Estados Unidos pretende hacerse cargo de la venta del petróleo de Venezuela. El Gobierno de EE. UU. contempla controlar la distribución de ese dinero.

El futuro del petróleo en Venezuela mantiene las expectativas del mercado global. Luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que llegarán a su país entre 30 y 50 millones de barriles de crudo provenientes de Venezuela, hay expectativas por el devenir de esta industria.
El anuncio más relevante lo entregó el secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, quien aseveró que Washington se hará cargo de la venta del crudo venezolano.
Durante una conferencia celebrada este 7 de enero, el funcionario del Gobierno Trump dijo que “indefinidamente” venderán la producción de petróleo de Venezuela.
“Comercializaremos, primero, el crudo proveniente de Venezuela, el petróleo almacenado, y luego, indefinidamente, venderemos la producción venezolana al mercado”, advirtió Wright.
De acuerdo con Bloomberg, Trump tendrá reuniones con las principales directivas de empresas petroleras para buscar su regreso e inversión en Venezuela.
En caso de que sean 50 millones de barriles, esa operación podría rondar los US$ 2.814 millones, teniendo en cuenta el precio de la referencia WTI.
Luego de estos mensajes, la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) confirmó que está en un proceso de “negociación” con EE. UU. para la venta de “volúmenes” de crudo, luego de que el presidente Trump aseguró que esa nación está dispuesta a entregarles de 30 a 50 millones de barriles de petróleo.
“Este proceso se desarrolla bajo esquemas similares a los vigentes con empresas internacionales como Chevron, y está basado en una transacción estrictamente comercial, con criterios de legalidad, transparencia y beneficio para ambas partes”, señaló Pdvsa en un comunicado publicado en las redes sociales.
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Uno de los principales planteamientos es que ese dinero sea controlado por Estados Unidos. El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, dio luces de lo que será el manejo de esos recursos.
“Ese dinero se manejará de tal manera que controlaremos su distribución para beneficiar al pueblo venezolano, no a la corrupción ni al régimen”, señaló Rubio.
“We are going to take between 30 and 50 million barrels of oil. We're going to sell it in the marketplace at market rates, not at the discounts Venezuela was getting. That money will then be handled in such a way that we will control how it is dispersed in a way that benefits the… pic.twitter.com/HdUEYRi8zO
— Department of State (@StateDept) January 7, 2026
Frente al futuro del sector petrolero y la inversión en Venezuela, el secretario Wright afirmó que, en principio, se deben crear las condiciones para que aterricen en esa nación.
“(...) A largo plazo, crear las condiciones para que las grandes empresas estadounidenses que ya estaban allí, o que quizás no, pero que desean estar, se incorporen”, dijo Wright.
¿Cuánto tardaría elevar la producción petrolera en Venezuela?
Actualmente, Venezuela ronda una producción de un millón de barriles diarios de petróleo. Aunque tiene cerca del 17 % de las reservas del mundo, apenas alcanza al 1 % de la producción global.
Para el ingeniero de petróleos y profesor de la Ingeniería de Petróleos de la UIS, Óscar Vanegas Angarita, hay un potencial considerable para crecer en su producción que requiere de nuevas inversiones.
Una de las principales labores es la reactivación de pozos petroleros, la cual requiere de un tiempo considerable para entrar en funcionamiento.
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Frente a las cifras de reservas probadas de petróleo de Venezuela, Vanegas advirtió que se mantiene la expectativa sobre los 300.000 millones de barriles.
“Si la infraestructura petrolera de Venezuela estuviera deteriorada, como muchos comentan, obviamente ya hubieran sido desclasificadas como reservas probadas, pero siguen siendo reconocidas”, puntualizó Vanegas.
A juicio del experto en el sector petrolero, al seguir siendo catalogadas como reservas probadas, es porque “están disponibles para ser comercializadas”, puntualizó.
En esa línea, el ingeniero Vanegas destacó que el paso a seguir para mejorar la producción petrolera de Venezuela es invertir en el reacondicionamiento de los pozos.
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“Las inversiones que tienen que hacer las empresas norteamericanas como Chevron, Halliburton, ConocoPhillips y las que lleguen van a ser solamente en la recuperación de los pozos (...) hay que hacer es workover para ponerlos a producir”, dijo Vanegas a Vanguardia.
Algunos expertos hablan de un período de diez años para que Venezuela logre redoblar su producción de petróleo, pero Vanegas considera que ese tiempo podría ser menor.

“Para que Venezuela vuelva a la producción de hace más de 20 años, cercanos a los 2,5 millones de barriles diarios, podrían estar demorándose más de dos años en ese proceso de recuperación y reactivación de los pozos”, dijo el experto consultado por este medio.
Estados Unidos persigue buques petroleros en el Caribe
Otro de los episodios más relevantes en el control estadounidense en la región se dio con la interceptación de dos barcos relacionados con la comercialización de petróleo. Se trata de las embarcaciones M/T Sofia y Marinera.
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Según la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, el primero de ellos “había atracado por última vez en Venezuela o se dirigía hacia allí”.
“El Departamento de Guerra, en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional, ha detenido sin incidentes un buque cisterna apátrida y sancionado que formaba parte de la flota oscura”, dijo el comando en un mensaje en X.
Para las autoridades norteamericanas, la embarcación hace parte de la flota oscura, que es la red opaca de barcos que mueven petróleo de países sancionados, como Venezuela o Irán, y en la que predominan las banderas de conveniencia.
En el caso de la embarcación ‘Marinera’, ésta comenzó su travesía con el nombre ‘Bela 1’ y bandera de Guyana en Irán y pasó a la protección de la bandera rusa durante su persecución por parte de EE.UU.
Rusia había enviado un submarino y otros navíos militares para escoltar a puerto ruso al buque, vinculado a empresas con lazos con Hizbulá, ante la amenaza de que sea confiscado por Estados Unidos.
Por su parte, el Ministerio de Transportes de Rusia denunció la “intercepción ilegal” del petrolero que navegaba bajo bandera rusa en aguas internacionales.















