De manera unánime, los directores estuvieron de acuerdo en hacer un llamado a la prudencia en la fijación del salario mínimo para 2024.

Publicado por: Miguel Orlando Alguero
El pasado viernes 3 de noviembre, el Banco de la República reveló las minutas de la última junta directiva de los directores para definir las tasas de interés para el último trimestre del 2023.
No obstante, en las minutas, los miembros de la junta del Banco de la República dieron a conocer sus preocupaciones por los riesgos inflacionarios que enfrentaría la economía colombiana durante el próximo año, en especial si se sube el salario mínimo por encima de la inflación.
"De acuerdo con las encuestas consultadas por el Banco, las expectativas de inflación total se incrementaron para 2023 y 2024, mientras que las expectativas de la inflación sin alimentos tuvieron un comportamiento mixto. Los aumentos en las expectativas de inflación están asociados, entre otros, a riesgos como el fenómeno de El Niño, la fijación del salario mínimo por encima de la inflación observada y la senda de ajustes requeridos en el precio de los combustibles", se lee en la minuta

En este contexto, cinco directores votaron a favor de mantener la tasa de interés de intervención en su nivel actual de 13,2 5%, mientras que dos directores votaron a favor de una reducción de 25 puntos básicos para ubicar la tasa en 13 %. La decisión de los directores refleja el peso que le dan a los factores de riesgo mencionados.
Preocupaciones y riesgos
En su análisis, los directores reconocieron que hay riesgos inflacionarios para el 2024. Primero, advirtieron de los riesgos internos derivados de la probabilidad creciente de observar un fenómeno de El Niño fuerte con impactos en los mercados agrícolas y de energía.
Asimismo, anticiparon los efectos del aumento del salario mínimo sobre los precios indexados de algunos bienes y servicios. Segundo, consideraron que la incertidumbre política global es un nuevo factor de riesgo externo.

"Los directores también reconocen el riesgo que enfrenta la actividad económica y el efecto que las tasas de interés tienen sobre esta. Por lo tanto, están de acuerdo con la conveniencia de iniciar un proceso de reducción de la tasa de interés de intervención, tan pronto como sea prudente hacerlo", se lee en las minutas del Emisor.
De esta manera, los directores, de manera unánime, dijeron que están de acuerdo con "hacer un llamado a la prudencia en la fijación del salario mínimo para 2024".
Sobre este tema, señalaron que la reducción de la inflación entre 2022 y 2023 conlleva a que en el transcurso del año que termina haya habido un aumento significativo del salario real, el cual se reforzará con el proceso de reducción de la inflación previsto para 2024.
Este llamado a la prudencia se da en un momento en que ya hay analistas y el mismo Gobierno Petro, incluso sindicatos y representaciones gremiales de trabajadores, que ven un alza de dos dígitos para el 2024, con base en la cifra de la inflación, que cerraría entre 9,2 % y 9,8 %, según estimaciones de Minhacienda.
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Fecha de inicio de la discusión del alza del salario mínimo
También el pasado viernes 3 de noviembre se conoció por boca de la ministra del Trabajo, Gloria Inés Ramírez Ríos, que la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, iniciará el proceso de negociación para el incremento del salario mínimo para 2024 el próximo 28 de noviembre.
Los parámetros económicos para tener en cuenta en esta negociación serán: el IPC y el PIB causado y el proyectado para el próximo año, el índice de productividad y la contribución de los salarios al ingreso nacional.

“Trabajamos con la estadística de la inflación del 30 de noviembre, pero desde luego empezaremos antes para ir haciendo con la mesa de concertación los estudios preliminares, que nos permitan tener unas reflexiones mucho más profundas, allí tendremos la posibilidad de escuchar la propuesta de los empresarios, sus análisis, lo mismo la de los trabajadores, llevaremos la academia y desde luego el Gobierno también hará sus análisis y desde allí esperamos concertar un salario mínimo que nos permita mantener el valor adquisitivo que este año ha sido una muy buena apuesta y avanzar para que efectivamente Colombia no sea tan impactada ni por la inflación ni por las tasas de interés”, explicó Ramírez Ríos.
Agregó que con el alza para el 2023, que fue del 16 %, el salario mínimo en Colombia tiene 4 puntos de aumento real, "esto lo que significa es que no ha sido consumido por el costo de la inflación y por eso hoy todavía tenemos un valor adquisitivo protegido y esperamos que esta experiencia tan buena de la mesa de concertación que fue unánime, podamos trabajarla para el próximo año".
Es de recordar que el año pasado por decisión unánime durante la sesión tripartita de la Comisión de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, se crearon las Subcomisiones de Reforma Laboral, Reforma Pensional, de Empleo y Empleabilidad, y de Análisis de decretos y convenios de la OIT.
Tenga en cuenta que el salario mínimo en Colombia se ha constituido como una unidad de medida para fijar y establecer cobros, tarifas, sanciones, y precios de bienes y servicios.
Además, el 15 de diciembre de 2023 será el primer vencimiento legal para concertación del salario mínimo de 2024.

El alza del 2023
Hay que recordar que Gobierno, empresarios y trabajadores llegaron a un acuerdo para fijar el salario mínimo de Colombia en 2023 en 16 % al alza, en diciembre del año pasado.
El salario mínimo en Colombia llegó a $1’160.000 en 2023 y el subsidio de transporte ascendió a $140.606. En total, la remuneración fue de $1.300.000.
Esa ocasión fue la novena vez en lo corrido del siglo XXI en que se alcanza un acuerdo para fijar el salario mínimo. La anterior se dio en el 2021, cuando el entonces presidente Duque logró acercar a las partes y se llegó a $1 millón de remuneración mensual, cuando el alza fue de 10,07 %.
Ante estas alzas, expertos consultados por esta redacción coincidieron en que, además de los problemas para el mercado laboral, otro argumento crítico sobre aumentos altos al salario mínimo son las presiones en la inflación.

Es decir, un aumento grande puede presionar los índices inflacionarios, toda vez que en Colombia el salario mínimo es un salario promedio, cerca del 80 % de la población ocupada gana entre uno y dos salarios mínimos.
Asimismo, impacta, no solamente en las personas que actualmente están en el empleo formal, sino en aquellos, la gran mayoría, que son el 63 % de los colombianos, que no tienen acceso a un empleo formal.
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