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Martes 27 de septiembre de 2011 - 12:00 AM

Chucureña, la mula que parió al atardecer

Chucureña es una mula negra “carecobre” y siendo una adolescente de solo tres años y medio de edad ya es madre.

Chucureña, la mula que parió al atardecer (Foto: Suministrada/VANGUARDIA LIBERAL)
Chucureña, la mula que parió al atardecer (Foto: Suministrada/VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: MARCO A. RODRÍGUEZ PEÑA

Entrado el atardecer del 25 de septiembre de 2011 comenzó a ser parte de la historia equina de Bucaramanga, pues es la primera mula que pare por  estas tierras un embrión que le fue extraído a una yegua y ubicado en su útero para que lo anidara en sus adentros.

Ese método se logra a través de una herramienta de la reproducción muy de moda: el transplante de embriones en fresco.

La mula que pasta y es de propiedad de la Hacienda El Cerro, en Floridablanca, Santander, dio a luz una muleta que ya bautizaron como “La Bien Querida”.

De acuerdo con Raúl Sierra Moreno, encargado de la parte equina de esa hacienda, “hacia las cuatro de la tarde del pasado domingo comenzó su trabajo de parto que duró cerca de 45 minutos”.

Para este hombre que conoce a Chucureña desde pequeña, como “mula madre” se ha caracterizado por ser mansa y además “de buen cariño por su cría. Esta muy pendiente y se porta como si fuese una yegua veterana de cría pues es muy afectiva y dispuesta a todo momento para alimentarla”.

¿Y la cría?
Sierra Moreno dijo que el embrión que le fue trasferido a la mula es de la yegua fina La Querencia y del burro Cosaco 16, que se encuentra en Girardota, en el Criadero Villaluz.

“La yegua fue inseminada y a su vez Chucureña entró a fase de sincronización. A los 8 días, a la yegua se le hizo un lavado y tras ubicar el embrión le fue transferido a la mula. Ella, podemos decir, que es una especie de madre sustituta o receptora”, agregó.

Esos trabajos de reproducción, según Sierra Moreno, son efectuados por el médico veterinario Héctor Méndez Villareal.

“No es un tecnología que se maneje fácilmente”, agregó.

Óvulos estériles

Las mulas son un híbrido que nace de la misma familia pero entre dos especies diferentes: el equino y el asnal. De ahí que su paridad cromosomática no sea exacta.
Es decir, nacen del producto del cruce de una yegua y un burro; o de una burra con un caballo.
De acuerdo con el médico veterinario y experto en reproducción equina,  Francisco Londoño Jaramillo, la producción de óvulos de la mula es incompleta por lo que éstos son infértiles debido a la disparidad cromosomática.
Sin embargo, su aparato reproductivo es completo en algunas y medianamente atrofiado en otras.
“Como su producción de óvulos es infértil se recurre a través del trasplante de embriones, tecnología mediante la cual se lleva hasta su útero un embrión que es un óvulo ya fecundado”, agregó.
Las mulas al igual que las yeguas dura 11 meses con su preñez.
¿Y como se llama el hijo de una mula?
Londoño Jaramillo dijo que si la cría es el embrión de un caballo y yegua, se llamará caballo.
Y si es de un burro y burra, pues burro.
Y como en el caso de Chucureña que parió un embrión de una yegua con burro, su hijo será una muleta.
Ella lo único que hace es ser madre sustituta.

Otra curiosidad

Las nuevas metodologías de reproducción permiten una serie de situaciones que pueden enmarcarse entre lo insólitas y curiosas.
Por ejemplo, 12 horas antes de que pariera Chucureña, la donadora la Querencia (la yegua donadora) también parió.
¿Que pasó?
Ella se inseminó y ese embrión fue trasferido a Chucureña, pero se volvió a inseminar del mismo burro a los 18 días cuando volvió con su ciclo normal de celo.
Esas dos crías son del mismo padre, de la misma madre y solo se llevan 12 horas de nacimiento; sin embargo, ni son gemelos y mucho menos mellizos. Son hermanos directos, pero en diferente madre.

La Querencia, la yegua donadora, es mostrada por Raúl Sierra Moreno. (Foto: Jaime Del Río/VANGUARDIA LIBERAL)
La Querencia, la yegua donadora, es mostrada por Raúl Sierra Moreno. (Foto: Jaime Del Río/VANGUARDIA LIBERAL)

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Es un animal afectuoso con su cría. Tienen buena condición materna. (Foto: Jaime Del Río/VANGUARDIA LIBERAL)
Es un animal afectuoso con su cría. Tienen buena condición materna. (Foto: Jaime Del Río/VANGUARDIA LIBERAL)
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Publicado por: MARCO A. RODRÍGUEZ PEÑA

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