A principios de año, la Alcaldía Distrital de Barrancabermeja anunció una inversión por $28.004 millones para construir cuatro granjas solares que suministrarían energía a las comunidades. Sin embargo, los proyectos aún no tienen punto de conexión, un trámite esencial para que la obra funcione. ¿Qué falta para que el proyecto entre en operación?

En Barrancabermeja, el sol no alumbra igual para todos. Con la promesa de energía a menor precio para comunidades del Puerto Petrolero, la Alcaldía Distrital de Barrancabermeja invirtió $28.004 millones para la construcción de cuatro granjas solares que aliviarían el bolsillo de cerca de 3.200 familias de la zona. El acuerdo terminó en manos del polémico contratista Jorge Humberto Argüello Beltrán, más conocido como ‘Bachiller’.
Aunque el proyecto fue anunciado a principios de año como una “gran apuesta” en materia de transición energética por parte del Distrito, nació sin un trámite: las granjas no tienen punto de conexión asignado. En otras palabras, de momento, no hay aprobación para introducir esa energía al sistema y llevarla a los hogares.
Vanguardia consultó a la Electrificadora de Santander (ESSA) sobre este proyecto de cuatro granjas solares. La compañía confirmó que aún no hay asignación para estas iniciativas y explicó los trámites que se adelantan ante este tipo de solicitudes.
Para empezar, vale la pena recordar que una granja solar es un terreno amplio cubierto de paneles solares que capturan la luz del sol para producir energía. Para adelantar un proyecto de este tipo se requieren al menos tres elementos: un lote, un punto de conexión asignado y el dinero para construir.
Expertos con experiencia en el sector energético consultados por Vanguardia dejaron claro que gestionar el punto de conexión es el primer paso porque es el que garantiza que la energía se integrará al sistema y luego se podrá entregar a los hogares. “Sin el punto de conexión no se debe arrancar”, dijo una de las fuentes consultadas por este medio.
El problema en este caso no es de recursos ni de lote, sino del trámite ante el operador de la red eléctrica, que debe evaluar esta y decenas de solicitudes más que se presentan para incorporar energía al sistema.
Vanguardia consultó a la Electrificadora de Santander (ESSA) sobre este proyecto de cuatro granjas solares. La compañía confirmó que aún no hay asignación para estas iniciativas y explicó los trámites que se adelantan ante este tipo de solicitudes.
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Asimismo, mencionó que esperan recibir toda la documentación la próxima semana para adelantar la revisión técnica. De hecho, señaló que antes de invertir en un proyecto de este tipo es idóneo tener el punto de conexión. Desde la Alcaldía de Barrancabermeja defendieron la iniciativa y dijeron que se encuentra en trámite el punto de conexión para estas granjas.
Un contrato para ‘Bachiller’
Los recursos de los que dispuso la Alcaldía de Barrancabermeja para construir las granjas solares fueron asignados al fondo mixto Foncolombia.
El 10 de febrero de 2025, ese fondo mixto abrió la convocatoria para contratar la ejecución de estas obras. Quince días después, el contrato fue asignado a la Unión Temporal Solar Barranca 2026, representada legalmente por Jorge Humberto Argüello Beltrán.

Esa Unión Temporal está integrada por dos empresas: Conyser S.A.S., con el 99 % de participación y cuyo representante legal es Argüello Beltrán, según datos del RUES; el 1 % restante le pertenece a Servicios Técnicos Industriales Petroleros S.A.S., empresa representada por Odilio Marín Marín, exdirectivo de la extinta Alianza Petrolera y quien ha tenido a su cargo varios contratos viales y de infraestructura en Santander.
El contrato fue asignado dos semanas antes de las elecciones legislativas del 9 de marzo, en las que Cristian Argüello, hijo de ‘Bachiller’, aspiraba a una curul en la Cámara de Representantes.
El 10 de febrero de 2025, ese fondo mixto abrió la convocatoria para contratar la ejecución de estas obras. Quince días después, el contrato fue asignado a la Unión Temporal Solar Barranca 2026, representada legalmente por Jorge Humberto Argüello Beltrán.
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En la revisión de los contratos que han tenido estas compañías, no se encuentran proyectos de la envergadura de las cuatro granjas solares. El antecedente más cercano es que Conyser ha tenido contratos con Ecopetrol para la construcción de “obras civiles eléctricas, mecánicas y de alistamiento”.
Aunque el contrato fue adjudicado el 25 de febrero y suscrito una semana después, el acta de inicio solo se firmó tres meses más tarde, el 12 de junio. De acuerdo con ese documento, en junio de 2027 se debe terminar el contrato.

