El director del Instituto Nacional de Medicina Legal, Carlos Eduardo Valdés, renunció a su cargo en medio de la polémica que se ha generado sobre el manejo que le dio la entidad a los resultados forenses de Jorge Enrique Pizano, en hechos relacionados con el caso Odebrecht.

Publicado por: COLPRENSA
Durante su intervención en el búnker de la Fiscalía, Valdés hizo referencia a los resultados forenses que se le practicaron a una toalla con una supuesta mancha de sangre que se halló en el baño del exauditor de Corficolombiana.
En un primer momento, el funcionario dijo que la muerte se debió a un infarto (natural) y no a causa del cianuro que se halló en la vivienda de Pizano.
No obstante, días después, 20 funcionarios del sindicato de Medicina Legal expidieron un documento en el que señalaban que tenían dudas por la forma como se concluyó que no había envenenamiento, pues “no se ajusta al Procedimiento Estandarizado de Trabajo” de la entidad.
Hace pocos días, Valdés cambió su versión y reconoció que los peritos no podían dar fe de la causa de la muerte de Pizano, puesto que ellos no fueron los responsables de la necropsia y el cuerpo fue posteriormente incinerado.















