domingo 06 de septiembre de 2020 - 12:00 AM

¿Por qué la curva del COVID-19 en Colombia es tan distinta?

El comportamiento de la COVID-19 en muchos países ha sido similar. El virus llega, causa un primer brote, los contagios crecen exponencialmente, pero cerca al tercer mes se llega al pico de contagios y se comienza a aplanar la curva. En Colombia, el crecimiento fue más lento y el pico tardó en llegar.
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China logró aplanar la curva antes del tercer mes, España tuvo su pico de contagios el 26 de marzo, unos dos meses después de la llegada de la pandemia, e Italia llegó a sus días más críticos un mes y medio después del primer brote.

Incluso Estados Unidos, el país más afectado del mundo por el virus, tuvo el pico de contagios al cuarto mes.

Colombia, por su parte, tuvo que esperar cinco meses (hasta agosto) para llegar al pico de contagios y en regiones como Santander apenas tienen previsto llegar a ese punto a finales de octubre.

Incluso si comparamos la curva de casos de Colombia frente a otros países similares de Latinoamérica como Chile, Perú, Argentina o México, podemos encontrar claras diferencias.

En el gráfico que acompaña este artículo, diseñado y realizado por la Unidad de Datos de Vanguardia, se puede ver cómo el virus se propagó más rápidamente en otros países del mundo, pero de igual forma la curva se comenzó a aplanar más pronto tras ese primer brote.

El gráfico compara la evolución del virus en varios países, a partir del día en que se reportó el paciente número 100, a través de una escala logarítmica para visualizar mejor la diferencia en la curva de contagios.

Pero, ¿por qué se ha dado ese comportamiento de la curva del virus en Colombia? ¿Es fruto de una salida temprana al aislamiento obligatorio? ¿La demora para llegar al pico de contagio se relaciona con la falta de cultura ciudadana o errores en las decisiones del gobierno? Expertos consultados por Vanguardia hablan del tema.

Entramos en cuarentena más rápido

Una primera hipótesis se relaciona con la rapidez con la que Colombia entró en cuarentena. Mientras países como España y China decretaron el confinamiento preventivo tras cumplir dos y tres meses de sus primeros casos, respectivamente, Colombia lo hizo a las tres semanas, el 25 de marzo.

Entonces, Colombia tenía menos de 500 casos, mientras que España restringió la movilidad de sus habitantes cuando tenía 7.753 contagios, China cuando reportaba 830 casos totales y Rusia cuando tenía 1.836.

En Brasil y Estados Unidos, se dieron cuarentenas por estados (no hubo cierres nacionales), pero estas se dieron también con el virus más avanzado.

Sao Paulo cerró cuando Brasil tenía casi 2.000 casos, mientras que en EE.UU. los primeros cierres se dieron cuando el país tenía 15.000 casos acumulados.

Cabe destacar que Colombia tiene a la fecha más casos de COVID-19 que muchos de esos países que tuvieron un primer brote más agresivo.

¿Sirvió para algo el aislamiento obligatorio?

La creencia entre algunas personas es que la cuarentena en Colombia, una de las más extensas del mundo, no sirvió para controlar el virus y en cambio sí causó efectos críticos en la economía.

Incluso, para algunos resulta paradójico que se cerrara el país cuando había menos de 500 casos activos y se esté adelantando la apertura gradual ahora que Colombia es el séptimo en el mundo en casos activos, el quinto en muertes diarias y el sexto en casos nuevos (datos con corte al 3 de septiembre).

No obstante, los expertos consultados por Vanguardia opinan que el confinamiento preventivo sí sirvió, pues ayudó a que la propagación del virus fuera más lenta.

La fase del aislamiento selectivo se da en un momento en el que los casos activos comienzan a disminuir y los recuperados a crecer. Hay indicios de aplanamiento de la curva, pero se teme que la apertura genere nuevos brotes.

El doctor Carlos Trillos, epidemiólogo de la Universidad del Rosario, indicó que fue gracias a estas decisiones que no se tuvo que recurrir al triage, es decir, la clasificación de pacientes según su estado para priorizar atenciones médicas.

En otras palabras, si bien en países como Italia se logró un aplanamiento del primer brote en solo tres meses, esto fue a un costo muy alto, que implicó una alta tasa de muertes en ese periodo.

En Colombia, por el contrario, el crecimiento de los contagios ha sido más lento y continuo, pero el aplanamiento de la curva de este primer brote apenas está iniciando tras cinco meses de la llegada de la pandemia.

¿Por qué la apertura ahora?

El Gobierno Nacional ha explicado que la cuarentena le dio tiempo al país para fortalecer el sistema de salud y prepararse para la pandemia.