ESSA confirma que las granjas aún no tienen punto de conexión
Ante la relevancia del proyecto y la inyección de recursos públicos para la construcción de las granjas solares, Vanguardia consultó a la ESSA, operadora de la red en el departamento, sobre los trámites que se requieren para la ejecución de este tipo de proyectos.
Sobre la pregunta puntual de si existen puntos de conexión asignados para las granjas solares que anunció la Alcaldía Distrital de Barrancabermeja (El Tiburón y Galias 1, 2 y 3), la ESSA señaló que dichos proyectos aún no tienen puntos de conexión asignados. Sin embargo, explicaron que la próxima semana esperan tener todos los documentos radicados para adelantar las visitas técnicas en el sector.
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Aunque las granjas fueron anunciadas desde principios de año por la Alcaldía Distrital, este proyecto aún no tiene el aval de la documentación para aprobar el punto de conexión, considerado un paso esencial antes de invertir en la construcción de la obra.
Frente a las razones por las que esas granjas no cuentan con punto de conexión, la ESSA explicó que “aún no se han aprobado los diseños suministrados por el promotor”. Voceros de la empresa explicaron a este medio que, dadas las condiciones actuales, no hay problemas de disponibilidad en la red para la entrada de estos proyectos.
De acuerdo con la compañía, en este caso hace falta que el promotor del proyecto subsane puntos en documentos como el “estudio de conexión, la planimetría del proyecto, las memorias de cálculo y las fichas técnicas de los inversores con su respectiva certificación de cumplimiento”.
Una vez realizada la revisión técnica y las visitas en terreno, si llega a ser favorable, se le otorgará el punto de conexión por un plazo de seis meses para su entrada en operación, con una oportunidad de prórroga por tres meses más para terminar el proyecto.
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Ante las quejas presentadas por la comunidad, la Procuraduría Provincial hace seguimiento del caso y realiza un acompañamiento “preventivo”. De acuerdo con el órgano de control, en ejercicio de su función preventiva, “adelanta acciones de seguimiento orientadas a verificar la adecuada gestión en la construcción de las granjas solares, con el propósito de promover el cumplimiento de la normatividad vigente y salvaguardar el interés general”.
Frente a los tiempos necesarios, la ESSA explicó que el trámite para la revisión técnica dura 20 días hábiles. En este caso, se contempla que la próxima semana se revise la documentación y también las visitas en terreno.
Voceros de la compañía respondieron a este medio que ante la construcción de una granja solar se debe anticipar el punto de conexión. En el abecé de lo que se debe hacer para construir una granja solar hay varios pasos: el primero es solicitar información para el punto de conexión, con la cual se desarrollará el estudio de conexión.
Cuando se cuente con ese documento y la planimetría del proyecto, se debe realizar la vinculación, para la que se adelantará la revisión técnica del diseño. Si es aprobada, se otorgará el punto por parte del operador.
“En este momento (aprobación de estudio de conexión) se recomienda que inicien la construcción del proyecto y no antes, debido a que es importante que aseguren el punto de conexión antes de realizar alguna inversión en construcción, ya que puede que el circuito no tenga la capacidad para conectar el proyecto”, afirmó la ESSA en respuesta a Vanguardia.
En este caso, voceros de la compañía señalaron que no hay riesgo, de momento, de que estén copados los puntos de conexión. Sin embargo, reconocieron que el tiempo es un factor crucial ante la entrada de otras solicitudes de conexión.
¿Qué responde la Alcaldía de Barrancabermeja?
El secretario Distrital de Ambiente y Transición Energética, Rafael Leonardo Granados Cárdenas, respondió a Vanguardia sobre los cuestionamientos frente al proyecto. El funcionario indicó que los puntos de conexión se encuentran en “trámite” con el operador de red y que desde 2025 se cuenta con los certificados de disponibilidad de red por parte de la ESSA.
“En agosto del 2025, la Electrificadora (de Santander) nos certifica punto de disponibilidad eléctrica para la ejecución de ese tipo de proyectos”, respondió el funcionario a este medio.
Sobre los documentos que, según la compañía hacen falta por completarse, el funcionario señaló que ya se hicieron las respectivas radicaciones.

