El crecimiento de ciudades como Bucaramanga y su área metropolitana podría verse perjudicado al tener el mayor grueso de la población en el renglón de clase media.

Publicado por: DIANA C. LEÓN DURÁN
Sin lugar a dudas para analistas y empresarios, las clases media y baja serán las más afectadas por los cambios que vivirá el bolsillo de los colombianos a partir del próximo año con la puesta en marcha de la reforma tributaria.
Y si hablamos específicamente de Santander, cabe recordar que Bucaramanga y el área metropolitana se convirtieron desde 2015 en la ciudad de Colombia con mayor población en clase media. Cerca de 587.000 habitantes de la ciudad y el área metropolitana, es decir, 55,9% pertenecen al estrato medio, superando a Bogotá con 53,3% y a Medellín con 46,9%. Lo que representa que más de la mitad de la población reporta ingresos entre 1 millón $400.000 y $7 millones. Precisamente esta es una de las principales preocupaciones para el sector constructor, uno de los grandes jalonadores de la economía santandereana.
“Es positivo que los proyectos de vivienda de interés social quedaron exentos de IVA, que son proyectos muy importantes para el sector; pero por otra parte nos preocupa que con los incrementos gran parte de los ingresos de las familias tendrán que asumirse en gastos y pago de deudas. La clase media para el sector es uno de los desafíos más importantes ya que se tienen que producir proyectos que se acomoden al bolsillo de las familias, porque no podemos trasladar todos los incrementos al precio final de las viviendas”, indicó el presidente de Marval, Rafael Marín Valencia.
Y es que cabe indicar, que el grueso de la reforma que es el IVA, de donde saldrán $7,5 billones adicionales para el presupuesto de la Nación, indudablemente perjudicará gran parte del consumo de los ciudadanos. “Todo IVA lo paga la gente, el ciudadano y el consumidor, a las empresas los afecta porque disminuye las ventas, son impuestos regresivos porque caen con la misma fuerza en contra de la gente que tiene poco y los que tienen mucho.
El 65% de los artículos de primera necesidad hoy tienen IVA y pasaron al 16% y en el impoconsumo de 4% para los celulares. El IVA social no existe, se va a empobrecer las clases medias para seguir dando mermeladas”, indicó el senador Jorge Robledo en una de sus intervenciones frente a la reforma tributaria.
Deudas, dolor de cabeza
Por el lado del pago de las deudas el panorama no mejorará según los expertos, ya que en lo corrido de este año los colombianos acudieron a un mayor endeudamiento para vivir. Por ejemplo, hoy por cada $100 que percibe un hogar, $22 se destinan para el pago de créditos, y según el Banco de la República la mayor parte de estas obligaciones están representadas en créditos de consumo. El panorama para el sector de clase baja es peor. El pago de las deudas les quita el 42% de los ingresos. La deuda total en créditos en el país es de $159 billones.
A un paso
Con un total de 52 votos a favor y 31 en contra, la Plenaria del Senado de la República aprobó ayer la conciliación del proyecto de Reforma Tributaria, y pasa a sanción presidencial para convertirse en ley de la República. La decisión se dio horas después de que la Plenaria de la Cámara de Representantes también aprobara las 258 páginas del texto definitivo. En la conciliación se acordó el cobro de IVA de 8% a motos de más de 200 centímetros cúbicos y se disminuyó el IVA al 5% a las toallas higiénicas. Asimismo, ejecutivo y legislativo lograron un consenso para reducir el IVA a vehículos cuyo sistema de función favorezca el medio ambiente; a celulares de menos de $650.000 y se castigará con cárcel a quienes oculten bienes por más de $5.000 millones.
Respecto al IVA, la tarifa general de la conciliación finalmente quedó en 19%, de los cuales 0,5 puntos se dedicarán a financiar el sistema de salud y otros 0,5 puntos irán para el sistema educativo. Adicionalmente, las viviendas de más de 26.800 UVT ($934,24 millones) serán gravadas con un IVA de 5%.
En cuanto al impuesto al consumo, adicional a lo explicado anteriormente, la conciliación incluye un impuesto al consumo de bolsas plásticas y de cannabis medicinal.
La posibilidad de que el aporte de los pensionados a salud se redujera el 16% al 4% quedó desechada durante la conciliación.














