Kany García al papa León XIV que desató una tormenta en redes: “Somos familia”

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad