Jairo y Victoria habían construido junto a sus tres hijas una familia muy unida, aficionada a la salsa y al Deportivo Cali. El terremoto destruyó su hogar y cambió sus vidas para siempre.

Publicado por: Redacción Nacional
Durante años, Sofía, Isabella y Ana María Saavedra fueron prácticamente inseparables. Compartieron estudios, proyectos, viajes y hasta una experiencia académica en Francia. A sus 23 años, las trillizas habían construido una vida en la que casi todo parecía hacerse juntas. Sin embargo, el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el lunes10 de agosto cambió de manera definitiva la historia de esta familia en cuestión de segundos.
Ana María es ahora la única sobreviviente de las tres hermanas. Se recupera en una clínica de Cali después de ser rescatada entre los restos del edificio de cuatro pisos donde vivía con sus padres, sus hermanas y un tío. Sofía e Isabella murieron bajo los escombros, al igual que sus padres, Jairo y Victoria, de 63 y 61 años.

Sofía, Isabella y Ana María estudiaron mercadeo y posteriormente viajaron a Francia para realizar juntas su último semestre. Al regresar a Cali, continuaron sus vidas profesionales en la ciudad y permanecieron muy unidas.
“Eran superalegres, eran personas muy felices. Les gustaba compartir mucho en familia, les gustaba mucho la música, les encantaba la salsa”, contó a la AFP Carlos Augusto Saavedra, primo de las jóvenes.
Esa conexión también se reflejaba en la manera en que disfrutaban su tiempo libre. Según el familiar, las hermanas eran cercanas a sus padres y solían participar en reuniones familiares y encuentros con amigos. Lea además: Isabella Saavedra, la última de las trillizas, fue hallada sin vida tras el terremoto
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La música ocupaba un lugar especial en la casa. Jairo Saavedra era un apasionado coleccionista de discos y un reconocido aficionado a la salsa, una tradición que compartía con su familia.
Un hogar reducido a escombros
El terremoto destruyó completamente el edificio donde se encontraba la familia. Cuando los allegados llegaron al lugar, se encontraron con una escena devastadora.

“A eso de las 8:30 del lunes nos dimos cuenta de que se había derrumbado completamente el edificio”, relató Carlos Augusto Saavedra a la AFP.
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Familiares, amigos y vecinos se organizaron desde las primeras horas para intentar localizar a los ocupantes. Decenas de personas participaron en las labores de búsqueda mientras las autoridades advertían sobre el peligro de nuevos colapsos en la zona.
Los padres fueron encontrados juntos, abrazados, en una de las habitaciones. Sofía quedó atrapada bajo los restos de una escalera, mientras que Isabella permaneció desaparecida durante las horas más críticas de la búsqueda.
Ana María, la única sobreviviente de la familia Saavedra Caicedo
La historia de Ana María tuvo un desenlace diferente. Durante el colapso consiguió resguardarse debajo de una mesa de madera maciza, una circunstancia que habría contribuido a que sobreviviera al derrumbe.

Los vecinos comenzaron a escuchar sus gritos y alertaron a los equipos de rescate.
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“Dicen los vecinos que empezaron a escuchar gritos de Ana María y llegaron al rescate inmediato (...) y la enviaron para la clínica”, explicó Saavedra a la AFP.
La joven sufrió una fractura de pelvis y fue sometida a una cirugía. Actualmente permanece consciente y lúcida, aunque recibe acompañamiento psicológico y tiene restringido el uso de redes sociales mientras enfrenta la recuperación. Le sugerimos leer: Los Saavedra: la trágica historia de una familia en Cali tras el terremoto; tres de sus integrantes murieron
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“Está consciente, totalmente lúcida, está hablando”, señaló su primo a la AFP.
Los médicos calculan que podría volver a caminar en un periodo de dos a tres semanas.
La recuperación física será apenas una parte del desafío para Ana María. Tras sobrevivir al terremoto, tendrá que afrontar la pérdida simultánea de sus padres, sus dos hermanas y un tío, además de comenzar una vida diferente a la que había construido junto a su familia.
Su primo Carlos Augusto describió este momento como el inicio de una etapa especialmente difícil para la joven, quien deberá acostumbrarse a vivir sin las personas con las que compartía prácticamente todos los aspectos de su vida.

Mientras Ana María permanece bajo atención médica, familiares y amigos continúan procesando la tragedia en medio de los restos de lo que alguna vez fue el hogar de una familia conocida por sus reuniones, su afición por la música y su pasión por el Deportivo Cali.
La dimensión de esa vida familiar también quedó expuesta en redes sociales. El DJ Cristian Riascos, conocido como ‘DJ Prilla’, mostró parte de la colección musical que pertenecía a Jairo Saavedra y recordó su afición por artistas y agrupaciones de salsa.
La imagen de los discos entre los escombros resume la magnitud de la pérdida: una familia que acostumbraba reunirse alrededor de la música quedó separada por uno de los terremotos más devastadores registrados recientemente en Colombia.














