Una investigación basada en nueve millones de certificados de defunción identifica a los jóvenes y las zonas rurales entre los más afectados.
Publicado por: Redacción Vanguardia
Colombia pasó de registrar cerca de 50.000 motocicletas vendidas en el año 2000 a superar el millón de unidades anuales en 2025. Este crecimiento consolidó la moto como medio de transporte y herramienta de trabajo para millones de personas, pero también coincidió con un aumento de las muertes en las vías. Un estudio de Alejandro Gaviria y Carolina Soto advierte sobre la magnitud de esta problemática y sus efectos en la seguridad vial del país, según informó Caracol Noticias.
La investigación Más motos, más muertes: cuatro décadas de mortalidad vial en Colombia, publicada por la Fundación Colombia Tiene Futuro, reconstruye la evolución de la mortalidad vial entre 1979 y 2025. Para ello, los economistas analizaron cerca de nueve millones de certificados de defunción del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).
Las motocicletas cambiaron el perfil de las víctimas viales
Los resultados muestran una transformación significativa. En 1979, los peatones representaban el 80 % de las personas fallecidas en las vías, mientras que los motociclistas constituían apenas el 2 %. Para 2025, los motociclistas concentraban el 63 % de las muertes y los peatones, el 22 %.
En cifras absolutas, los fallecimientos de motociclistas pasaron de unos 90 casos anuales a finales de los años setenta a 5.652 en 2025. La tasa de mortalidad de este grupo también aumentó, de 0,35 a 10,6 muertes por cada 100.000 habitantes.
El estudio señala que, si se excluyeran los fallecimientos de motociclistas, la tasa general de mortalidad vial habría disminuido más del 60 % entre 1998 y 2025. Además, entre 600 y 1.000 peatones mueren cada año atropellados por motocicletas.
Jóvenes y regiones rurales concentran buena parte del riesgo
El impacto tampoco es uniforme. Entre 2021 y 2025, el 85 % de los motociclistas fallecidos eran hombres y el 49 % tenía entre 15 y 34 años. Una de cada cuatro muertes ocurría en zonas rurales dispersas, donde la atención médica de urgencias puede tardar más en llegar.
Entre 2023 y 2025, Casanare registró 37,8 muertes por cada 100.000 habitantes; Huila, 30,3; Meta, 29,2, y Arauca, 29,1. Estas tasas triplicaron la de Bogotá, que fue de 9,4. En municipios como Granada, Puerto Asís y Yopal, más del 75 % de las víctimas viales eran conductores o pasajeros de motocicleta.
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Los investigadores relacionan la expansión de estos vehículos con sus menores precios, la falta de empleo formal y las deficiencias del transporte público. También advierten que, en 2025, los siniestros viales representaron 427.000 años de vida potencialmente perdidos, el 71 % correspondiente a motociclistas.
Proponen mejorar la prevención sin prohibir las motos
En el informe divulgado por Caracol Noticias, los investigadores plantean que prohibir las motocicletas no es una solución efectiva, debido a su importancia para el trabajo y los ingresos de millones de ciudadanos.
En cambio, proponen establecer metas públicas de reducción de muertes para alcaldes y gobernadores, promover cascos homologados y bien ajustados, fortalecer las pruebas para obtener licencias y mejorar la atención de urgencias en zonas rurales. También recomiendan vigilar los accidentes de los trabajadores de plataformas de domicilios, revisar los incentivos que puedan fomentar la velocidad y registrar obligatoriamente la ocupación en los certificados de defunción del DANE.
La investigación también advierte sobre la dimensión del problema entre los hombres jóvenes. En 1979, por cada 100 jóvenes asesinados, dos morían en accidentes de motocicleta; en 2025, la relación llegó a 32. En Casanare y Boyacá, las muertes de hombres jóvenes en moto ya superaban las registradas por homicidio.















