Mundial de Fútbol
Lunes 04 de junio de 2018 - 12:01 AM

Las Copas del Mundo, historias y anécdotas

Dos trofeos, la Copa ‘Jules Rimet’ y la Copa Fifa, son los trofeos que han distinguido a los ganadores de los Mundiales de Fútbol desde 1930 hasta la fecha. La primera quedó en poder de Brasil, y la segunda es propiedad de la máxima rectora del balompié orbital.

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Publicado por: OSWALDO CONTRERAS

“Opino que este amor apasionado por el Trofeo, modestamente, se debe al Trofeo en sí, que es un símbolo, el símbolo de la victoria. Los futbolistas son felices de haberlo conseguido y lo besan como si fuera una reliquia”.

Esa frase de Silvio Gazzaniga, diseñador del actual trofeo de la Copa Mundo, encierra lo que significa buscar la gloria en un Mundial de Fútbol e izar la emblemática Copa que cada cuatro años es la más deseada y anhelada y que en 10 días será la razón de ser con la puesta en marcha de Rusia 2018.

La historia de los Mundiales de Fútbol está muy ligada la de los trofeos del máximo certamen del balompié orbital. Historia que inició antes de la Copa Mundo de Uruguay en 1930, cuando el entonces presidente de la Fifa, el francés Jules Rimet, encomendó la elaboración de un trofeo por allá en 1929.

Victoria o Copa ‘Jules Rimet’

Dos años antes de la primera Copa Mundial, celebrada en 1930, las reglas que se acababan de redactar para el citado evento, establecían que el campeón recibiría un nuevo trofeo.

El escultor francés Abel Lafleur recibió el encargo de realizarlo. El trofeo representaba a la diosa griega de la victoria Niké, que alzaba por encima de su cabeza un recipiente octagonal, y estaba elaborado en oro, dándole así ‘vida’ al primer trofeo que se entregaría a los ganadores de la Copa Mundo.

José Nasazzi, capitán de la selección de Uruguay, fue el primer jugador que tuvo el privilegio de sostenerla en sus manos, tras la obtención del título como local del combinado ‘Celeste’ al derrotar a Argentina en la final disputada en el estadio Centenario de Montevideo.

Su trágica existencia

El pequeño trofeo tuvo una azarosa existencia, pues luego de tres Copas del Mundo (1930, 1934 y 1938), el certamen tuvo un receso de 12 años por causa de la Segunda Guerra Mundial, que se desarrolló entre 1939 y 1945.

Como Italia era el último campeón, había ganado la Copa en 1934 y 1938, tenía en su poder el trofeo, que en la época de la Guerra se convirtió en un preciado botín para las fuerzas alemanas, por lo que Ottorino Barassi, que en ese entonces era vicepresidente de Fifa, se encargó de resguardar la Copa y ante el riesgo de que los nazis se hicieran con ella, el dirigente la sacó del banco en donde estaba y la escondió durante dos años en una caja de zapatos debajo de su cama, librando en muchas ocasiones las visitas incómodas de la Gestapo.

Tras terminar la Guerra, en 1946 el trofeo fue nombrado como Copa ‘Jules Rimet’, en homenaje al creador de la Copa Mundo y expresidente francés de la Fifa.

Posteriormente, en 1966, el trofeo desapareció mientras se exhibía como parte de los preparativos de la Copa Mundial disputada en Inglaterra y, finalmente, con ayuda de un perro llamado Pickles, los famosos detectives de Scotland Yard la encontraron escondida en un jardín de una ciudad inglesa.

Como las reglas de la Fifa establecían que el país que ganara tres Copas Mundiales se convertiría en dueña permanente del trofeo. Brasil lo consiguió y se llevó la Copa a casa en 1970.

En 1983, volvieron a robarlo, esta vez en Río de Janeiro, y, según parece, los ladrones lo fundieron. La Asociación Brasileña de Fútbol, que había adquirido el derecho a conservar la Copa tras ganarla en tres ocasiones, ordenó que se fabricase una réplica.

