El nivel de alerta se establece en alrededor del 27 % de la capacidad de los embalses. Cuando los niveles caen por debajo de este punto, se toman medidas preventivas para garantizar el suministro energético.

Publicado por: Miguel Orlando Alguero
Los embalses en Colombia han estado bajo la lupa desde que comenzó el fenómeno de El Niño. Pero ahora la preocupación es más acentuada porque el nivel de los embalses que alimentan las hidroeléctricas no deja de descender.
Los últimos datos de XM, la operadora del sistema de energía, para el 18 de marzo, revelan que el nivel de los embalses se encuentra en 35,74 %, seis puntos por encima del nivel de alerta, que es de 27 %. Es decir, el nivel de los embalses sigue bajando, pero está por encima de la senda de referencia.
Hay que recordar que si, por el fenómeno de El Niño, el nivel de embalses se sitúa por debajo del 27 % se prenderán las alarmas.
“El nivel de los embalses que alimentan las hidroeléctricas no deja de descender. Actualmente, se sitúan en un nivel de 35%”, precisó Sergio Cabrales, experto en energía y docente de la Universidad de Los Andes.
Ante esa situación, el docente indicó que algunos de los principales embalses de las hidroeléctricas se encuentran en niveles inferiores a 30 %, como es el caso de Guavio con 10,3 %, Ituango con 9,9 %, Chivor con 23,1 % y Sogamoso, con 28,5%.
A pesar de estar por encima del nivel de alerta, no se puede bajar la guardia. Si la tendencia de desembalse diario continúa entre 0,4 % y 0,5 %, a finales de mes de marzo se podría alcanzar el punto de alerta del sistema.
Los expertos recomiendan monitorear de cerca la situación y tomar medidas preventivas.

Cabrales afirmó que todavía no se observa una recuperación en los caudales de los ríos que abastecen de agua a los embalses de las hidroeléctricas. Actualmente, los caudales de los ríos se encuentran en un 39 % de los caudales históricos para el mes de marzo.

Agregó que, excepto la pandemia, los niveles de los embalses llegaban a un mínimo del 38 % durante los fenómenos de El Niño, como ocurrió en 2010, 2015-2016 y 2019, pero no alcanzaban los niveles actuales del 35 %.

El fenómeno de El Niño tiene un impacto significativo en los embalses de Colombia. Aquí están algunas de las formas en que afecta:
1. Descenso del nivel de los Embalses:
Durante El Niño, las precipitaciones disminuyen, lo que reduce el flujo de agua hacia los embalses. Esto provoca una disminución en los niveles de agua almacenada.
Los embalses se secan más rápido de lo normal debido a la falta de lluvias, lo que afecta la capacidad de generación de energía hidroeléctrica.
2. Mayor riesgo de racionamiento eléctrico:
La mayoría de la electricidad en Colombia proviene de hidroeléctricas. Cuando los embalses están bajos, se debe recurrir a plantas térmicas (que funcionan con carbón o gas natural) para respaldar el sistema eléctrico.
Durante El Niño, las plantas térmicas se activan con mayor frecuencia debido a la menor disponibilidad de agua en los embalses. Esto aumenta el riesgo de racionamiento eléctrico en partes del país1.
3. Alerta y medidas preventivas:
El nivel de alerta se establece en alrededor del 27 % de la capacidad de los embalses. Cuando los niveles caen por debajo de este punto, se toman medidas preventivas para garantizar el suministro energético.
Las autoridades monitorean de cerca la situación y pueden encender todas las plantas térmicas para evitar cortes de energía.















