El nuevo mandatario aseguró respeto por las libertades democráticas y planteó acuerdos para enfrentar la corrupción y la delincuencia.

Publicado por: Redacción Vanguardia
El presidente electo, Abelardo de la Espriella, se pronunció luego de que su rival en las elecciones presidenciales, Iván Cepeda, reconociera su derrota tres días después de conocerse los resultados de los comicios del pasado domingo.
“Es positivo que el excandidato Iván Cepeda reconozca la derrota de su proyecto político y la decisión soberana adoptada por los colombianos el pasado 21 de junio”, señaló el nuevo jefe de Estado.
Garantías para la oposición y respeto por la democracia
Frente a las preocupaciones expresadas por el senador de izquierda sobre las garantías para ejercer la oposición durante el próximo gobierno, De la Espriella aseguró que se brindarán todas las condiciones necesarias para el desarrollo de la actividad política en el país.
“El compromiso del gobierno entrante, tal como lo expresó el Presidente electo en su discurso de victoria, será garantizar plenamente el derecho a la oposición política y a la manifestación pacífica, dentro del marco de la Constitución, la ley y el respeto por las instituciones democráticas”, agregó.
Asimismo, el nuevo mandatario afirmó que gobernará para todos los colombianos, “sin distinción alguna y sin importar por quién hayan votado. Su propósito es trabajar por la unidad nacional, con el pueblo y para el pueblo”.

De la Espriella abre la puerta al diálogo con la oposición
De la Espriella también se refirió a la propuesta de Iván Cepeda de iniciar un diálogo entre distintos sectores para construir acuerdos en beneficio del país, tras la alta polarización que marcó la contienda presidencial.
Ante esta posibilidad, aseguró que tomó nota de su mensaje, incluidos los señalamientos formulados y las propuestas planteadas en ese pronunciamiento. Además, dejó abierta la puerta a conversaciones con los líderes de la oposición para enfrentar lo que calificó como los “verdaderos enemigos” del país: “la delincuencia, la corrupción y todas aquellas estructuras que durante los últimos años debilitaron la seguridad, la institucionalidad y la confianza de los ciudadanos”.















