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Jueves 21 de diciembre de 2023 - 06:00 AM

El podio de los deportistas paralímpicos de Santander en 2023

Carlos Serrano, como primero; Nelson Crispín, segundo; y Mayerli Buitrago, tercera, fueron considerados los mejores deportistas paralímpicos de 2023, en el marco de los reconocimientos al Deporitsta del Año de Vanguardia.

El podio de los deportistas paralímpicos de Santander en 2023.
El podio de los deportistas paralímpicos de Santander en 2023.

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Publicado por: Néstor González Álvarez

Carlos Daniel Serrano se quedó con el primer lugar de la categoría Deportista Paralímpico en el Deportista del Año Vanguardia, gracias a su magistral actuación en la temporada 2023.

Su compañero de mil batallas, Nelson Crispín, también nadador, fue el escogido para la segunda posición, tras ganar diferentes medallas de oro en todas las competencias en las que participó.

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Y, como todo queda en familia, Mayerli Buitrago Ariza, tía de Serrano, se quedó con el tercer puesto de este reconocimiento, luego de una magistral temporada en el Mundial y los Juegos Nacionales.

Carlos serrano

Al inquieto Carlos Daniel Serrano Zárate sus padres lo inscribieron en un curso de natación para que aprendiera a nadar.

Él asistió sin demasiadas ganas, pero pronto notó que tenía condiciones innatas y en el deporte encontró el mejor estilo de vida.

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Era víctima de matoneo en el colegio, porque era el más pequeño, pero él no se dejaba y si había que pelear se defendía hasta de los más grandes.

Así forjó un carácter que a la hora de hacer deporte lo convierten en invencible.

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Tenía 14 años cuando incursionó en la natación y al poco tiempo ya estaba compitiendo y ganando medallas.

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Por eso, se ha ganado el rótulo del ‘niño maravilla’ de la natación paralímpica.

Porque aunque apenas tiene 25 años, su palmarés y madurez hablan de una persona que pareciera en el tramo final de su carrera atlética.

El hijo de Sandra Milena Zárate, emplantilladora en una fábrica de calzado y Jairo Serrano, transportador de mercancía, ya completó dos Juegos Paralímpicos y es junto a su paisano y amigo, Nelson Crispín Corzo, el deportista colombiano más ganador de las justas, con siete medallas, y va por más.

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También en los Mundiales suma una amplia cantidad de medallas, que aumentó durante 2023, con un oro, tres platas y un bronce.

Pero la cosecha de éxitos siguió en los Juegos Parapanamericanos, las Series Mundiales y los Juegos Nacionales, en donde siempre estuvo en el podio.

Nelson Crispín

“Mami yo quiero ser grande”, decía nostálgico el pequeño Nelson Crispín Corzo, quien era víctima de burlas en el colegio porque era mucho más pequeño que todos los niños de su edad.

Para él, no fue fácil aceptar su discapacidad: acondroplasia, una enfermedad que afecta el crecimiento, pero en la natación y sus ganas de ser grande, no solo de tamaño, sino como persona y deportista, lo llevaron a cumplir el sueño.

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A los 12 años llegó a las piscinas olímpicas de Bucaramanga para acompañar a su hermano, que tenía pruebas para el ejército, pero finalmente se enamoró del ‘deporte más completo’, por invitación de su entrenador William David Jiménez.

“Al principio no lo tomaba muy en serio, pero en ese momento de mi vida estaba en la etapa de la aceptación de mi discapacidad, entonces me refugié en el agua”, dijo Nelson, quien en los Paralímpicos de Londres 2012 confirmó que tiene una mentalidad inmensa.

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Eran sus primeras justas y solo cuatro centésimas lo separaron del podio. En aquel entonces, el pequeño en tamaño (1,35 metros), pero gigante en perseverar y superar las adversidades, le costó un poco asimilar que la anhelada presea se le escapara por poco y se puso una meta clara: ganar una medalla paralímpica y, ojalá de oro.

Un Nelson más maduro arribó a Río de Janeiro 2016 con la firme convicción de subirse al podio y finalmente lo consiguió.

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No fue una medalla, sino tres las que consiguió en suelo brasileño, todas de plata.

Pero Nelson aún tenía la ‘espinita’ de la medalla de oro, la cual se convertía en una obsesión.

Una vez más, comenzó con todo el ciclo paralímpico, con la mira puesta en Tokio 2020, donde apostaría por el primer cajón del podio.

En el trasegar, el hijo de Ana María Corzo y Luis Antonio Crispín, que estudió su bachillerato en el Colegio Normal Superior de Piedecuesta y se crió en el barrio Bucarica de Floridablanca, intensificó sus entrenamientos y empezó a superarse a sí mismo, para aterrizar más fuerte que nunca a sus terceras justas.

Fue así como en suelo nipón por fin se subiría al escalón más alto del podio, en los 200 metros combinados y, no contento con eso, logró dos platas y un bronce.

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Para 2024, en los Paralímpicos de París, sueña con mejorar lo hecho en Japón y va por buen camino porque en 2023 mostró un gran nivel en el Mundial, los Parapanamericanos, las Series Mundiales y los Juegos Nacioanales. Logró medallas de todas las denominaciones, que lo convirtieron en el segundo mejor deportista paralímpico en los reconocimientos del Deportista del Año de Vanguardia.

Mayerli Buitrago

En algún momento, el exitoso nadador paralímpico Carlos Serrano le insistió a su tía, Mayerli Buitrago Ariza, que incursionara en la natación, pero ella, con obligaciones laborales en una zapatería, además de la crianza de sus hijos, en un comienzo se negó.

Pero pudieron más las ganas de salir adelante y mejorar la calidad de vida de sus seres queridos para que asumiera el reto, al punto de trasladarse corriendo desde su lugar de entrenamiento, hasta su trabajo, para ahorrarse unos pesos.

Empezó en la natación, en 2017, pero no era rápida de piernas, así que en 2018 incursionó en el atletismo, en los lanzamientos, y allí descubrió que tenía un talento innato.

Así que le imprimió el tesón que la caracteriza para alternar las labores de madre, esposa, zapatera y deportista.

Su día iniciaba cuando aún el sol no asomaba entre las montañas y finalizaba muy tarde, con hasta dos jornadas de entrenamiento, en la mañana y en la noche.

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Pronto llegaron los resultados en Campeonatos Nacionales e Internacionales y en Tokio 2020, luego de un arduo trabajo durante cuatro años, por aquellas curiosidades de la vida y el deporte, se colgó la plata en impulsión de bala y pocas horas después su sobrino, ese que le insistió que se metiera en el deporte, consiguió el bronce en los 200 metros combinado de la natación.

Luego, era momento de mantenerse, algo que suele ser más difícil, pero Mayerli asumió el reto y en los últimos años, precisamente 2023, demostró que la expectativa es grande de cara a los Juegos Paralímpicos de 2024, en París.

En este 2023 fue tercera en el Mundial y en los eventos nacionales se mantuvo como la mejor, con tres oros y una medalla de plata más en los Juegos Parapanamericanos

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Publicado por: Néstor González Álvarez

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