La Coalición contra la Vinculación de Niños, Niñas y Jóvenes al Conflicto Armado en Colombia (Coalico) alertó que en los primeros cinco meses de 2020 128 menores habían sido reclutados, por lo que el delito aumentó en un 113 %, debido a la cuarentena y el cierre de escuelas.

El reclutamiento forzado o utilización de niños, niñas y adolescentes -NNA- ha sido constante en la historia del conflicto armado en Colombia. Las diferentes etapas del conflicto y la multiplicidad de actores armados involucrados han generado diferentes dinámicas de reclutamiento que se relacionan con el contexto territorial y con las diferentes actividades para las que son empleados niños, niñas y adolescentes.
Así lo reveló en un documento la Defensoría del Pueblo en donde señala que hubo hasta 83 casos de reclutamiento forzado de menores desde que entraron en vigor las medidas de confinamiento por la pandemia, el 17 de marzo de 2020, hasta septiembre, cuando finalizó la fase estricta, según un informe divulgado este martes.
El 80 % de estos casos ocurrió en zonas rurales, sobre todo en territorios donde abundan los cultivos ilícitos, y el 33 % de los reclutados eran menores de 14 años, señala un informe sobre la extensión de este crimen de lesa humanidad en el país.
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Además, el documento de la Defensoría revela que en algunos casos hay fenómenos como el abandono, el maltrato infantil o la violencia intrafamiliar o sexual, así como la pérdida de seres queridos, que pueden llevar a los menores a sumarse a grupos armados buscando protección.
“Son preocupantes los casos de reclutamiento en donde el niño, niña y adolescente tiene la ‘voluntad’ de ingresar a los grupos armados ilegales”, se extrae del informe, que apunta también al uso de menores como escudos humanos.
