Y defiende su decisión de iniciar la apertura gradual porque en estos cinco meses de aislamiento logró duplicar el número de camas UCI, diseñar unos protocolos de seguridad para los diferentes establecimientos comerciales y garantizar el suministro de implementos médicos y artículos como tapabocas y antibacterial para toda la población.

En Colombia, el aislamiento preventivo obligatorio inició el 25 de marzo, pero desde el 11 de mayo se comenzó la flexibilización de algunos sectores económicos.

No obstante, el doctor Carlos Trillos dijo que, ante la poca información que aún se tiene sobre el COVID-19, no es seguro afirmar que se haya desarrollado una inmunidad a largo plazo en los días que han disminuido los casos activos en Colombia.

Por esto, estas cifras podrían no representar un cambio permanente en el rumbo de la pandemia y podrían darse alteraciones por la reapertura.

En otras palabras, es probable que con la flexibilización de las medidas de restricción, se dé un aumento en los casos reportados.

Múltiples factores

Según los expertos, el desconocimiento de los efectos del virus, la poca información sobre la enfermedad y la novedad de una pandemia con esta magnitud provocaron que en los primeros días las personas reaccionaran de forma más precavida.

Inicialmente las personas desarrollaron un temor al contagio, lo que puede dar razón a los pocos casos que se confirmaron las primeras semanas. Sin embargo, un confinamiento extendido y con una vigencia incierta produjo poco a poco efectos colaterales en la población.

Salud mental

Según Ingrid Castellanos, psicóloga coordinadora de la Línea de la Amistad del Hospital Psiquiátrico San Camilo, se ha presentado un aumento en trastornos como la depresión, ansiedad e insomnio en la población.

También está el fenómeno conocido como la ‘Paradoja de la Prevención’, que ocurre cuando las medidas decretadas son tan exitosas, que algunas personas tienden a pensar que fueron exageradas, pues el impacto de la enfermedad para ellos fue menos grave de lo esperado.

658

mil casos tenía Colombia el 5 de septiembre. Ocho veces más que China y dos veces más que Italia, Reino Unido o Francia.

De igual forma, el doctor Trillos afirma que las flexibilizaciones decretadas por el gobierno de Iván Duque, pese a ser necesarias, pudieron ser un elemento diferenciador en el aumento de casos que presenta el país.

A esto se suman otros factores como el número de pruebas disponibles y la circulación irresponsable de personas fuera de sus casas.

Un tema de cultura y necesidad

Precisamente, el sociólogo Eduardo Guevara Cobos destaca que un factor que hay que tener en cuenta es la desobediencia social que se observó en los últimos meses.

80

mil casos tenía China cuando logró aplanar la curva al tercer mes. Colombia cumple seis meses de pandemia.

Mientras que en países como China, Japón y Corea la población cumplió de manera estricta con las medidas y recomendaciones de los gobiernos (uso de tapabocas, códigos QR en celulares para control y distanciamiento social), en Colombia y en general en Latinoamérica se percibe un relajamiento por parte de las personas y no se asumen las medidas con obligatoriedad.

En ese sentido, Guevara explica que la cultura asiática, a comparación de la latinoamericana, es más disciplinada. Y si a esto sumamos el desplome del empleo en el país, se puede explicar por qué la gente comenzó a salir de sus casas.

Gente no aguantó y salió

Guevara Cobos atribuye la desobediencia social también a factores económicos, pues estos “no permiten que las medidas sean acatadas a cabalidad”.

Por ejemplo, mientras que Colombia registraba en junio una tasa de desempleo del 19,8%, el Buró Nacional de Estadísticas de China reportaba una tasa del 5,9% para el país asiático.

Para la misma fecha, Corea registró un 4,3%, mientras que en Perú el Instituto Nacional de Estadística e Informática reportaba un desempleo del 13,1%.

En otras palabras, Colombia fue uno de los países más golpeados por la pérdida del empleo y, por ende, de los ingresos en las familias.

Bajo este contexto, Latinoamérica ha tenido que enfrentarse a unas condiciones poco sostenibles de cuarentena, lo que se traduce, al menos en Colombia, en casos de desobediencia social.

Es decir, quienes viven del día a día o quedaron sin trabajo han salido a las calles y en estos últimos meses se han visto más expuestos a contagiarse.

La psicóloga Castellanos agrega que “las personas se convencen de que en algún momento se van a contagiar, por ello disminuye el miedo de salir de casa”.

Esto explicaría por qué desde mediados de julio aumentó la cifra diaria de casos hasta llegar a un promedio de más de 10 mil en el mes de agosto. En Santander, por ejemplo, el 80% de los contagios registrados se dieron sólo en ese mes.

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