La exconcejal Clara Lucía Sandoval liderará una instancia nacional cuyo primer objetivo será destrabar el metro y coordinar seguridad con el Distrito.

Publicado por: Danilo Cárdenas
El presidente Abelardo de la Espriella oficializó ayer la puesta en marcha de la Gerencia para Bogotá, una instancia del Gobierno nacional encabezada por la exconcejal Clara Lucía Sandoval que tendrá como misión articular con la Alcaldía los proyectos estratégicos de la capital. El anuncio se hizo durante una reunión con el alcalde Carlos Fernando Galán, en la que ambos mandatarios acordaron trabajar de forma coordinada en movilidad, seguridad, infraestructura, vivienda y ambiente.
La función de la nueva oficina será hacerle seguimiento a los compromisos de la Nación con Bogotá, identificar los obstáculos que frenan las obras y coordinar con los ministerios y entidades nacionales las acciones para destrabarlas. “No llega a competir con la Alcaldía ni a crear más burocracia”, afirmó De la Espriella, quien dijo que la prioridad será pasar del discurso a los resultados.
El punto más sensible del anuncio, la relación con la autonomía del Distrito, lo abordaron los dos lados. Sandoval sostuvo que la gerencia tendrá un carácter estratégico, técnico y operativo, y que Bogotá tiene un alcalde elegido democráticamente cuya autonomía será respetada, aunque recordó que la ciudad también tiene compromisos con la Presidencia. Le puede interesar: Abelardo De La Espriella también despachará desde la Casa de Nariño: alistan el Palacio
Galán, por su parte, valoró la disposición del nuevo Gobierno para trabajar con las autoridades locales y recordó que De la Espriella ayudó a destrabar la ampliación de la Autopista Norte pocas horas después de posesionarse.
Bogotá puede contar con el Gobierno Nacional.
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) August 26, 2026
He designado a Clara Lucía Sandoval Moreno como gerente de Bogotá por parte del Gobierno Nacional, con una misión clara: articular los grandes proyectos de la capital, hacer seguimiento permanente a su ejecución y ayudar a destrabar… pic.twitter.com/qpJz9zqXzN
El metro, primero en la fila
El proyecto que encabeza la agenda es la primera línea del Metro de Bogotá, cuya continuidad y terminación, según el presidente, debe garantizarse mediante el trabajo conjunto entre la Nación y el Distrito. Es la obra con mayor peso presupuestal de la capital y la que ha concentrado las tensiones entre los dos niveles de gobierno en los últimos años.
Más allá de esa línea, De la Espriella planteó avanzar en la segunda, continuar con los estudios de factibilidad de la tercera y empezar a proyectar una cuarta, con el objetivo declarado de construir una red de transporte masivo para la ciudad.
El Metro y la seguridad, los dos frentes que definirá la articulación
Entre los proyectos de la agenda, el mandatario ubicó en primer lugar la primera línea del Metro de Bogotá, cuya continuidad y terminación, dijo, debe garantizarse mediante el trabajo conjunto entre la Nación y el Distrito Capital. Es la obra sobre la que recae de manera más directa la coordinación que la nueva gerencia dice venir a resolver.
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El presidente fue más allá de esa línea y planteó avanzar en la segunda, continuar con la factibilidad de la tercera y comenzar a proyectar una cuarta, con el objetivo de construir “una verdadera red de transporte masivo para la capital”. Estos tres últimos puntos corresponden a un planteamiento del mandatario, no a decisiones adoptadas ni a recursos asignados hasta el momento.
El segundo eje anunciado es la seguridad. De la Espriella informó que la Nación y el Distrito trabajarán en el fortalecimiento del pie de fuerza, la inteligencia y las capacidades tecnológicas para combatir el crimen organizado. “En seguridad, el Gobierno nacional, la Alcaldía y la fuerza pública tenemos que actuar como un solo cuerpo, como un solo equipo”, afirmó.
Ninguno de los dos mandatarios detalló en qué se traduce ese fortalecimiento: no se conocen cifras de pie de fuerza adicional, ni montos, ni un cronograma. Lo mismo ocurre con las líneas dos, tres y cuatro del Metro, sobre las cuales el planteamiento presidencial no vino acompañado de fuentes de financiación ni de fechas.