“Todo eso ya fue radicado formalmente a la electrificadora conforme la reunión que se hizo el día viernes (24 de julio) de la semana pasada. Eso ya fue radicado formalmente. Y esto no empezó el viernes, empezó en el 2025 porque eso lleva unos trámites previos”, dijo el secretario.
El secretario respondió que una vez se tuvo el certificado de disponibilidad de apoyos eléctricos a la conexión se adelantó la elaboración del proyecto. Para Granados Cárdenas la aprobación del punto de conexión es un trámite que se puede adelantar en “paralelo” con la construcción del proyecto.
“Efectivamente sí hay disponibilidad de puntos eléctricos, se llaman apoyos eléctricos para puntos de conexión. Una vez nos dicen: ‘Sí, señor’, inicia la prefactibilidad del proyecto, se estructura, inicia ejecución y, paralelo al trámite de ejecución, va a llevar el trámite del punto de conexión simplificado. ¿Por qué? Porque eso es lo que efectivamente permite, una vez empieza a funcionar, conectar. Eso es un tema al final”, dijo el funcionario.
Minenergía se refirió al proyecto
En un pronunciamiento reciente en sus redes sociales, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, oriundo de Barrancabermeja, reconoció los avances en proyectos solares adelantados tanto por el Gobierno nacional como por los municipios y, en este caso, el Distrito. Sin embargo, el ministro cuestionó que en esta iniciativa no se haya gestionado el punto de conexión previamente.
“No se puede hacer un proyecto al revés”, dijo el ministro Palma a Vanguardia sobre esta iniciativa en Barrancabermeja.

Granjas estarían listas en febrero
Aunque el contrato estipula que la entrega de las granjas solares se dará en junio de 2027, el secretario señaló a este medio que la meta es entregarlas antes.
“Nosotros nos hemos trazado una meta de terminar los proyectos en febrero”, indicó el funcionario. Sin embargo, aludió a que los plazos del contrato se mantendrán hasta junio dados los ‘traumatismos’ del sector público.
En respuesta a este medio, el secretario señaló que han recibido “acciones de la oposición que quieren frenar el proyecto”.
“Este no es el mejor ambiente para ejecutar proyectos. Porque aquí hay gente interesada en que a la gente pobre no le baje la luz, que parece absurdo, pero lo es”, aseguró y añadió que se han presentado factores de tipo social.
Adicionalmente, el funcionario confirmó que ya se realizó la importación de los paneles solares que se utilizarán en esta iniciativa. “Se hizo con mucha anticipación por parte del operador para efectos de poder cumplir en los tiempos”, dijo.
Los costos del proyecto
Uno de los puntos cruciales en esta discusión tiene que ver con los costos de construir una granja solar en Colombia.
De acuerdo con portales especializados y personal del sector consultado por este medio, construir una granja solar de un megavatio podría oscilar entre US $1 millón y US $1,2 millones por parte de inversores privados, sin contar el costo del lote. En lo corrido del año, el precio del dólar ha tenido un promedio de $3.587, con precios mínimos de $3.144 (actualmente). Con el valor promedio anual de la divisa, construir una granja solar podría rondar entre $3.500 millones y $4.304 millones. Puede interesarle: Minigranjas solares | Abecé de los proyectos que ganan fuerza para generar energía: ¿Cuántas hay en Santander?
En este caso, con los $28.004 millones asignados se deben construir cuatro granjas de un megavatio, lo que implica un precio promedio de $7.000 millones por infraestructura.
De hecho, el propio secretario, en conversación con este medio, reconoció que los costos de una granja de un megavatio en el sector privado oscila los US$ 1,2 millones. Sin embargo, el funcionario explicó que para la contratación oficial debe tenerse en cuenta las variables de Administración, Imprevistos y Utilidad, AIU, entre otras.
“Construir una granja con recursos privados cuesta un promedio de US$ 1.2 millones. En el régimen público hay dos variables. Está primero el AIU que es lo que se contempla por administración, imprevistos y utilidades más efecto de la interventoría. En el régimen privado no tienen eso. Y esos son los costos tributarios adicionales y de interventoría que está por el orden casi el 35 %”, explicó Granados.
En cuanto a la segunda variable, el funcionario aludió a los promedios del Fenoge (Fondo de Energías no Convencionales y Gestión Eficiente de la Energía). “Con recursos públicos, el valor máximo a pagar está entre $7.800 a $8.400 por kilovatio construido e instalado”, dijo el funcionario del distrito.
“Sobre esas dos variables es que nosotros tenemos los referentes para no incurrir en sobrecostos”, apuntó.
Procuraduría toma nota del proyecto
Ante las quejas presentadas por la comunidad, la Procuraduría Provincial hace seguimiento del caso y realiza un acompañamiento “preventivo”. De acuerdo con el órgano de control, en ejercicio de su función preventiva, “adelanta acciones de seguimiento orientadas a verificar la adecuada gestión en la construcción de las granjas solares, con el propósito de promover el cumplimiento de la normatividad vigente y salvaguardar el interés general”.
De acuerdo con el Ministerio Público, dicha actuación “busca fortalecer la articulación entre las entidades competentes, prevenir posibles riesgos para la comunidad y el medio ambiente, y garantizar que las decisiones relacionadas con el uso y manejo de estos espacios se adopten con criterios de legalidad, transparencia y responsabilidad”.
















