La funcionaria expone presiones internas, habla de riesgos y menciona posibles responsables dentro de su entorno laboral.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Angie Rodríguez, exmano derecha del presidente Gustavo Petro y actual directora del Fondo de Adaptación, volvió a pronunciarse tras su entrevista con la revista Semana, en la que aseguró que existiría un plan dentro del Gobierno para apartarla de su cargo.
En la mañana de este 22 de abril, la funcionaria habló en el programa 6 AM W, donde afirmó que estaría siendo víctima de extorsión. Según dijo, se trata de una situación que ha venido denunciando “en silencio”.
Señalamientos, temores y acusaciones públicas
Rodríguez reiteró sus denuncias sobre presuntas amenazas en su contra y lanzó nuevas acusaciones. Señaló a Juliana Guerrero, salpicada por el escándalo de presunta falsificación de títulos de la Fundación Universitaria San José, de tener supuestos nexos con el Eln.
“Juliana Guerrero estaba hablando de que ella hacía misiones secretas, en ellas tenía que hablar con el Eln”,
Ella, refiriéndose a Juliana “se ufanaba de tener vínculos con el Eln (...) decía que era amiga de ellos y tenía relación”. El diario El Colombiano buscó a Guerrero para conocer su versión, pero hasta ahora no ha recibido respuesta.
Consultada sobre si había trasladado estas denuncias al presidente Petro, Rodríguez respondió:
“¿Para qué? ¿Para que me vuelva a decir que soy una paramilitar (...) que diga que lidero el contrabando?”. También aseguró que el mandatario le habría hecho señalamientos personales, incluyendo supuestos vínculos sentimentales con el hijo del exparamilitar conocido como “Jorge 40”, sin precisar detalles.
La funcionaria relató que el día en que le pidieron la renuncia del Dapre permaneció en la Casa de Nariño por temor. “No es que me haya quedado a dormir ahí, es que no pude dormir (...) me quedé hasta mediodía”, explicó. Añadió que ha sido objeto de humillaciones durante su paso por el Gobierno y reiteró su preocupación por su seguridad, al punto de procurar estar cerca de estaciones de Policía.
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El supuesto plan y la respuesta de los señalados
Rodríguez sostiene que detrás de un supuesto plan en su contra estarían Guerrero y el director de la UNGRD, Carlos Carrillo. Según afirmó, Carrillo estaría pagando a una persona para obtener información sobre ella, lo que calificó como “espionaje” y “concierto para delinquir”.
La exdirectora del Dapre aseguró tener chats y material que respaldarían estas afirmaciones. Relató que recibió un mensaje de un número desconocido con información sobre un presunto complot: “Me enviaron un video que se podía ver una sola vez (...) lo que encuentro es, realmente, escalofriante”.
De acuerdo con su versión, en ese material Carrillo habría mencionado que “la acción del Caballo de Troya siempre funciona” y habría reconocido la existencia de un supuesto infiltrado. También citó mensajes en los que, presuntamente, se advertía que “adentro le lloverá candela”, lo que interpretó como una amenaza contra su vida o su libertad.
Carrillo respondió en el mismo espacio radial y negó las acusaciones. Aseguró que los chats mencionados son falsos y cuestionó la veracidad de las pruebas: “Yo no sé si el espía exista o no, pero los chats que le envió son falsos”.
Además, afirmó que Rodríguez “dispara para todos lados” y que no logra sustentar sus denuncias. También mencionó presuntas irregularidades por “9.000 millones de pesos en un operador logístico del Fondo de Adaptación”, lo que, según dijo, genera dudas.
Finalmente, consideró que la funcionaria no debería continuar en el Gobierno: “No tiene ningún sentido que a una persona la premien (...) el presidente debería tomar una decisión”. En ese contexto, hizo referencia al excanciller Álvaro Leyva y a sus recientes críticas al Gobierno.















