La compañía santandereana Yekai se lanza al mercado para empezar a comercializar en forma vehículos eléctricos.

Publicado por: DIANA C. LEÓN DURÁN
En una carpeta de cartón color marrón está guardado el próximo prototipo de un carro eléctrico que se fabricará en Bucaramanga.
Es un dibujo hecho a mano y con líneas aún irregulares que pronto será moldeado en tercera dimensión para que en menos de seis meses esta idea se convierta en un híbrido que funcione con las facilidades de una motocicleta, pero que a la vez proteja la vida de los tres ocupantes que pueden viajar en el automotor.
Se trata del proceso que hace cinco años emprendió William Merçay, un venezolano radicado hace 10 años en Bucaramanga, gerente de la empresa Yakei, e impulsor de la marca Teldiux en Colombia, ensambladores internacionales de vehículos eléctricos y de reducción de emisiones.
Merçay asegura que en su planta en Bucaramanga se fabricó y se puso a rodar el primer carro eléctrico de Latinoamérica hace cinco años.
Sin embargo, tras este periodo de esfuerzos, que no solo implicó hacer sacrificios económicos, sino tratar de convencer a la gente de que esta nueva era de vehículos llegó para quedarse, la empresa que consolida su base de operaciones para el país en Bucaramanga, está próxima a dar el segundo paso: penetrar el mercado para fortalecer el negocio.
Hasta el momento hay 138 vehículos en cola listos para empezar a producir, de los cuales tres se quedarán en Colombia y el resto saldrán para México, Estados Unidos, España, Brasil, Uruguay, Panamá y Venezuela, entre otros.
Bucaramanga, Barranquilla, Cartagena, Medellín, Bogotá, Cali, y Pasto serán las capitales colombianas que harán parte de una primera gira de comercialización de vehículos eléctricos ‘made in Santander’, para luego salir al resto de países de Latinoamérica.
“La idea empezó a materializarse hace cinco años gracias al apoyo de algunos socios internacionales que ya conocían mi experiencia en otros proyectos. Contamos acá en Bucaramanga con una microplanta y la idea es construir otra más grande. En República Dominicana tenemos una más grande de 25 hectáreas, que es una planta escuela. En México también estamos empezando. Es un proceso en el que todos los socios estamos invirtiendo recursos moderados”, asegura Merçay.
El empresario insiste en que lo más importante del proyecto es demostrar que, pese a las barreras culturales que son notorias entre los latinoamericanos, en la región sí hay potencial para su fabricación.
Adicionalmente, el país deberá implementar mecanismos para impulsar este mercado.
En el país
Hasta el momento la única experiencia de comercialización de vehículos eléctricos en el país que se conocía es la de la marca Mitsubishi Motors, que lanzó al mercado su modelo ‘i-MiEV’, que llegó a Colombia con 30 vehículos que adquirieron empresas que proveen servicios de energía eléctrica en Bogotá, Medellín y Cali.
De acuerdo con el empresario dueño de la marca Yakei, para reducir los costos del vehículo se tiene proyectada la fabricación de motores y software nacionales, partes que ahora se tienen que importar y que son bastante costosas.
















