Colombia
Jueves 03 de septiembre de 2026 - 04:30 PM

El fenómeno de El Niño genera nuevas alertas por dengue y enfermedades en Colombia

El almacenamiento de agua, la hidratación y el cuidado de los alimentos son claves durante los periodos de calor y sequía.

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Publicado por: Redacción Vanguardia

Las condiciones climáticas que atraviesa buena parte del país obligan a extremar las medidas de cuidado en los hogares, especialmente frente al manejo del agua, los alimentos y la exposición prolongada a las altas temperaturas. Expertos advierten que durante estos periodos pueden aumentar algunos riesgos para la salud y recomiendan prestar atención a los cambios en el estado general de las personas.

Las altas temperaturas relacionadas con el fenómeno de El Niño están creando condiciones favorables para la aparición de dengue y enfermedades gastrointestinales en nueve regiones del país. El calor no solo modifica el comportamiento y el ciclo de vida del mosquito transmisor, sino que también puede afectar la conservación adecuada de alimentos y agua.

Carmen Hernández, directora nacional de Gestión Integral del Riesgo en Salud de Bienestar IPS, explicó que las temperaturas elevadas permiten que el mosquito Aedes aegypti complete su ciclo de vida en menor tiempo. A esto se suma que el calor puede favorecer la replicación del virus del dengue dentro del insecto, aumentando su capacidad para transmitir la enfermedad.

La situación cobra especial importancia durante los periodos de sequía, cuando las familias suelen almacenar agua para garantizar el abastecimiento. Tanques, baldes, albercas y otros recipientes pueden convertirse en sitios de reproducción del mosquito si permanecen destapados o no reciben una limpieza periódica.

El fenómeno de El Niño y las altas temperaturas elevan los riesgos de dengue, deshidratación y enfermedades asociadas al calor en Colombia.
El fenómeno de El Niño y las altas temperaturas elevan los riesgos de dengue, deshidratación y enfermedades asociadas al calor en Colombia.

Las altas temperaturas también pueden aumentar los riesgos asociados al consumo de alimentos y agua

El panorama no se limita al dengue. La conservación inadecuada de alimentos y bebidas durante jornadas de calor también puede favorecer la proliferación de bacterias como Escherichia coli y salmonella, microorganismos relacionados con enfermedades gastrointestinales e intoxicaciones alimentarias.

Por esta razón, las autoridades y especialistas recomiendan mantener especial cuidado con el almacenamiento de los alimentos y evitar que permanezcan expuestos durante largos periodos a temperaturas elevadas. El agua destinada al consumo también debe mantenerse protegida y almacenada en recipientes adecuados.

En el caso del dengue, algunos síntomas pueden confundirse con los de otras enfermedades. La infección suele comenzar con fiebre alta de aparición repentina, dolor de cabeza intenso, dolor detrás de los ojos y molestias musculares y articulares.

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Las infecciones respiratorias virales, por ejemplo, suelen presentar con mayor frecuencia tos, congestión nasal, estornudos y dolor de garganta, síntomas que pueden ayudar a diferenciarlas de un cuadro compatible con dengue.

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También es necesario distinguir estos signos de los relacionados con el agotamiento o golpe de calor. En estos casos pueden aparecer sed intensa, debilidad, mareo, sudoración excesiva y aumento de la temperatura corporal después de permanecer durante un tiempo prolongado bajo condiciones de calor.

Si se presentan confusión, desorientación o cambios en el estado de conciencia, la situación requiere atención médica urgente.

En los menores de cinco años, una fiebre persistente o cualquier deterioro del estado general debe ser valorado de inmediato por personal de salud.

Estas son las prácticas que deben evitarse cuando existe una sospecha de dengue

Ante la posibilidad de tener dengue, uno de los principales llamados de los especialistas es evitar la automedicación. Medicamentos como ibuprofeno, naproxeno y diclofenaco pueden aumentar el riesgo de sangrado en personas con dengue, particularmente cuando existen alteraciones en las plaquetas o en la coagulación.

Por ello, ante una sospecha de infección, se recomienda consultar con profesionales de la salud antes de consumir medicamentos.

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La hidratación también cumple un papel fundamental. El consumo de bebidas alcohólicas puede contribuir a la pérdida de líquidos y agravar la deshidratación, por lo que no constituye una alternativa adecuada para recuperarse frente a estos síntomas.

Cuando existen episodios de diarrea, vómito o una deshidratación importante, las sales de rehidratación oral contienen agua, sodio, potasio y glucosa en proporciones diseñadas para facilitar la absorción de líquidos. Las preparaciones caseras no necesariamente conservan ese equilibrio.

En cuanto al uso de repelentes, los productos aprobados por las autoridades sanitarias pueden emplearse en niños siguiendo las recomendaciones del fabricante. Debe evitarse el contacto con los ojos, la boca y las mucosas. En menores, lo aconsejable es que el adulto aplique primero el producto en sus manos y posteriormente lo distribuya sobre la piel.

Hernández también hizo énfasis en las acciones que pueden realizarse dentro y alrededor de las viviendas. Mantener los recipientes completamente tapados, lavar de manera periódica los depósitos y eliminar cualquier acumulación de agua estancada son medidas fundamentales para reducir los posibles criaderos del mosquito.

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Los síntomas de la fiebre amarilla y el dengue son muy parecidos pero hay ciertas diferencias en cuando se agravan. //123RF.
Los síntomas de la fiebre amarilla y el dengue son muy parecidos pero hay ciertas diferencias en cuando se agravan. //123RF.

Los síntomas que requieren acudir inmediatamente a un servicio de urgencias

No todos los cuadros pueden manejarse únicamente con cuidados en casa. Existen señales de alarma que requieren una valoración médica inmediata y que deben ser tomadas con especial atención por las familias.

Entre ellas se encuentran la dificultad para respirar, la deshidratación severa acompañada de boca seca, los ojos secos o la ausencia de lágrimas al llorar en niños pequeños y el vómito persistente.

También requieren atención urgente los sangrados por las encías o la nariz, la aparición de moretones sin una causa aparente, la somnolencia excesiva, las alteraciones del estado de conciencia y las convulsiones.

El dolor abdominal intenso es otra señal que no debe pasarse por alto. De igual manera, se recomienda buscar atención médica cuando la fiebre persiste durante más de 48 a 72 horas o cuando la temperatura corporal supera los 40 grados centígrados.

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La prevención adquiere mayor relevancia durante las temporadas de calor y sequía. Reducir los lugares donde pueda acumularse agua, conservar correctamente los alimentos, proteger los depósitos de agua y mantener una hidratación adecuada son acciones sencillas que pueden contribuir a disminuir los riesgos.

Además de estas medidas, reconocer oportunamente los síntomas y evitar la automedicación permite actuar de manera adecuada ante una posible infección. Si aparecen señales de alarma o se presenta un deterioro del estado general, la recomendación es acudir sin demora a un servicio de salud.

Publicado por: Redacción Vanguardia

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