Los deportistas santandereanos siguen con sus exigentes entrenamientos desde la casa y confían es que entre todos vencerán al COVID-19.

Publicado por: Néstor González Álvarez
Los invitados exclusivos a la celebración de los cuatro años de Taliana Torres fueron todos sus juguetes y muñequitos, especialmente la princesa Elsa y los personajes de Frozen, además de sus padres y abuela, precisamente porque por prevención no se deben recibir visitas.
La pequeña Taliana disfruta de la compañía constante de su padre, el jugador del Atlético Bucaramanga Roger Torres, quien también aprovecha la estancia en casa para compartir con su esposa e hija, a quienes no puede ver frecuentemente cuando el fútbol está activo, debido a los constantes partidos, entrenamientos y concentraciones.
El habilidoso mediocampista barranqueño es uno de los cientos de deportistas santandereanos que, desde sus hogares, continúan con la preparación física para no perder la forma y llegar 10 puntos cuando se restablezca todo.
“Hay que sacarles el lado positivo a las cosas. Amo el fútbol y me hace falta, pero ahora está en juego la vida y hay que cuidarla. Estoy muy contento porque mi hija está feliz con nosotros en casa, todo el tiempo está jugando, y yo aprovecho para compartir tiempo con mi familia”, indicó Roger Torres, quien continúa con la actividad física, debido a que el club búcaro le mandó un plan de trabajo, que sigue al pie de la letra.
“Sigo los entrenamientos que pide el equipo y le agrego otras cosas, además del cuidado en la alimentación que es importante”, agregó el volante búcaro.
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Por su parte, el patinador santandereano Juan Jacobo Mantilla, campeón mundial juvenil en la prueba de fondo de 2019, se las ingenia para seguir con la rutina de entrenamientos.
Encima de una tabla, en zapatos, se desliza sobre una superficie acrílica para simular la práctica de su disciplina. Además, hace bicicleta sobre un rodillo, y ejercicios para conservar la fuerza.
Vive con su mamá, además de los entrenamientos juega PlayStation, observa televisión y confía en la solidaridad de la gente para que “todo vuelva a la normalidad. Es fundamental que todos sigamos las indicaciones de las autoridades para que esto no pase a mayores; si yo me cuido, estoy cuidando a los demás y esa es nuestra responsabilidad. Este año el deporte mundial pasa a un segundo plano y lo importante es el bienestar de todos”, dijo el joven patinador.
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A Moisés Fuentes, triple medallista paralímpico en natación, la espalda lo aqueja más de lo habitual. El agua, ‘su hábitat natural’, le permite relajar los músculos y evitar la tensión lumbar especialmente porque ahí tiene dos balas del atentado que lo dejó en condición de discapacidad hace cerca de 30 años.
Más que nunca, extraña la piscina y la natación, esa disciplina que le devolvió la vida y en la que se transformó en un ejemplo a seguir; pero si de dificultades se trata, Moisés es un especialista para salir adelante.
“Es un momento para cambiar nuestros hábitos, nuestras costumbres, poder compartir en familia y seguir nuestros entrenamientos en casa. Hago doble sesión de trabajos, spinning, ejercicios con gomas y autocargas (con el propio peso). Además, trabajar con los niños en la parte física, recreativa y lúdica; y el desarrollo de sus tareas del colegio”.
Entre los entrenamientos y las actividades familiares con su esposa Anabel y sus hijos Isabella y Moisés David, el deportista Moisés Fuentes afronta la crisis del COVID-19, a quien con firmeza sostiene que “derrotamos entre todos, cada quien tiene la misión de no infectarse y así evitar que se propague la enfermedad. Tenemos que seguir las medidas de la Organización Mundial de la Salud y de nuestras autoridades”.
El rodillo se convirtió en el amigo inseparable de aquellos ciclistas que desean conservar un buen estado físico desde la casa. Nairo Quintana, Egan Bernal y Rigoberto Urán, tres de los ‘escarabajos’ más destacados de Colombia, constantemente publican en sus redes sociales videos con sus caballitos de acero sobre estos artefactos que simulan la actividad del pedaleo
El santandereano Germán Darío Gómez, quien conmovió al planeta con su llanto luego de una avería mecánica en el Mundial de Ruta de 2019, también sigue con un estricto plan de entrenamiento que le envía su técnico del UAE Team Colombia, el cual realiza en su residencia, en Santa Rosa de Viterbo, Boyacá.
Además de rodillo, Germán hace trabajos de fuerza y de core, que le permiten conservar su condición atlética.
“Es difícil adaptarse a una vida sin salir a rodar, que es algo a lo que estoy acostumbrado, se extraña mucho salir a pedalear y competir, pero hay que cuidarnos y de paso cuidar a los demás. Tengamos paciencia que entre todos saldremos adelante y pronto volveremos a disfrutar del ciclismo”, dijo el ciclista de 19 años.
Nuestros deportistas volverán más fuertes.














