El prototipo desarrollado en Bogotá plantea que el transporte masivo sea el punto de partida para planear barrios con más servicios, espacio público y oportunidades.

Bogotá encontró una fórmula que empieza a mirarse con atención desde otras ciudades del país, una que no depende de construir una estación más ni un kilómetro adicional de vía, sino de aprovechar lo que ya existe para transformar por completo la manera en que la gente vive alrededor del transporte público.
Durante años, el crecimiento urbano en Colombia siguió una lógica inversa a la que hoy propone la capital. Primero llegaban los barrios y los edificios, y después, muchas veces con años de rezago, aparecían las soluciones de movilidad.
Con la expedición del Decreto Distrital 229 de 2026, la Empresa Metro de Bogotá y la Secretaría Distrital de Planeación le dieron vida a las Ondas Metropolitanas, un instrumento que invierte ese orden y convierte al transporte masivo en el punto de partida para planear la ciudad.

Un modelo que nació en Bogotá, pero se puede aplicar más allá de sus fronteras
El proyecto delimita 13 Áreas de Integración Multimodal alrededor de las estaciones de la primera línea del Metro, cada una definida por un radio aproximado de cinco minutos caminando.
Dentro de esa franja se habilita un tratamiento de renovación urbana que permite un mayor aprovechamiento urbanístico a cambio de cesiones de espacio público y de un aporte económico que se reinvierte en el propio sistema de transporte.
Aunque el instrumento nació pensado para el Metro, sus impulsores insisten en que la fórmula puede trasladarse a cualquier corredor de transporte masivo del país.

“Las Ondas Metropolitanas nos invitan a pensar una Bogotá más cercana, donde el transporte público no sea solo un medio para llegar a otro lugar, sino que sea el punto de partida para construir barrios con más oportunidades, más servicios, más espacio público y una mejor calidad de vida”, señaló la secretaria de Planeación Distrital, Úrsula Ablanque, al explicar el alcance de la estrategia.
Publicidad
La experiencia comenzó a probarse incluso antes de la firma del decreto para la Línea 1. TRANSMILENIO S.A. lideró Ondas Metropolitanas Fiotti, el primer Proyecto de Renovación Urbana para la Movilidad Sostenible desarrollado en un predio privado, ubicado sobre la Avenida Carrera 68.
Ese ejercicio, adelantado como Operador Urbano Público junto con Pactum S.A.S. y Construcciones Buen Vivir, sirvió como laboratorio para demostrar que un corredor de buses de alta capacidad también puede activar procesos de renovación sin necesidad de un tren.
Firmamos el decreto que pone en marcha las Ondas Metropolitanas, con las que le apostamos a que el Metro traiga desarrollo, renovación y mejor calidad de vida.
— Carlos F. Galán (@CarlosFGalan) June 23, 2026
Hace más de 80 años, Bogotá soñó, por primera vez, con tener metro. Hoy no sólo estamos muy cerca de hacer, por fin,… pic.twitter.com/cwfq9BD4HM
Ciudades con sistemas masivos ya tienen el terreno abonado
Esa distinción resulta clave para pensar en su aplicación en otras regiones como Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga y Pereira que cuentan hoy con sistemas de transporte masivo o estratégico consolidados, corredores con alta afluencia de pasajeros que podrían convertirse en el eje de proyectos similares sin depender de una obra de metro.
El gerente general de Transmilenio S.A., Pedro Mauricio Gutiérrez, resumió el espíritu que sustenta esta posibilidad. “Las ciudades no se transforman únicamente cuando construyen infraestructura, se transforman cuando esa infraestructura mejora la vida de las personas. Ese es el sentido de este proyecto, demostrar que el transporte público también puede acercar oportunidades y devolverles tiempo a las personas para vivir mejor”, explicó el funcionario.
El mecanismo que hace replicable la estrategia no depende de un tipo específico de sistema, sino de un instrumento de planeación que puede ajustarse al Plan de Ordenamiento Territorial de cada municipio.
🚇 La 1ª Línea del @MetroBogota no solo cambiará la forma de movernos. También transformará la manera en que crece Bogotá.
— Planeación Bogotá (@planeacionbog) June 30, 2026
Desde @CamacolBogota, conversamos sobre el Decreto 229 de 2026 – #OndasMetropolitanas, una apuesta para planificar el desarrollo urbano alrededor del Metro. pic.twitter.com/KroFl2hgNY
Bajo ese esquema, los propietarios de predios cercanos a estaciones o portales pueden acceder voluntariamente a mejores condiciones normativas, mientras el operador del sistema recibe recursos para reinvertir en infraestructura de espacio público, sin asumir directamente la construcción de vivienda o comercio.
Publicidad
Ablanque fue enfática en que el modelo se construye de manera orgánica, respetando a quienes no quieran vincularse. “La activación inmobiliaria se va a dar de manera orgánica, paso a paso, trabajando de la mano con la comunidad”, afirmó, y agregó que existen mecanismos de protección para los residentes que decidan no participar en los procesos de renovación.
Las grandes transformaciones empiezan con una decisión. ¡Hoy Bogotá tomó una que define su futuro!🚇✨#AquíSíPasa #BogotáMiCiudadMiCasa pic.twitter.com/lqST7DkhEO
— Planeación Bogotá (@planeacionbog) June 23, 2026
Con cerca de 280 hectáreas proyectadas para transformarse solo en Bogotá, la magnitud del ejercicio sugiere que otras ciudades con sistemas BRT (Bus Rapid Transit por sus siglas en inglés o Autobús de Tránsito Rápido) o de metro liviano podrían replicar la fórmula a menor escala, aprovechando los corredores ya construidos para densificar de manera ordenada, acercar servicios a los barrios y, sobre todo, devolverles tiempo a millones de colombianos que hoy pierden horas enteras desplazándose por sus ciudades.
















