La junta directiva del Banco de la República tomará una decisión sobre la tasa de interés en su encuentro del próximo 30 de octubre.

Publicado por: Redacción Vanguardia
La junta directiva del Banco de la República volverá a reunirse este viernes 30 de octubre para tomar una decisión frente a la tasa de interés, que se encuentra en 12,25 %.
Previo al encuentro, los analistas anunciaron sus pronósticos sobre la decisión que tomará la junta directiva del Emisor. De acuerdo con la encuesta del centro de pensamiento económico ANIF, la mayoría de los expertos anticipa un incremento de 25 puntos básicos (pbs), tal y como ocurrió en el último encuentro. En caso de darse este escenario, la tasa de interés quedaría en 12,50 %.
Según ANIF, 13 de los 19 analistas encuestados apuntan a este resultado, mientras que seis señalaron que la tasa se mantendrá en 12,25 %. Puede interesarle: Un santandereano entre los candidatos a la presidencia de la ANDI
En un contexto en el que la inflación se encuentra sobre el 6,3 %, lejos de la meta del 3 %, la tasa de interés es clave para su control.

En varias oportunidades, el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, ha defendido el comportamiento de la política monetaria para proteger el valor de la moneda.
Las minutas de la decisión anterior evidencian que existen factores relevantes que inciden en la determinación de incrementar la tasa de interés.
Al analizar el comportamiento de la inflación, un sector de la junta directiva del Emisor señaló que la tendencia alcista podría intensificarse en el corto plazo por las consecuencias del fenómeno de El Niño sobre los precios de los alimentos y de los servicios regulados, debido a los mayores costos de la energía.
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Asimismo, otro aspecto clave sería el incremento en los precios del petróleo y de los insumos agrícolas por cuenta del conflicto en el Medio Oriente.
Cabe recordar que la tasa de interés es el valor mínimo que cobra el Banco de la República a las entidades financieras por la liquidez que les suministra.
Cuando sube la tasa, se encarece el costo del crédito, lo que puede reducir el gasto de los consumidores. Si bien el efecto no se traslada de inmediato al bolsillo de los colombianos, constituye la referencia para todo el sistema financiero.














