Visiblemente emocionado y después de fundirse en un emotivo abrazo con Tardelís Peña, autor del gol que le dio el triunfo al Bucaramanga 2-1 sobre el Rionegro de Antioquia, el profesor Fernando Velasco Gutiérrez hizo una pausa para centrarse en el análisis de lo que fue el partido y de sus dirigidos.

Publicado por: JULIO CÉSAR ALVARADO
"Fue un partido duro, difícil, contra un rival con mucho oficio y trabajo. Muchas veces hemos perdido en el último minuto y hoy nos toca ganar producto de la fe y la confianza en el trabajo y en las oportunidades que al final se crearon", dijo el estratega.
Dejando atrás el torrencial aguacero que cayó ayer durante todo el primer tiempo en el estadio Alfonso López y que por momentos hizo lento el partido, Velasco Gutiérrez atribuyó el bajón que tuvo Atlético Bucaramanga durante los segundos 45 minutos a un bajonazo mental.
"El fútbol es sicológico y nos afectó mucho haber recibido el gol del empate. Tenemos que seguir trabajando mucho en esa parte mental que para mi concepto es la más importante. Luego de que nos empataron el partido se nos complicó. Esto es de trabajo y por eso tenemos que prepararnos muy bien para llegar al mes de junio muy sólidos", sostuvo el estratega.
Referente a los cambios que el Bucaramanga hizo para el segundo tiempo, luego de que Rionegro marcó el gol del empate, el profesor Velasco Gutiérrez aseguró que el ingreso de Julián Vargas y Luis Cassiani, quienes entraron en remplazo de Andrés Arboleda y Deive Rodríguez, le dio oxígeno al conjunto Leopardo.
"Vargas trabajó muy bien en los minutos que jugó en la Copa Postobón, en la semana lo corroboró y creo que hoy (ayer) le dio otro vuelo al equipo con la tenencia de pelota y tratando de arriesgar siempre. Lo mismo pasó con Cassiani", agregó Velasco.
Y aunque a falta de cinco minutos para el final del partido desde las tribunas se empezaron a escuchar todo tipo de agravios y reclamos contra los jugadores del Atlético Bucaramanga, y que incluso algunos hinchas prefirieron irse antes del pitazo final, el profesor Velasco nunca perdió las esperanzas del gol del triunfo.
"Nunca pensé en el empate porque teníamos con qué ganar. Esto es hasta el final...es duro, difícil y complicado, por eso hay que tener en claro que partidos fáciles no vamos a tener y menos aquí en Bucaramanga", dijo.
Sobre el altercado que se presentó al final del partido entre los jugadores de Rionegro y el conjunto 'Leopardo', luego del gol que le dio la victoria el Bucaramanga, el profesor Velasco cree que son circunstancias normales de juego que en esta ocasión obraron en contra del rival.
"A nadie le gusta perder y ellos estaban molestos porque hubo una jugada fuerte con Harry Castillo. A él le pegaron mucho durante el partido y en una de esas reaccionó y eso les disgustó, los desconcentró y perdieron el partido por eso", puntualizó.
Figura de la cancha
En un compromiso en el que ningún jugador mostró un rendimiento descollante, el gol de Tardelis Peña convierte al zaguero central vallecaucano en la figura de la cancha.
El defensor tuvo un debut soñado con la camiseta del Atlético Bucaramanga en el Torneo Postobón, pues no desentonó en la zaga y con su gol salvó al Bucaramanga de ceder puntos de local.
Lo que no se vio ni se oyó
El hincha fiel
Ni el torrencial aguacero que cayó ayer sobre la ciudad venció el ánimo de Libardo Villamizar, de 34 años, el hincha más fiel del Atlético Bucaramanga. Y es que pese a su delicado estado de salud, agravado por una enfermedad que lo obliga a estar en una silla de ruedas con un respirador y un tanque de oxígeno, este hincha no tuvo reparos para ir a ver al equipo de sus amores.
"Hacía un año no podía venir al estadio a ver al Bucaramanga. Él siempre venía e incluso cuando el equipo jugaba en otra ciudad él se iba a ver el partido. Sin embargo desde que le diagnosticaron su enfermedad no había podido asistir", dijo uno de sus amigos.
A las 3:00 de la tarde Libardo llegó al estadio acompañado por sus familiares, amigos y un paramédico que siempre estuvo pendiente de él. Su amor por la camiseta del Leopardo le permitió ingresar al camerino y saludar uno a uno a los jugadores del Atlético Bucaramanga.
Y pese a que por el fuerte aguacero que cayó no pudo ver el primer tiempo, pues debió quedarse en las escaleras para no mojarse, le bastó con ver el agónico gol con el que el equipo de sus amores se alzó con los tres puntos.
Huyéndole a la lluvia
Nadie se quería mojar ayer en el estadio salvo los apasionados hinchas de la Fortaleza Leoparda, que ni la lluvia los espanta. Por eso cada quien hizo lo suyo para huirle a la lluvia. Por ejemplo los policías que custodian los tiros de esquina aprovecharon sus escudos para utilizarlos de sombrilla. Lo propio hicieron los Bomberos que durante los primeros 45 minutos prefirieron quedarse dentro de la máquina y escuchar el partido por radio.
Con neblina y todo
La lluvia trajo consigo la neblina que durante parte del primer tiempo se posó sobre el Alfonzo López, por lo que los administradores del estadio se vieron en la obligación de prender la luz de la torre noroccidental. La neblina fue tal que no bastó con esa luz y se hizo necesario encender la torre del costado sur. Ya para el segundo tiempo la neblina se fue y las luces se apagaron.
Una buena y otra mala
El fuerte aguacero que cayó puso una vez más a prueba el drenaje de la cancha sintética del estadio Alfonso López el cual funciona a la perfección. Lo que sí es una vergüenza es el lago que se forma a la entrada de los camerinos de los equipos ya que las alcantarillas, quedó demostrado ayer, no funcionan.
Amago de riña
El partido por poco y termina en una gresca. Una supuesta agresión del jugador del Bucaramanga Harry Castillo contra Sebastián Puerta exaltó los ánimos dentro de la cancha. Aunque el asunto no pasó a mayores, cuando el juez decretó el final del partido Sebastián Puerta corrió hasta el camerino del Bucaramanga en busca de Harry Castillo a quien alcanzó a increpar. Ahí tuvo que intervenir la Policía para calmar la situación. En un acto reprochable los jugadores del Rionegro fueron despedidos con insultos e incluso algunos hinchas les lanzaron botellas de plástico.