Como se puede ver, la ‘Jules Rimet’ estuvo marcada, además de gloria, de deseo, no solo de los jugadores y entrenadores por obtenerla, si no de los dueños de lo ajeno.

Nueva Copa y sus curiosidades

Tras la disputa de la Copa Mundo de México 1970, la Fifa encargó la creación de un nuevo trofeo para el décimo Mundial que se realizaría en 1974. Artistas de siete países presentaron 53 diseños diferentes y, de todos ellos, se eligió la obra del italiano Silvio Gazzaniga.

Este nuevo trofeo ha tenido una ‘vida’ más tranquila, pues la Copa del Mundo original está expuesta en el Museo del Fútbol Mundial de la Fifa en Zúrich, Suiza.

Contrario a la ‘Jules Rimet’, ya no es posible ganarse el derecho a conservar el trofeo original de la Copa Mundo, puesto que el nuevo reglamento establece que permanecerá en posesión de la Fifa.

Ahora el equipo campeón de un Mundial sólo recibe la copa original durante su premiación en el estadio, pero no la mantiene durante cuatro años, sino que se le otorga una réplica (un trofeo con baño de oro, en lugar de uno de oro sólido) que puede conservar durante ese período y que posteriormente es devuelta durante el sorteo de la siguiente Copa Mundo por el presidente de la Federación Nacional de Fútbol o el capitán de la selección campeona.

Reparaciones

El 14 de julio de 2006 se reportó que el trofeo de la Copa Mundial aparentemente se había roto después de haber estado en manos italianas por tan sólo unos pocos días. Fabio Cannavaro, el capitán de Italia, fue fotografiado sosteniendo un pedazo de malaquita que se había roto de la base, la que fue subsecuentemente reparada.

Mientras que el 1 de julio del año 2014, el presidente de la Federación de Fútbol Alemana, Wolfgang Niersbach, admitió que la réplica del trofeo entregada a la selección alemana al ganar la Copa Mundial de ese mismo año, resultó dañada durante los festejos por parte de los jugadores.

El Tour del Trofeo

Con la globalización y la relevancia que tiene el Mundial de Fútbol, desde 2006 , gracias a Coca Cola (patrocinador oficial de la Fifa, el trofeo viaja alrededor del mundo para brindar a los aficionados una oportunidad excepcional de contemplar de cerca el trofeo original y de inmortalizar su experiencia con una fotografía.

Se trata de una experiencia fascinante y exclusiva, ya que el trofeo, por lo demás, solamente se exhibe en el Museo del Fútbol Mundial de la Fifa en Zúrich, durante el sorteo final y en la final de cada Mundial de Fútbol.

Además, hay que agregar que solo los campeones del mundo y jefes de Estado pueden tocar el trofeo original de la Copa del Mundo.

Ladrones argentinos y sus motivos

La Copa ‘Jules Rimet’ que quedó en poder de Brasil en 1970 al haber ganado tres Mundiales (1958, 1962 y 1970) y poco más de una década después, concretamente el 19 de diciembre de 1983, el trofeo que estaba expuesto al público en la sede de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), en Río de Janeiro, fue robado. A pesar de estar cubierto por cristales blindados, una parte de la estructura estaba hecha de madera que alguien forzó con una palanca y se llevó la Copa. Según las investigaciones cuatro argentinos relacionados con el negocio del oro se robaron el preciado trofeo. Dos décadas después, en 2013, fueron detenidos por la Policía los presuntos implicados en el hurto del trofeo, y todos declararon haber fundido la pieza para la venta de oro y plata. Sin embargo, tras el fallecimiento de tres de los autores del robo, el único sobreviviente cambió su declaración y dijo haber vendido el trofeo a un coleccionista italiano que les había pagado 100.000 dólares para llevar a cabo la operación. La realidad es que el trofeo nunca volvió a aparecer y nunca se supo lo que de verdad ocurrió con él. Quizás fue fundido o quizás descansa en casa de algún coleccionista rodeado de otros tesoros.

Publicado por: OSWALDO CONTRERAS

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