La pericia de los porteros se puso a prueba ayer, con motivo de la tercera versión de la ‘Batalla de Arqueros’, un evento que cada día toma más fuerza y en el que participan los dueños de los tres palos de los principales clubes del departamento.

Publicado por: NÉSTOR GONZÁLEZ ÁLVAREZ
Para un cancerbero de fútbol no hay término medio, o le toca asumir un papel de héroe o, por el contrario, de villano. Sin embargo, en el denominado torneo de la ‘Batalla de Arqueros’ tiene un espacio en el que siempre las miradas están puestas en él.
Ayer, en la Cancha Sintética del Terminal de Transportes de Bucaramanga y bajo un sol incandescente, se llevó a cabo la tercera edición del reconocido evento, en el que una vez más los guardametas demostraron sus destrezas, no solo para atajar sino para patear al arco y, aunque parezca raro, celebrar sus propios goles.
Noventa y cinco porteros de todas las edades y de los principales clubes del departamento aceptaron el reto de un campeonato que contó con seis categorías (femenina, infantil, prejuvenil, juvenil, especial única y sénior máster)
“La idea de realizar este campeonato nació como un modo de entrenamiento de los arqueros, pero se consolidó con un certamen que terminó llamando la atención de todos. Año a año la participación crece y el rendimiento de los porteros es mejor”, manifestó John Freddy Vanstrahlen, organizador del campeonato y exarquero del Atlético Bucaramanga.
En qué consiste el evento
La batalla es un duelo personal. Dos arqueros, dos porterías, y un tiempo de dos minutos para lograr la mayor cantidad de goles sin importar si utilizan los pies o las manos.
En cada duelo hay dos jueces, uno que controla el tiempo y otro que está pendiente de los goles.
La zona de juego tiene dos medidas, de acuerdo a la categoría que se dispute.
Por un lado está la infantil, la cual posee como dimensiones un arco de tres metros por dos, un campo de juego de 12 metros (cada cancha de seis metros) y un área de lanzamiento de dos metros.
Las demás categorías compiten en un espacio de 16 metros (ocho metros por cancha), una zona de tiro de tres metros y un arco de siete metros por dos.














