En los primeros seis meses del año, estudiantes, profesores y trabajadores escolares quedaron atrapados en 12 enfrentamientos.

Publicado por: Redacción Nacional
Al menos una escuela quedó en medio del fuego cruzado del conflicto armado cada 15 días entre enero y junio pasado, denunció este lunes el Consejo Noruego para Refugiados (NRC, por sus siglas en inglés).
La organización detalló que en los primeros seis meses del año, estudiantes, profesores y trabajadores escolares quedaron atrapados en 12 enfrentamientos registrados en Antioquia, Cauca, Chocó, Norte de Santander, Putumayo y Valle del Cauca. Puede leer: Detalles del secuestro de 45 militares en El Tambo: Petro pide liberación inmediata
“Las escuelas deben ser lugares para aprender, no para la violencia. Es inaceptable que los estudiantes se vean obligados a tumbarse en el suelo y arrastrarse para encontrar un lugar seguro donde salvar sus vidas”, expresó Giovanni Rizzo, director de país del NRC en Colombia.

En su opinión, “las niñas y niños no deberían sufrir lesiones ni traumas que afecten su capacidad de aprender” y subrayó que “deben respetarse las reglas de la guerra, ya que los civiles en las escuelas no deben verse atrapados en el fuego cruzado”.
El conflicto armado amenaza el derecho a la educación
El NRC advirtió que las cifras son preocupantes y reflejan una amenaza persistente contra la educación. Solo en lo corrido de 2024 se registraron 36 casos, en 2023 fueron 26 y en 2022 se contabilizaron 16. Entérese: El menú de las Farc: esto es lo que comían los secuestrados en la selva
“Especialmente en zonas rurales de Colombia, muchos estudiantes enfrentan un trayecto peligroso para llegar a la escuela, expuestos al fuego cruzado, artefactos explosivos y reclutamiento forzado. Ya es suficiente”, enfatizó Rizzo.
La organización instó a cumplir la Declaración de Escuelas Seguras y recalcó que estudiantes y personal educativo son civiles que deben ser protegidos para no convertirse en blanco de actores armados.

“Las escuelas nunca deben ser campos de batalla. Instamos a todos los actores armados a cumplir sus responsabilidades en virtud del derecho internacional y de la Declaración sobre Escuelas Seguras, para proteger el derecho de todas las niñas y niños a una educación segura”, insistió Rizzo. Lea además: Revelan nexos de la “Junta del narcotráfico” con redes de sicariato en Bogotá y Boyacá
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Panorama de violencia en Colombia
Este panorama ocurre en medio de una crisis más amplia que enfrenta Colombia. Según el NRC, en los primeros seis meses de 2024 más de 1,5 millones de personas resultaron afectadas por la violencia y el conflicto armado, una cifra cuatro veces mayor a la del mismo periodo de 2023.
“El Gobierno y la comunidad internacional deben evitar que el conflicto armado se agrave. Todas las partes implicadas deben tomar precauciones para proteger a la población civil y a las infraestructuras civiles, incluso en medio del conflicto”, recalcó el director del NRC.
Finalmente, Rizzo concluyó que “las escuelas no deben utilizarse con fines militares, sino seguir siendo espacios seguros, libres de armas y de presencia militar, donde niñas y niños puedan sentirse capaces de aprender”.















